Cuba ya no estará más en la lista de patrocinadores del terrorismo

El Congreso tiene 45 días para aprobar la recomendación de Obama aunque no se esperan contratiempos
Cuba ya no estará más en la lista de patrocinadores del terrorismo
El presidente Obama no espera problemas con su recomendación
Foto: EFE

Washington D.C.

El presidente Barack Obama informó al Congreso de que prevé sacar a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, dando escaso margen a los legisladores que se oponen a la normalización de las relaciones con el país caribeño.

Esta esperada decisión, anunciada tres días después del histórico encuentro entre Obama y el gobernante cubano, Raúl Castro, en la VII Cumbre de las Américas, elimina una importante traba en la restauración de las relaciones diplomáticas con Cuba, interrumpidas por más de medio siglo.

Siguiendo el protocolo, el Congreso tiene a partir de ahora un plazo de 45 días para votar sobre un vestigio de la Guerra Fría: puede avalar la decisión de Obama, o puede aprobar una resolución conjunta en su contra para bloquearla.

Si el Congreso la rechaza, Obama puede vetar la resolución y, en ese caso, los legisladores necesitarán el apoyo de dos terceras partes en ambas cámaras del Congreso para superar el veto presidencial.

Así, las cosas, la inminente salida de Cuba de esa “lista negra” –donde permaneció desde 1982- permitirá eliminar algunas de las sanciones impuestas en cuatro categorías a la isla.

También eliminará otro escollo en el proceso para la reapertura de las respectivas embajadas en Washington y La Habana, si bien el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, reconoció que EEUU seguirá teniendo “diferencias” con el gobierno cubano respecto a un amplio abanico “de políticas y acciones”.

Durante una conferencia telefónica, funcionarios de alto rango de la Administración Obama explicaron que, tras una “rigurosa” revisión de las acciones de Cuba en la arena internacional, el gobierno de EEUU determinó que ese país “no ha apoyado de forma sostenida” el terrorismo internacional en los últimos seis meses.

Además, EEUU recibió “garantías amplias y de alto nivel” de Cuba de que tampoco apoyará actos terroristas en el futuro.

Cuba fue incluida en esa “lista negra” -donde compartió espacio con Irán, Sudán y Siria- por su apoyo a grupos y revoluciones de izquierda en el continente, y su salida ahora no ha dependido de sus actos de represión o sus relaciones con gobiernos adversarios a EEUU, agregaron.

Beneficios inmediatos

Aunque se mantienen en pie las sanciones incluidas en el embargo que data desde 1962, su eliminación de la lista permitirá que Cuba acceda con más facilidad a los mercados financieros.

Sin el estigma que pesa sobre Cuba desde 1982, ese país podrá importar ciertos productos de “doble utilización” hasta ahora prohibidos por el Departamento de Comercio; podrá acceder a ciertos tipos de asistencia extranjera y humanitaria, y podrá restablecerse el servicio bancario para las operaciones consulares entre ambos países.

No obstante, se mantienen pie las restricciones a cualquier inversión extranjera o comercio con Cuba, y cualquier transacción financiera.

Reacciones a favor y en contra

Desde el Congreso, la mayoría de los demócratas apoyó la decisión de Obama, mientras que los republicanos acusaron a la Casa Blanca de premiar con indebidas “concesiones” al regimen castrista.

La líder de la minoría demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, consideró que la decisión de Obama elimina una “anticuada designación que ya no sirve a los intereses de EEUU ni a las aspiraciones democráticas del pueblo cubano”, además de que facilita la apertura de nuevos mercados para los bancos y negocios estadounidenses en la isla.

Pero eso no convence a los legisladores republicanos de origen cubanoamericano de Florida, entre ésos los congresistas Mario Díaz-Balart e Ileana Ros-Lehtinen, que se oponen a la apertura hacia Cuba.

También el senador demócrata por Nueva Jersey, Bob Menéndez, ha tachado la decisión como “un paso equivocado” porque envía a Cuba el mensaje de que puede “actuar con impunidad” al contravenir acuerdos internacionales.

A su juicio, Cuba solo merece salir de la lista mediante “acciones verificables y no retórica vacía”.

El presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara Baja, el republicano por California, Ed Royce, afirmó que su comité exigirá explicaciones a la Casa Blanca, sobre este proceso “acelerado” porque, a su juicio, el apoyo de Cuba a grupos radicales y su decisión de dar refugio a “fugitivos estadounidenses” no se justifica.

Sin embargo, diversos grupos progresistas, entre estos “#Cuba Now”, el Consejo de las Américas y el Centro para la Democracia en las Américas (CDA), aplaudieron la movida de Obama como un paso fundamental que define el nuevo capítulo de EEUU con Cuba y la región.

“Esa lista era una afrenta para la dignidad de Cuba y nos complace que ahora, sin esta traba, el país podrá acelerar su propia recuperación económica, porque facilitará que los bancos de EEUU y empresas globales puedan hacer negocios en la isla”, dijo a este diario Sarah Stephens, directora ejecutiva de CDA.