Trabajadores esperanzados con los $15

Tanto dentro como fuera de la industria de comida rápida, los empleados están esperanzados de que aumenten el sueldo mínimo

Mañana podría ser un gran día para Mariano Díaz. Luego de cinco años en Estados Unidos, trabajando a veces jornadas de 10 horas y cobrando el mínimo, su paga podría ver una mejora si la Junta de Salarios para Comida Rápida recomienda que se suban los sueldos de los trabajadores de este sector.

“Acá hago delivery, pero ellos me pagan $370 a la semana y sigo trabajando 60 horas. Consigo algo de propinas, con lo que llego a $400 y algo, pero aún así las condiciones de existencia se me hacen inciertas”, contó Díaz, un dominicano que trabaja en un restaurante de comida rápida y que tiene a su mujer e hijos en la isla. “Les mando $250 a ellos y acá pago $110 donde vivo semanal. Todas las semanas me quedo viendo de lejos lo que gané”.

La junta realizará su última reunión mañana, tras la cual podría recomendarle al gobernador Andrew Cuomo que suba a $15 el sueldo mínimo para los trabajadores de comida rápida. “De cumplirse esto, será algo importante, porque nosotros vivimos llenos de esperanza, pero el tiempo suele llevársela”, dijo Díaz. “Me gustaría que a fin de semana me quedara algo de dinero, para también un día poder volverme más tranquilo a mi país”.

En la gobernación y el Departamento de Trabajo no pueden confirmar ni referirse a si efectivamente se llegará a los $15, pero explican que, luego de que la junta publique y vote el reporte y las recomendaciones, habría un periodo de dos semanas de análisis y comentarios. Después de eso, se podría considerar ese aumento, si está en las recomendaciones. “Cualquier cambio se realiza a través de una orden de sueldo y no requiere acción del poder Legislativo”, indicó una fuente del Departamento de Trabajo. Lo más probable es que, si se acuerda un aumento, sea gradual y a través de varios años para, progresivamente, llegar al nuevo sueldo mínimo.

La junta está analizando sólo el sector de la comida rápida, refiriéndose específicamente a las cadenas que entregan servicios limitados y donde los clientes pagan en el mostrador o pagan antes de recibir sus compras.

Esperanza generalizada

Pero no sólo los trabajadores de ese sector están esperanzados, otros creen que luego les tocará a ellos. “Yo estoy muy contento de que, por lo menos a alguna gran parte de los trabajadores, les vayan a subir el salario mínimo”, dijo el ecuatoriano Mauricio Jiménez, quien trabaja en la construcción. “Se ha ganado una gran batalla, pero no se ha ganado la guerra. Todos los trabajadores que estamos en la lucha vamos a continuar y vamos a seguir exigiendo al gobernador esto, porque la mano de obra inmigrante es importante”, agregó el residente de Queens.

Jiménez indicó que, si en su rubro (la construcción) pudiera llegar a los $15 la hora, pensaría en especializarse, estudiar y también enviaría más dinero a su familia en Ecuador. En lo último también coincide Elba Meneses, mexicana y empleada en una lavandería. “En mi vida diaria sería una gran ventaja. A 15 pesos la hora tendría más tiempo para mi hija, para criarla. sería una ventaja. Y podría mandarle un poco más de dinero a mi madre, que le mando muy poco”, dice Meneses.

En una buena semana, Meneses llega a los $650. Pero eso lo hace saltando de un trabajo a otro. Está en dos lavanderías y además limpia un departamento en Manhattan. “Me dio gusto que hayan logrado esto en la comida rápida, pero a mi también me gustaría. No solo los laundromats, hay muchos negocios que todavía pagan muy poco, ocho o diez dólares”.

En distintas organizaciones comunitarias y sindicales, aseguran que esto sólo es el principio. Activistas indicaron que luego de la comida rápida, la lucha podría seguirá para mejorar las condiciones de los empleados en el sector del cuidado de salud, uno de los empleos de mayor crecimiento en el país. “La gente no entiende lo duro que es el trabajo que hacemos. Tenemos que ser todo para los pacientes: cuidadores, terapeutas, familia. Yo pasé ocho años con un cliente solo y deprimido”, contó la cuidadora Dolores Redroban. “La lucha por los $15 es nuestro próximo paso para conseguir para los cuidadores de hogar la paga que nos merecemos por el duro trabajo que hacemos”.

 

RECUADRO

Un cambio, por ahora, sólo en la comida rápida

De acuerdo a cifras del Departamento de Trabajo, el 60% de los empleados de restaurantes de comida rápida participan en al menos un programa de asistencia pública. A nivel nacional, los trabajadores de este rubro tienen el doble de posibilidades de necesitar este tipo de ayuda. En el estado el 75% de ellos ganan sueldos por los niveles más bajo reportado ($9.25 la hora o menos).