Obama tiene una deuda pendiente con Vieques, aseguran expertos  

Obama tiene una deuda pendiente con Vieques, aseguran expertos   
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Washington.- El gobierno del presidente Barack Obama tiene una deuda pendiente con los residentes en Vieques, que viven con el miedo a contraer enfermedades mortales debido a la contaminación que dejó a su paso la Marina de EEUU en la isla, aseguraron el lunes legisladores y expertos.

“El gobierno de EEUU debe aceptar responsabilidad por las condiciones de salud en la Isla, y dar cobertura médica a sus 10,000 residentes… las autoridades no pueden hacerse de la vista gorda”, dijo a este diario el legislador demócrata del distrito 9 de Florida, Alan Grayson, cuyo distrito incluye a una fuerte comunidad puertorriqueña.

“EEUU ha dado ayuda económica, pero sigue negando responsabilidad por el impacto en la salud”, se quejó Grayson.

El científico puertorriqueño y profesor de la Universidad Yale,  Daniel Colón Ramos, envió una carta a Obama recordándole que aún está a tiempo de cumplir la promesa a Vieques como precandidato presidencial en 2008, de proveer “remedios apropiados a las condiciones de salud causadas por las actividades militares”.

“Como ejemplo concreto, muy esperado, usted debe autorizar una pronta y adecuada restauración ambiental y una urgente y apropiada atención a la crisis de salud en Vieques”, dijo la misiva.

Colón Ramos divulgó la carta en vísperas de un foro internacional al que asistirá en San Juan esta semana, con científicos de todo el mundo, para discutir el impacto de la contaminación ambiental en la salud humana.  El foro coincide con las celebraciones por el “Día del Planeta Tierra” el próximo miércoles.

En la actualidad, EEUU invierte unos $20 millones al año para tareas de limpieza en Vieques, pero grupos ambientalistas en la isla aseguran que los métodos utilizados podrían aumentar los riesgos de salud para los viequenses.

Tributo a David Sanés en Congreso de EEUU

El guardia civil David Sanés, que murió accidentalmente ayer hace 16 años mientras hacía vigilancia en una torre de observación, se convirtió en el rostro del movimiento que logró la expulsión de la Marina de EEUU de Vieques en 2003, tras más de 60 años de ejercicios con municiones vivas en la isla.

Para Grayson, ni la “tragedia” de Vieques ni la muerte de Sanés deben quedar en el olvido, por lo que ofrecerá esta semana un discurso en homenaje al guardia civil, que además pasará al archivo histórico del Congreso.

Los viequenses viven con miedo

Casi doce años después de la salida de la Marina, en mayo de 2003, las secuelas por el daño ambiental de sus ejercicios militares siguen siendo una espina para los residentes en la isla.

La Agencia para Sustancias Tóxicas y Registro de Enfermedades (ATSDR, por sus siglas en inglés), determinó que no existía vínculo entre la contaminación y las detonaciones de municiones tóxicas con los problemas de salud en Vieques.

Pero, según Grayson, “hay algo en las aguas, en las tierras, que está generando problemas de salud… la gente tiene miedo de envenenarse o contraer alguna enfermedad terrible, y se tiene que hacer algo pronto”.

Durante la época de ejercicios de la Marina, Vieques registró una tasa de cáncer un 30% más alta que el resto de Puerto Rico, pero la incidencia de nuevos casos ha bajado sustancialmente.

En 2014, Grayson promovió sendas legislaciones para acelerar las operaciones de limpieza ambiental en Vieques, y exigir que el

Pentágono identifique todas las municiones utilizadas en las islas de Vieques y Culebra, y dónde quedaron enterrados sus residuos.

Grayson también quiere que el gobierno federal provea fondos para mejorar los servicios de salud en Vieques, y ha prometido que el asunto de Vieques no quedará enterrado durante el proceso de aprobación de fondos este año.

“Nuestra meta es eliminar grandes cantidades de municiones no explotadas de tal forma que se proteja el ambiente y la salud pública. La EPA está trabajando para mejorar la salud pública y las condiciones ambientales en toda la isla a través de las operaciones de limpieza” dentro del programa “Superfund”, dijo a este diario John Martin, un portavoz de la EPA.