Ayotzinapa cimbra a Nueva York en marcha multitudinaria

Nueva York— La rabia y la desesperación en la voz de Blanca Luz Nava Vélez, madre de unos de los 43 estudiantes de magisterio desaparecidos en Ayotzinapa, estremeció cada rincón de Washington Square Park al narrar su cruzada de siete meses desde que la policía de Iguala abriera fuego contra los alumnos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos.
Unas 400 personas -según cifras de la policía- se congregaron en el icónico parque neoyorquino para gritar al unísono ¡Ayotzinapa vive! en símbolo de apoyo a la Caravana 43, que desde marzo recorre 43 ciudades estadounidenses.
Blanca Luz, madre de Jorge Álvarez Nava, gritó con furia que si no hay justicia, el gobierno mexicano no tendrá paz. La consigna fue respondida de inmediato por los presentes, que portaban fotografías de los estudiantes de la escuela rural.
En una entrevista con El Diario, Blanca Luz describió el último Día de la Madre con su hijo, que se celebra en México anualmente el 10 de mayo.
“Me regaló un diploma que decía: A la mejor mamá del mundo”, expresó con lagrimas, mientras en Washington Square Park resonaban las consignas de lucha social. “No traicionaré la confianza y la admiración de mi hijo. Lo buscaré, lucharé por él. Lo encontraré con vida”.
Los tres contingentes de la Caravana 43 convergieron en Washington Square Park la tarde de ayer para terminar el recorrido por Estados Unidos. Al mismo tiempo, otro grupo de unas 150 personas -de acuerdo con cifras de la policía- hizo una acción frente al Consulado Mexicano.
Después de un mitin que arrancó lagrimas en algunos manifestantes, los padres y familiares de los estudiantes desparecidos lideraron una marcha de Washington Square Park -a lo largo de la  Tercera Avenida- para encontrarse con el segundo grupo en la intersección de la calle 39 y la Tercera Avenida, a unas cuadras del Consulado Mexicano.
El contingente de más de 500 personas marcharon hacía la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Ningún diplomático del organismo internacional recibió a los manifestantes, pero trascendió que hoy los padres tendrán una audiencia oficial con la Comisión Interamericana de los Derechos Indígenas.
“La mayoría de los muchachos desaparecidos habla idiomas maternos como el Náhuatl y el Amuzgo”, dijo Felipe de la Cruz, profesor de la Escuela Rural Normal Raúl Isidro Burgos y padre de unos de los estudiantes sobrevivientes del ataque. “Demandamos que el gobierno mexicano frené la represión sistemática contra los pueblos indígenas y responda por su negligencia en el caso de la desaparición de los 43 estudiantes”.
En todo momento, los padres de la Caravana 43 dieron las gracias a los manifestantes por la muestra de solidaridad.
“Cada grito de lucha por nuestros hijos nos llena de fortaleza para continuar”, dijo María de Jesús Tlatempa, madre de José Eduardo, uno de los jóvenes secuestrados y desaparecidos por policías de Iguala y grupos criminales.
Los padres sostienen que sus hijos están vivos, destacando las versiones contradictorias y poco fiables de la Procuraduría General de la República (PGR) mexicana en comparación con las pruebas científicas de físicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que les dan esperanzas de encontrar a los 43 estudiantes.
Los caravanistas condenaron y pidieron la anulación del Plan Mérida, al considerarlo un pretexto para combatir al narcotráfico que en realidad es un medio del gobierno mexicano para reprimir la protesta social.
La tarde del sábado, activistas y padres de la Caravana 43 unieron sus voces con Erica Garner, hija de Eric Garner, en Staten Island.
“Es una misma lucha contra la represión policial”, dijo Garner. “Desde Ayotzinapa a Ferguson alzamos la voz”.