No hay que temer a las vacunas

Sigue a El Diario NY en Facebook

El debate sobre las vacunas es una discusión que debería haberse superado hace mucho tiempo. La inmunización ha salvado del sufrimiento y la muerte a millones de niños.

Esto es tan cierto como lo es el que no exista ninguna relación comprobada entre las vacunas infantiles MMR y el autismo más que una teoría médica de 1998 ya desacreditada, con su autor expulsado de la medicina. Solo hay temores al respecto de algunos padres de inocular a sus hijos por las sustancias químicas y la desconfianza de otros a toda recomendación del gobierno.

En este caso la ignorancia que pone en peligro la salud pública es bipartidista.

Se le atribuye a los más conservadores la defensa del derecho de los padres a decidir sobre sus hijos sin tener de niñera al gobierno. En Maine y Colorado, por ejemplo, son los republicanos que en la legislaturas rechazan limitar las excepciones a las vacunas y promueven medidas que dan a los padres el derecho de hacer todas las decisiones médicas de sus hijos, o sea, no vacunarlos.

En cambio en Nueva York son el asambleísta demócrata Tom Abinanti —quien tiene un hijo con autismo— y el senador estatal Martin Dylan quieren ampliar las excepciones, para incluir una filosófica que existe en 19 estados para no vacunar.

Por suerte hay otros estados como California, en donde la legislatura quiere reducir las excepciones para limitarla a la médica.

La desaparición del sarampión como enfermedad muestra el éxito de la vacuna y la reaparición del mal a partir de la no vacunación por años de un sector de la población, refleja su necesidad.

Lo ideal es que los Estados hagan sus leyes de una manera responsable, de lo contrario es el gobierno federal que debe asumir su papel de custodia de la salud pública. En el Senado, empieza a circular esta semana una propuesta para vacunar a todos los niños en los programas prescolares de Head Start. Habrá que ver si cae víctima del populismo antigubernamental y anti ciéntifico.

Es cierto que al final del día son los padres los responsables la vacunación de sus hijos y que ellos quieren lo mejor para sus hijos. Las vacunas son parte del crecimiento sano del individuo y de la sociedad en que vivimos