Visa U, esperanza para quienes sufren abuso doméstico

Provee un estatus legal temporal para quienes son víctimas de maltrato físico o mental a causa de la actividad criminal
Visa U, esperanza para quienes sufren abuso doméstico
Entre la comunidad latina, el miedo de ser deportados, que les quiten los hijos o enfrentar más violencia son las principales barreras que impiden a los inmigrantes latinos reportar la violencia doméstica. /SHUTTERSTOCK

Durante años, Martina Rosales soportó insultos, golpes y amenazas por parte de su pareja… hasta el día que terminó en la cama de un hospital con la nariz rota y un ojo morado. Había podido justificar de una u otra manera su situación a su familia, pero tras la golpiza de esa noche tuvo que llamar al 911 porque necesitaba una ambulancia e intervino la Policía.
“No es que lo quisiera, es que tenía mucho miedo”, dice Martina, una inmigrante de origen guatemalteco que en 2004 cruzó todo México hasta llegar a la frontera con Estados Unidos, en Nogales, Sonora, por donde se cruzó ilegalmente. Dos años más tarde, conoció al hombre que ahora es el padre de sus dos hijos y de quien no quiere ni mencionar su nombre porque, a pesar de que ya fue deportado a México tras haber sido arrestado, aún le teme.
El mismo agente que le levantó el reporte en Victorville, California, fue quien le aconsejó a Martina solicitar la Visa U, la cual da a los inmigrantes indocumentados víctimas de violencia doméstica y otros crímenes el derecho a permanecer en el país durante cuatro años y, luego, solicitar la residencia permanente. Martina (quien pidió cambiar su apellido) ahora tiene un trabajo como asistente de maestra que le permite mantener a sus hijos.
Entre la comunidad latina, el miedo de ser deportados, que les quiten los hijos o enfrentar más violencia son las principales barreras que impiden a los inmigrantes latinos reportar la violencia doméstica, explica Juan Carlos Areán, director de National Latin@ Network for Healthy Families and Communities.
Según Areán, el miedo a la deportación proviene de evidencias anecdóticas, “aunque no es infundado, cuando los inmigrantes llaman a la policía, pueden ellos mismos terminar arrestados ante la sospecha de que son indocumentados. Esto creo suficiente miedo entre la comunidad”.
Otra víctima de violencia doméstica amenazada con la deportación es Delfina Rojas, quien se casó con un hombre que la golpeaba constantemente y la mantenía amenazada con “echarle a la migra” si no hacía lo que él le ordenaba. Un día, cuando su esposo trató de sofocarla con una almohada mientras dormía y uno de sus hijos fue lesionado tratando de intervenir, Delfina se decidió a llamar a la policía. El hombre fue detenido, pero liberado al día siguiente y ella recibió una orden de protección que no le quitó el temor de que él regresaría a matarla.
Aconsejada por una organización de apoyo a mujeres víctimas de violencia doméstica, Delfina solicitó la Visa U. Delfina ahora trabaja para educar a otras mujeres sobrevivientes de violencia doméstica.
El Congreso creó este programa hace 15 años para alentar a los indocumentados víctimas de violencia a cooperar con la policía reportando los crímenes. El Servicio de Inmigración y Naturalización (USCIS) comenzó a emitir estas visas a partir de 2008, y desde entonces se han otorgado 65,000 para víctimas de crimen, incluyendo violencia doméstica.
Para poder recibir esta visa, los solicitantes deben comenzar por obtener una certificación firmada por la policía local donde se presentó el reporte; el fiscal de distrito, si hubo arresto y presentación de cargos contra el agresor o del juez que llevó el caso, confirmando que fueron víctimas de crimen serio y cooperaron con la investigación, explica el abogado Theodore Maloney, especializado en asuntos de inmigración. Los documentos se envían al gobierno federal, el cual hace una revisión de éstos y determina si se otorga o no la visa.
Desde que este programa se puso en marcha, el número de solicitantes va en aumento. De acuerdo con los datos de USCIS, en 2009 se solicitaron 6,835, para 2014 la cifra aumentó a 26,039 y en el primer trimestre del presente año fiscal -que cerró en diciembre- ya se habían recibido 7,469.

La ley VAWA

Yennie Morales, de Coachella, California, también víctima del maltrato físico y verbal de su esposo, pudo legalizar su estatus migratorio hace tres años a través de la Ley de Violencia Contra las Mujeres (VAWA), la cual permite a ciertos cónyuges, hijos y padres de ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes (que tienen la “green card”) que presenten su propia petición sin el conocimiento del abusador ,con el fin de que puedan sentirse seguras e independizarse de éste.
Como explica el Concejo Americano de Inmigración, WAVA “permite a la víctima presentar una de manera confidencial una petición por uno mismo y obtener un estatus de residencia permanente sin tener que separarse del cónyuge abusivo y dejarlo una vez que ha recibido la “green card”.
El esposo de Morales, un ciudadano estadounidense, con frecuencia la amenazaba con retirar la petición que había presentado ante Inmigración para legalizar su estancia en EEUU “si llevaba el chisme a su familia o la Policía”.
Fue en un centro de apoyo a inmigrantes donde le informaron sobre WAVA y que su abusador no sería notificado de que ella estaba solicitando los beneficios de inmigración bajo el amparo de esta ley.

Elegibilidad para estatus No Inmigrante U

  • Haber sido víctima de un acto criminal cualificado.
  • Haber sufrido abuso físico o mental sustancial como resultado de haber sido víctima de un acto criminal.
  • Tener información acerca de la actividad criminal. Si es menor de 16 años o no puede proveer información debido a una incapacidad, su padre, tutor, o un representante legal puede poseer, en su nombre, la información relacionada con el crimen.
  • Fue de ayuda, está ayudando, o es probable que ayude a las entidades policiales en la investigación o procesamiento penal del crimen.
  • El crimen ocurrió en EEUU.

Dónde buscar ayuda

En la Línea Telefónica de Emergencia Nacional para Violencia Doméstica llamando al 1-800-799-7233 o al 1-800-787-3224 (TDD). La línea telefónica de emergencia facilita información acerca de refugios, cuidados de la salud mental, consejos legales y otro tipo de asistencia, incluyendo información acerca de cómo solicitar estatus de inmigración.