Las diferencias de las crisis de Puerto Rico y Grecia

Aunque viven situaciones parecidas, el país heleno y la Isla se distancian en el manejo de la crisis
Las diferencias de las crisis de Puerto Rico y Grecia

ESPECIAL EL NUEVO DÍA

Los orígenes de las deudas en Grecia y Puerto Rico son similares: deficiencias presupuestarias cubiertas con préstamos, baja competitividad, sistemas de pensiones deficitarios, altos niveles de evasión contributiva, gasto público elevado, alto endeudamiento y poca transparencia en las estadísticas económicas.

No obstante, las diferencias políticas entre ambos países parecen marcar un rumbo distinto en el manejo de la crisis, con Grecia reclamando los poderes que voluntariamente le cedió a la Zona Euro y Puerto Rico sumido en su estado de “indefensión” ante la falta de poderes políticos, monetarios y legales para resolver los problemas económicos.

“Grecia es un país soberano, lo que le permite más capacidad de maniobra, aunque en la situación en que está, esa capacidad está limitada”, opinó el catedrático jubilado de la Escuela de Administración Pública de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Mario Negrón Portillo.

“Por la relación política con los Estados Unidos, Puerto Rico está en un estado de indefensión política y jurídica que le hace más difícil la salida de la crisis”, explicó, por su parte, el economista Gustavo Vélez.

El problema griego

Los problemas de Grecia anteceden su ingreso a la Zona Euro. De hecho, cuando la crisis griega fue evidente, públicamente se denunció cómo el gobierno heleno supuestamente disfrazó datos económicos para ocultar las deficiencias millonarias en los presupuestos.

El problema griego comenzó a explotar en el 2008, cuando la economía decreció 0.4% del Producto Interno Bruto. Según Vélez, ese año la crisis financiera estadounidense con el colapso de la firma Lehman Brothers disparó los costos de financiamiento de la deuda griega, expandiendo el déficit presupuestario y sumiendo al país en una crisis de la que todavía no sale. En síntesis, el gobierno griego pagaba gran parte de sus gastos con una tarjeta de crédito que de pronto cobraba un interés altísimo. Hasta ahí llegan las similitudes.

Rescate europeo

Los problemas estructurales del gobierno y la economía, por otro lado, no fueron atendidos a tiempo en Grecia. Por eso, cuando se tomaron las medidas correctivas, estas implicaron ajustes radicales que despertaron una gran oposición política que se tradujo en enormes protestas y manifestaciones. Entre las medidas estaban reducciones en los salarios, cortes en las pensiones de los jubilados y reducciones en servicios que presta el Estado, entre muchos otros.

Gran parte de estos ajustes fueron exigencias de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Estas organizaciones, a cambio de las medidas, otorgaron dos rescates financieros dados al gobierno heleno (uno en el 2010 y otro en el 2012). Estos rescates convirtieron a la Zona Euro, al Fondo Monetario Internacional y al Banco Central de Europa en los principales acreedores de Grecia. Los tres, combinados, son dueños del 76% dela deuda de Grecia, según informes de la BBC.

TODO SOBRE LA CRISIS EN PUERTO RICO

Sin embargo, el deterioro en la calidad de vida griega y la insatisfacción de los ciudadanos por la situación llevaron a que la Coalisión de la Izquierda Radical, mejor conocida como Syriza, alcanzara el poder en el 2015 con la promesa de enfrentar las medidas de austeridad impuestas a Grecia. Recientemente, en un referéndum los griegos respaldaron el gobierno del primer ministro  Alexis Tsipras  al rechazar la última oferta económica de los países europeos, liderados por Alemania, movida que ha sido estimada como arriesgada por los efectos que puede tener la insolvencia del gobierno en la población.

El problema boricua

Estos últimos capítulos en la saga económica de Grecia son  distantes a la experiencia puertorriqueña. La Casa Blanca, en repetidas ocasiones, se ha mostrado en contra de ofrecer un rescate a Puerto Rico, que hasta el momento sólo ha entablado conversaciones con los acreedores de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para reestructurar la deuda de esta corporación pública.

Entretanto, los ajustes que se han realizado en Puerto Rico, por ahora, no han sido tan abarcadores como en Grecia. Las acciones de la administración de Alejandro García Padilla en un inicio se concentraron en aumentar los impuestos, reformar los sistemas de retiro y recortar los gastos en nómina mediante la congelación de plazas vacantes. No ha habido reducciones salariales, congelación de los depósitos en los bancos comerciales, ni reducciones en los servicios, salvo por el cierre de escuelas con baja matrícula.

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“El origen de ambas crisis es más o menos el mismo. Por cada dólar que tenían de ingresos gastaban $1.50. Además tienen el problema de una deuda alta y un decrecimiento económico. La diferencia está en la capacidad de maniobra”, explicó el economista José Alameda tras señalar que el peso de la deuda griega es mayor que la boricua.

Aún así, la semana pasada el gobernador puertorriqueño afirmó que la deuda pública es impagable en las condiciones actuales. Esto, porque el escaso crecimiento de la economía boricua, que entró a su noveno año en depresión, le impide al gobierno generar los ingresos suficientes para pagarla.

De no haber una acción de Casa Blanca o el Congreso que reduzca el peso de la deuda, se perfila un extenso proceso de negociación con los acreedores y extensas batallas judiciales por el repago de la deuda. Esto porque la deuda puertorriqueña no es soberana y está subeditada a las leyes y protecciones del gobierno federal.

Vélez recordó que el gran frente de batalla por la deuda de Grecia es en la arena política, porque los principales acreedores son gobiernos y organizaciones internacionales. En cambio, la lucha en Puerto Rico sería principalmente jurídica.

“En el caso de Puerto Rico no podemos pedir ayuda a otros países. No tenemos control de la política monetaria y no podemos, por ejemplo, devaluar la moneda para atender la deuda, establecer nuestro proceso de quiebras o decidir qué barcos mueven nuestras importaciones”, manifestó Vélez.

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“En Puerto Rico la situación es distinta porque la realidad política es otra… y dentro de esa situación tenemos que sacar al País de la bancarrota sin dinero para la inversión”, dijo, por su parte, Negrón Portillo.

Desde el punto de vista político y social también las diferencias son marcadas. La política pública de austeridad provocó en Grecia enormes manifestaciones ciudadanas en oposición. En Puerto Rico, entretanto, la situación lo que ha hecho es acelerar la emigración de puertorriqueños principalmente a  Estados Unidos, opinó José R. Rivera, profesor de Ciencias Políticas en el Recinto de Río Piedras de la UPR.

“No he visto la misma reacción de los puertorriqueños. Aquí reaccionan comprando un pasaje y saliendo del País”, dijo Rivera.