Un desfile desilusionante

El desfile de los potenciales aspirantes presidenciales republicanos ante una audiencia en el estado de Iowa reflejó los problemas que tendrán estos candidatos para apelar al voto conservador del Tea Party, sin dejar de lado el voto independiente más moderado necesario para llegar a la Casa Blanca.

La reunión organizada por el congresista republicano, Steve King, y por el grupo Citizens United, asistieron gobernadores, senadores, políticos y empresarios quienes quieren conquistar el respaldo de la base republicana que serán los primeros en el calendario electoral en elegir a su candidato presidencial.

Es difícil estimar hoy cuantos son en realidad los aspirantes presidenciales republicanos ya que cada hay aparece alguien nuevo con esa ambición. Se podría pensar que la cantidad de candidatos da una variedad de ideas. Pero no es así.

Prácticamente todos atacaron el Obamacare sin dar opciones, se lamentaron de los sueldos bajos ofreciendo la vieja recortes de impuestos al sector privado, criticaron la política exterior del presidente Obama ante el terrorismo y, por supuesto, culparon a los inmigrantes —una y otra vez-de quitar empleos a los estadounidenses. Todo esto bajo la invocación de Dios.

Es lamentable que alguien como King y una organización como Citizen United sean los primeros encargados de seleccionar al nominado republicano. La ausencia de los ex gobernadores Jeb Bush y Mitt Romney es indicativa del problema que enfrenta un aspirante moderado -en cuanto a inmigración- en medio de una competencia de quien castiga más a los indocumentados.

Lo visto en Iowa es desilusionante para quienes creemos que la ganancia del votante latino es tener dos partidos políticos dispuestos a competir por su respaldo. El discurso repetido uno y otra vez fue excluyente, con una demagogia que no daba cabida a la diferencia de opiniones.

Es cierto que en el Iowa republicano no hay latinos, pero en medio de los discursos que acusaban a Obama de ser divisivo, no hubo espacio para la diversidad de opiniones.

La gran carpa republicana que supuestamente da cabida a todos no se vio en Iowa, en cambio abundaron candidatos clonados con un mensaje de intolerancia, donde la única unidad válida es la de pensar como ellos