Más que un baño

El ritual de asear al bebé ofrece un momento único para el aprendizaje y su desarrollo integral
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Más que un baño
El baño es un momento ideal para estimular los sentidos del bebé.
Foto: Shutterstock

patricia.prieto@laopinion.com

Para la mayoría de los bebés, la hora del baño es un momento de relajación y diversión.

Y lo que no saben muchos padres es que ese ritual tan familiar ofrece una oportunidad para estimular sus sentidos y desarrollarles las habilidades y capacidad para aprender, pensar, amar y crecer.

Así lo demostró el estudio Global Baby Bath Report de Johnson’s, patrocinado por Johnson & Johnson Consumer Companies y conducido en línea por Harris Poll, en noviembre del año pasado.

La investigación, efectuada entre 3,574 padres mayores de 21 años de edad (de Brasil, Canadá, China India, Filipinas, Reino Unido y Estados Unidos), con un hijo entre 0 y 3 años, encontró que solo el 45% de los padres dice que el momento del baño es extremadamente importante para el desarrollo del cerebro del menor.

Y aunque los padres hispanos encuestados demostraron un poco más de conocimiento de este beneficio (57% dijeron que era extremadamente importante en comparación con 41% de los padres no-hispanos), la compañía de productos para bebés emprendió desde esta semana la campaña So much more, que destaca la importancia del enriquecimiento sensorial en el bebé durante el baño.

La hora del baño ayuda al bebé a crear sensaciones nuevas y a formar un vínculo con la persona quien lo baña”, dice el doctor Fernando Fan, subjefe del Departamento de Pediatría de Kaiser Permanente en el Condado de Kern, California.

Y conforme éste va creciendo y alcanzando la habilidad para sentarse solo, el bebé se sentirá mucho más cómodo en el agua y estará mucho más atento a los sonidos y a los movimientos de su propio cuerpo que irán estimulando sus sentidos, músculos y estructura ósea.

“[El bebé] empezará a moverse más en el agua y el escuchará el sonido del agua que se produce con su chapoteo”, explica el pediatra. “Aprenderá a reconocer diferentes texturas, tales como el agua, la espuma y el algodón de la toalla”.

El doctor Fan ofrece estos tips:

  • Habla con tu bebé.
  • Cántale cuando lo estés bañando.
  • Cuando el bebé se pueda sentar, poco a poco ve llenando su bañera con diversas formas de juguetes para el agua. “Es importante que los juguetes no sean demasiados pequeños para reducir el riesgo de asfixia”, resalta el galeno.

El aseo del bebé es necesario para su salud en general, ya que éste le ayuda a relajarse y a sentirse más fresco”, resalta el galeno.

Y para determinar con qué frecuencia se debe bañar al menor, el galeno aconseja consultar con el pediatra ya que “algunos bebés tienen ciertas afecciones de la piel que requieren de algunas precauciones”.

¿Cuándo se puede bañar a un bebé por primera vez? Es la pregunta que se hacen los padres primerizos.

El doctor Fan señala que es recomendable esperarse unas 48 horas después de que se caiga el cordón umbilical.

Una vez caído se puede realizar el primer baño del bebé, poniendo atención en la temperatura del agua, el tiempo de duración del baño, la posición de su cabeza, el jabón utilizado y la manera como se seca el bebé”, resume.

  • Antes de introducir al bebé en el agua, revisa siempre su temperatura. Ésta no debe estar ni muy fría ni muy caliente.
  • Sostén con firmeza al bebé, poniendo especial atención en la posición de su cabeza.
  • Procura que no le entre agua en los ojos y oídos.
  • Siempre utiliza un jabón suave, libre de colores y fragancias, para no remover los aceites naturales de su piel.
  • Nunca dejes solo al bebé en el agua, ni por un segundo.
  • Coloca al bebé alejado de las llaves del agua, particular de la del agua caliente, para prevenir que las patee o las abra al moverse.
  • Al momento del secado, seca bien todos los pliegues de su piel, especialmente la parte del cuello, detrás de las orejas, entre los deditos y el área del pañal. La piel de estas áreas se reseca o irrita cuando se dejan húmedas.
  • Nunca respondas al timbre del teléfono o de la puerta cuando estés bañando a tu bebé. Cualquier descuido puede transformarse en tragedia.

De acuerdo con la Academia Americana de Pediatria (AAP) no es necesario bañar al bebé de 0 a 12 meses de edad con mucha frecuencia si se le lava bien la zona del pañal cada vez que se cambia.

Durante su primer año de vida, dice la AAP, basta con bañarlo tres veces a la semana, ya que hacerlo con más frecuencia puede secarle la piel, especialmente si se usan jabones que contienen fragancias y productos que irritan su piel.