Manual para comportarse en el centro histórico del DF

El Distrito Federal promueve proyecto de recuperación cívica
Manual para comportarse en el centro histórico del DF
Las autoridades afirman que debe haber un compromiso colectivo con la ciudad.
Foto: Suministrada

MÉXICO.- Apenas despunta el alba, un ejército de limpiadores y albañiles se lanzan con escobas, máquinas, pulidoras, recogedores y trapos a pulir los desmanes que dos millones de personas hacen en el Centro Histórico de la Ciudad de México, Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Temprano barren y lavan plazas, calles y corredores peatonales que albergan la historia de 700 años; despegan miles de chicles y destapan las coladeras de la grasa de los negocios aledaños.

La misión tiene un costo de tres millones de dólares anuales que el gobierno del Distrito Federal quiere reducir con un poco de ayuda cívica. Para ello ha publicado un Manual Ciudadano para la Conservación del Centro Histórico, que se puede encontrar en las aceras en folletos resumidos.

El manual establece derechos y obligaciones. “Debe haber un compromiso colectivo”, dijo Inti Muñoz, director del Fideicomiso del Centro Histórico del que es parte Carlos Slim.

Por ello las autoridades ahora serán más rigurosas para exigir la preservación de la zona que abarca 10 kilómetros cuadrados, donde se encuentran entre otros monumentos el Palacio Nacional, el Palacio de Bellas Artes y el Palacio Nacional.

El gobierno ha capacitado a elementos de seguridad pública para poner multas que irán de $50 a $150 dólares por tirar basuras o residuos a las calles. También se realizarán mediciones de audio para que no sobrepasen los decibeles permitidos que es de 62 a 65.

Los organizadores de eventos culturales, por su parte, no podrán cobrar por éstos, ni rentar o vender artículos o bebidas alcohólicas y no permitirá estacionarse en jardines y parques.

Los ciudadanos son “invitados” a usar medios alternativos de transporte como la bicicleta. y el metro con miras a reducir el cruce de 50,000 vehículos diarios por la zona que se desplazan sólo para ir a otro lado y entorpecer el flujo de los visitantes para quienes ya se han establecido varios corredores peatonales.