“Con mente abierta y sin prejuicios”

Misión de OEA llega a la isla Hispaniola a evaluar situación de los inmigrantes haitianos

Santo Domingo
La Organización de los Estados Americanos (OEA) envió el pasado jueves una misión especial a la isla Hispaniola con el objeto de recabar información sobre la situación de los inmigrantes haitianos en República Dominicana en medio de la tensión creada por las repatriaciones de indocumentados anunciada desde hace meses por la gestión del presidente Danilo Medina.

La misión recabará información para procesarla y rendir un informe al secretario general de la OEA, Luis Almagro. Las relaciones diplomáticas entre los dos países de la isla se encuentran en un momento de tensión por el tema migratorio. Por un lado, Haití reclama un protocolo de repatriación y, por el otro, República Dominicana pide una evaluación imparcial de su política migratoria.

“La misión, encabezada por el Secretario de Asuntos Políticos de la OEA, el mexicano Francisco Javier Guerrero, iniciará sus labores en Santo Domingo este viernes y finalizará sus actividades en Haití el próximo 14 de julio”, informó el organismo en un comunicado.

Por su parte Guerrero explicó que la evaluación responde a una invitación de los gobiernos dominicano y haitiano y que la misión busca tratarla crisis migratoria con un “mente abierta” y “sin ningún tipo de prejuicios”.

Guerrero aseguró que la misión será de carácter técnico e imparcial y estará guiada “por la voluntad de tender puentes entre ambos países para buscar una solución duradera al diferendo”.

Los representantes de la OEA tienen previsto entrevistar funcionarios de los gobiernos de Haití y República Dominicana, así como a representantes de los organismos especializados que realizan tareas de registro de migrantes.

También conversarán con los propios migrantes y otros actores involucrados en el actual proceso.

La delegación forman parte Gabriel Bidegain, Steven Harley y Rebecca Josefina y Pablo Sandino Martínez.

El plan

de regulación de extranjeros dominicano, que incluye en su mayoría indocumentados haitianos, ha generado críticas de otros gobiernos y de organizaciones internacionales.