Carwasheros alzan su voz por salarios dignos

Realizan una protesta en Brooklyn para exigir el respeto a sus derechos laborales
Carwasheros  alzan su voz por salarios dignos
Los manifestantes demandan un contrato justo y mejores condiciones laborales.
Foto: Fotos: Mariela Lombard

@Zaira_Reporter

Trabajar hasta sangrar fue la realidad que Ángel Rebollero (53) enfrentó por ocho años en Vegas Auto Spa, en Park Slope. El detergente corrosivo que se utiliza para lavar autos dejó graves secuelas en la salud de este inmigrante mexicano, quien llegó a trabajar hasta 90 horas a la semana por $4.50 la hora.

“Los gases son tan irritantes que sangraba de la nariz”, dijo Rebollero a EL DIARIO. “Para el dueño somos trabajadores desechables. Laboramos en condiciones de esclavitud moderna”.

El trabajador “carwashero” indicó que pese a estar expuesto a químicos y ácidos, su empleador no le provee ni equipo de seguridad ni cobertura médica. Otros empleados comentaron que también experimentaron irritación en ojos, garganta y piel.

Rebollero y siete de sus compañeros están en huelga desde el 20 de noviembre ante la negativa del propietario de la empresa, Marat Leshehinsky, de negociar un contrato justo, compensarlos por los salarios no pagados y ofrecerles un lugar seguro de trabajo. El sindicato Retail, Wholesale and Department Store Union (RWDSU), que representa a estos trabajadores, reunió un fondo de $10,000 para ayudarlos a subsistir mientras dura el conflicto.

En octubre pasado, el grupo de lavacoches presentó una demanda federal por $600,000 contra Leshehinsky. La demanda podría escalar hasta el millón de dólares, dijeron activistas y líderes sindicales.

“Es una batalla gigante, pero no desistiremos hasta que nuestros derechos humanos y laborales sean reconocidos”, expresó el guatemalteco Luis Fernando Calel (21), uno de los trabajadores en conflicto. “No estamos pidiendo un favor, es la ley”. Calel aseguró que su empleador establece semanas de trabajo de entre 70 y 90 horas a la semana por menos del mínimo.

Ayer por la mañana, unas 200 personas —incluyendo varios funcionarios electos— se congregaron para pedir justicia en Kolot Chayeinu Synagogue, en el 1012 de la Octava Avenida, Brooklyn. De allí partieron en una marcha de diez cuadras hacia el car wash, situado en la Séptima Avenida y la calle 19.

“Me uno a su clamor porque también deseo que en la ciudad de Nueva York los derechos laborales sean respetados”, dijo la presidenta del Concejo Municipal, Melissa Mark-Viverito, presente en la protesta. Las organizaciones Nueva York Comunidades por el Cambio (NYCC) y Se Hace Camino Nueva York también se solidarizaron con los lavacoches.

Los concejales Carlos Menchaca y Brad Lander también compartieron de la lucha de los carwasheros en un acto de desobediencia civil frente Vegas Auto Spa. Estos funcionarios y otros seis activistas y organizadores comunitarios se hicieron arrestar en representación de los ocho trabajadores que están demandando condiciones dignas y seguras de trabajo. El grupo desplegó una bandera en blanco y rojo con la consigna “Justice for Carwasheros” en medio de la calle 19, bloqueando el tránsito vehicular.

“Este es el poder del pueblo”, dijo Menchaca antes de ser arrestado. “Nadie está por encima de la ley. Es un mensaje contundente para aquellos empleadores que acogen prácticas abusivas”.

Stephen Hans, abogado de Leshehinsky, dijo en un correo electrónico a EL DIARIO que “ésta es una pequeña empresa con nueve empleados que ha pagado a todos sus salarios por hora, pero ahora se encuentra en la mira de un sindicato internacional”, refiriéndose al RWDSU.

“Esto es sólo un ejemplo más de los crecientes costos de hacer negocios en esta ciudad, lo que vuelve imposible para las pequeñas empresas sobrevivir y crecer”, concluyó Hans.

En enero, los empleados de Vegas Auto Spa votaron su sindicalización por unanimidad en una elección moderada por la Junta Nacional de Relaciones Laborales, pero según trabajadores, el propietario se niega a reconocer su afiliación