Caos por el paro de transporte convocado por las pandillas

El Gobierno califica la protesta de terrorista: no negociaremos, dice el Presidente
Caos por el paro de transporte convocado por las pandillas
Foto: EFE

San Salvador

El segundo día de paro del transporte colectivo en El Salvador ha dejado una secuela de al menos ocho muertos y cuatro heridos entre empleados del sector al igual que un agente policial herido por pandilleros mientras custodiaba un autobús.

Y mientras el gobierno, por su parte, condenó el paro y recalcó que no negociará con bandas criminales que pretenden doblegar al Estado, las calles, especialmente de San Salvador, están hechas un caos: policías y soldados del ejército las recorren a pie y en vehículo, con el dedo en el gatillo de sus armas largas. Parece una ciudad en guerra.

Los paros al transporte recuerdan la guerra civil (1980-1992), cuando la guerrilla paralizaba el país como táctica para sabotear elecciones y la economía. Hoy las pandillas parecen tener propósitos parecidos: solicitan un diálogo con el gobierno porque se consideran “parte de la solución” a la violencia que afecta a El Salvador.

Pero el gobierno que preside Salvador Sánchez Cerén aseguró ayer que no cederá ante las presiones de grupos criminales. El secretario de Comunicaciones, Eugenio Chicas y el ministro de Obras Públicas (MOP), Gerson Martínez explicaron por separado la misma consigna: “No negociaremos con criminales y este paro es un acto terrorista”.

“El objetivo de estos grupos criminales es doblegar a la población, conminar al gobierno para hacer un pacto. Quieren es un pacto con el gobierno, un pacto con la población”, aclaró Chicas, quien agregó que “cualquier diálogo con grupos criminales está totalmente rechazado”.

Los usuarios tienen miedo

La población usuaria del transporte colectivo, especialmente en San Salvador, protesta en contra del paro. “Estamos siendo gravemente afectados porque no podemos llegar a nuestros trabajos y estamos también en peligro de perder nuestro trabajo porque no podemos faltar”, dijo un empleado de un comercio en el centro capitalino.

Las escuelas nacionales también se han visto afectadas con la ausencia de maestros y estudiantes. “Unos no vienen porque hay miedo; otros no tienen cómo llegar por el paro”, aseveró una maestra de un centro escolar.

El gobierno ha desplegado un plan de contingencia para asegurar la movilidad y la seguridad de la población ante las amenazas a transportistas. La paralización es efectiva de más de 100 rutas que no brindan el servicio. En las calles y en las paradas de autobuses se nota redoblada la presencia de agentes armados.

El presidente Sánchez Cerén le pidió a todos los ministros de su gabinete que brinden autobuses y camiones que estén en sus instituciones para contrarrestar las consecuencias del paro. Por tal motivo medios de transporte de la Fuerza Armada, de la Administración de Aguas y Acueductos (ANDA) y de varios ministerios transportaron gratuitamente a la población.

A Zacatraz

El subdirector de la policía Howard Cotto, informó por su parte que habían sido capturados varios líderes de las pandillas que han estado liderando el paro del transporte. Aseguró que dos jefes de ellos estaban recluidos en cárceles comunes fueron trasladados al penal de máxima seguridad conocido como “Zacatraz”, en alusión a la célebre “Alcatraz”, de Estados Unidos.

A los dos cabecillas de la pandilla “Barrio 18”, se les detectó dando órdenes y amenazando a transportistas para que paralizaran sus unidades, so pena de ser asesinados y quemados los autobuses en caso de desobedecer la medida.

El Salvador es uno de los países más violentos del mundo por sus altas tasas de homicidios que sobrepasan los 60 por cada 100,000 habitantes, de acuerdo a estadísticas de las Naciones Unidas (ONU).  Oficialmente la mayoría de los asesinatos se le responsabilizan a las pandillas o maras.