Obama demanda una economía justa para todos

El Presidente afirma que EEUU ha dejado el yugo de la recesión, pero que hay todavía retos por superar
Obama demanda una economía justa para todos
El presidente Obama en su discurso del Estado de la Unión. Foto: EFE

El presidente Barack Obama inició el martes 20 de enero sus últimos dos años en la Casa Blanca con una serie de propuestas para fortalecer la clase media, aunque éstas afrontan una férrea oposición republicana en el Congreso.

En su sexto y penúltimo discurso anual ante el Congreso sobre el ‘Estado de la Unión’, Obama dijo que Estados Unidos dejó atrás el yugo de la recesión, pero afronta retos para que la recuperación económica beneficie a todos.

“De nosotros depende escoger quiénes queremos ser en los próximos 15 años y en décadas venideras. ¿Aceptaremos una economía en la que solo a unos cuantos les va espectacularmente bien? ¿O nos comprometeremos con una economía que genera crecientes ingresos y oportunidades para todo el que haga el esfuerzo?”, preguntó el mandatario.

El discurso, emitido en hora de máxima audiencia televisiva, esbozó las medidas ya adelantadas por Obama en las últimas dos semanas.

Al no lograr aún un aumento del salario mínimo para la clase trabajadora de $7.25 a $10.10 la hora, Obama fija la vista hacia el fortalecimiento de la sufrida clase media, en momentos en que muchos aún no perciben una mejoría tras la Gran Recesión iniciada en 2008.

Por ello, Obama insiste ahora en aumentar los impuestos a los más ricos para poder financiar programas que beneficien a la clase media, y fortalecer los programas de infraestructura, educación y acceso internet.

Tanto las estadísticas oficiales como la opinión pública están ahora a favor de Obama: el desempleo se encuentra en su punto más bajo desde 2008, ha habido mejoras en el Producto Interno Bruto —que mide la productividad del país— ha bajado el déficit fiscal y la reducción en los precios del petróleo fortalecerán el consumo.

Pero los republicanos han criticado las medidas económicas de Obama, tachándolas de contraproducentes.

Obama no ha podido cumplir con la promesa de reformar el sistema de inmigración, pero ahora defiende los alivios migratorios que, de forma temporal, protegerán de la deportación a hasta cinco millones de inmigrantes indocumentados. Obama volvió a insistir en que el Congreso apruebe una reforma migratoria bipartidista.

Obama asegura que el liderazgo político y militar de EEUU está frenando el avance del grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) en Irak y Siria y que, en vez de arrastrar al país a otra guerra sobre el terreno en Medio Oriente, Estados Unidos lidera una coalición, junto con aliados árabes, para degradar y destruir a ese grupo terrorista.

Para continuar estos avances, Obama instó al Congreso a que apruebe una ley para autorizar el uso de la fuerza contra ISIS.

Otra área prioritaria para Obama es el avance de un cambio democrático en Cuba, por lo que defiende las medidas para flexibilizar el comercio, los viajes y remesas a la isla y pidió el fin del embargo.