El dreamer Cesar Vargas ya puede ejercer como abogado

El Tribunal Supremo de Nueva York da luz verde para que
El dreamer Cesar Vargas ya puede ejercer como abogado
Foto: Maria Pena

Washington

Tras una férrea lucha por ingresar a la barra de abogados en Nueva York, el “Dreamer” mexicano Cesar Vargas logró ayer una importante victoria legal después de que el Tribunal Supremo del estado le diera luz verde para ejercer su profesión.
La división de apelaciones del Tribunal Supremo de Nueva York aprobó con su dictamen el ingreso de Vargas, de 31 años, a la barra estatal de abogados.
Se trata de la primera vez que un tribunal de Nueva York deja en claro que un estudiante graduado de leyes y amparado al programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, puede reunir los requisitos de entereza moral y otras obligaciones para ingresar a la barra de abogados.
Vargas aún no ha dado declaraciones sobre el fallo.
Graduado con honores de la Facultad de Leyes de la City University de Nueva York (CUNY), Vargas pasó la prueba de ingreso a la barra estatal en julio de 2011, pero no podía ejercer legalmente hasta no tener su licencia.
Desde que se amparó al “DACA” de 2012, Vargas lideró una lucha muy pública para lograr su ingreso oficial a la barra de abogados, y ha recabado apoyo de diversos líderes del Congreso.
Vargas, el primero en su familia en ir a la universidad, siempre ha dicho que no buscaba un trato preferencial sino que las autoridades reconozcan que el estatus migratorio no debería ser barrera para quienes aspiran a ser médicos o abogados.
Vargas emigró con su familia de Puebla cuando apenas tenía cinco años de edad, y es considerado un icono del movimiento de los “Dreamers” y por una reforma migratoria integral.
“Aunque el caso de Vargas tomó más tiempo que el de otros Dreamers en su situación, es un caso extremedamete importante,  con impacto nacional porque sirve de guía a otros estados que están bregando con este asunto y donde el poder judicial tiene la autoridad, el poder y la discreción para la emisión de licencias de abogado”, dijo a este diario José Pérez, abogado del grupo “Latino Justice”.
Vargas ha sido un “pionero” del movimiento pro-reforma y su caso, en definitiva, no será el último, indicó Pérez.
De hecho, ya hay “Dreamers” estudiante leyes en universidades en Idaho, Texas, Maryland y Oregón, según el grupo “Dream Bar Association”, cofundado por Vargas.

Precedentes
En el caso específico de Nueva York, el poder judicial tiene la autoridad soberana para regular la emisión de licencias para practicar leyes.
Otros casos recientes han centrado la atención sobre la posibilidad de que inmigrantes “sin papeles” puedan ingresar a la barra de abogados.
En marzo de 2014,  el Tribunal Supremo de Florida determinó que otro “Dreamer” mexicano, José Godínez Samperio, quien emigró a EEUU a los 9 años de edad, no podía ejercer leyes pese a tener estatus legal bajo el programa de “acción diferida” (DACA) de 2012.
Posteriormente, la legislatura estatal de Florida aprobó una ley que permitió el ingreso de Godínez Samperio a la barra de abogados.
En enero de 2014, el Tribunal Supremo  de California falló a favor del mexicano Sergio García, permitiéndole ingresar a la barra estatal de abogados y ejercer las leyes.
Los tribunales han tenido que intervenir en este tipo de casos debido a que, según una ley federal promulgada en 1996, durante la presidencia de Bill Clinton, los indocumentados no pueden acceder a beneficios financiados con fondos públicos, como las licencias estatales para ejercer como abogado.
Sin embargo, los gobiernos estatales pueden aprobar sus propias leyes para superar esas restricciones federales.
El gobierno de California aprobó dicha ley en octubre de 2013, lo que, sumado al dictamen del Tribunal Supremo estatal, resolvió la situación de García.
Desde que el presidente Barack Obama anunció los alivios migratorios en noviembre de 2014, ha arreciado el debate nacional sobre si los indocumentados pueden o no tener acceso a otros beneficios.
En la actualidad, una decena de estados han aprobado leyes que permiten a los indocumentados obtener licencias de conducir.