BedfordStuyvesant

Un bastión afroamericano en Brooklyn que se diversifica por la gentrificación
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BedfordStuyvesant
Los Brownstone son edificios emblemáticos de la zona de Bed-Stuy.
Foto: ED. Fotos: Gerardo Romo

@JoaquinBotero

La película “Do the Right Thing” (Haz lo correcto) anticipó en 1989 los cambios que ahora son evidentes en Bedford-Stuyvesant. Una escena de la tragicomedia creada por Spike Lee confronta a Clifton (John Savage), un blanco con una camisa de los Celtics de Boston, con un grupo de afroamericanos que le increpan y preguntan por qué se mudó ahí con los “hermanos”. Él les contesta que es el dueño del edificio “brownstone”.

Muchos conflictos raciales han ocurrido en el vibrante barrio en el centro de Brooklyn que, como Harlem, sigue siendo un bastión afroamericano en Nueva York.

Sin embargo, un sector se ha diversificado y encarecido, y gracias a la facilidad del transporte se considera la última frontera de la gentrificación. Ahora todos quieren un pedazo del barrio: el alcalde para su programa de vivienda accesible, los constructores para llenar algunos espacios de condominios y los negociantes que sacan provecho del incremento del nivel del ingreso del barrio.

La peluquera Felicia Terry (29) creció Bed-Stuy y no le molestan los cambios. “Recuerdo que de niña esto era más afroamericano y ahora hay más de todas las culturas. Es algo bello tanta mezcla, pero los precios suben según llegan los nuevos residentes con más ingresos”, dice.

Según la joven, que recuerda haber crecido con vecinos y negociantes hispanos, los cambios han traído más fuerza policial lo cual ha creado tensiones con las comunidades y a veces incidentes violentos. “Lo bueno es que se abren oportunidades para negociantes. Y mejora la oferta de comida”.

Diana Mejía (23), nativa de Los Ángeles y de origen colombiano y nicaragüense, lleva dos meses en el barrio y se mudó porque encontró un buen cuarto en la web Craigslist. “Sí veo la gentrificación, pero también los restaurantes tradicionales y populares”, dice la estudiante de psicología forense, quien se siente segura en su nuevo ambiente y no extraña Manhattan.

En esta ocasión recorrimos las avenidas Nostrand que va de norte a sur, y Fulton, mucho más comercial, de este a oeste. Aunque hay pocos parques y centros culturales, abundan los negocios como restaurantes jamaiquinos, barberías y bodegas. También, varios nuevos negocios que encontraron su nicho.

Jay Welch, nativo de San Diego y bisnieto de mexicana, estableció con éxito su restaurante mexicano Lucha Lucha, que tiene una amplia clientela de viejos y nuevos residentes de la zona.

Según el Censo de 2010 Bed-Stuy tiene alrededor de 134,000 habitantes, de los cuales 65% son negros, 15% hispanos, 15% blancos, 2% asiáticos y 3% de otras razas. Lo llamativo es que comparado con el Censo de 2000, el número de residentes blancos creció de 2.4 % a 15%, mientras que el número de negros bajó de 75% a 65%. ¿Qué cifras nos dará el siguiente censo de 2020?