Crece presión para poner ‘punto final’ al encierro de familias migrantes  (VIDEO)

Jueces de Inmigración han comenzado a poner en libertad a mujeres y niños en Texas a raíz de dictamen de jueza federal

Crece presión para poner ‘punto final’ al encierro de familias migrantes  (VIDEO)
Foto: EFE

Washington.- Mientras al gobierno federal se le acaba el plazo para explicar por qué las familias inmigrantes aún detenidas no deberían quedar en libertad en un plazo de 90 días, activistas demandaron este martes poner “punto final” a esta práctica.
El viernes pasado, la juez federal Dolly Gee, en California, determinó que la práctica de la Administración Obama de detener a familias indocumentadas viola un acuerdo de 1997 – el llamado “acuerdo Flores”- que prohíbe la detención de migrantes menores de edad y le dio hasta el 3 de agosto para justificar el encierro de madres y niños que huyen de la violencia en Centroamérica.
Se calcula que hay alrededor de 1,700 inmigrantes indocumentados, incluyendo madres y niños, en tres centros de detención para familias en Karnes City y Dilley, en Texas, y en el Condado Berks, en Pensilvania.
Durante un foro del Caucus Progresista del Congreso (CPC, en inglés), integrado por demócratas, activistas de la comunidad inmigrante instaron este martes al gobierno a que ponga punto final a la detención de familias inmigrantes, a raíz del dictamen de Gee que declaró inconstitucional la práctica.


Los expertos que participaron en el foro aseguraron que urgen reformas a la práctica de detenciones, debido al impacto negativo que tiene en las familias a largo plazo.
“Primero, tenemos que eliminar esas paredes y alambres de púa, retirar a los guardias de las cárceles y cambiar toda nuestra política. Necesitamos crear ambientes que parezcan comunidades no prisiones”, dijo Luis Zayas, psicólogo y experto de la Universidad de Texas en Austin.
Todos los miembros del comité, entre ésos Raúl Grijalva y Judy Chu, expresaron su deseo de que, más temprano que tarde, EEUU cierre un capítulo que, según Chu, evoca memorias de los campos de concentración de japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.
A través de un intérprete y cargando a uno de sus hijos en brazos, la inmigrante salvadoreña Sonia Hernández resumió su experiencia encerrada en una “hielera” –centro de detención con bajas temperaturas- durante 315 días y en malas condiciones.
“Quisiera que estos centros ya no existieran. Que ya no sufran otras familias lo que nosotros sufrimos… es muy duro para una mamá ver cómo sufren sus hijos allí adentro”, dijo Hernández.
El foro de dos horas y media se produjo mientras jueces de Inmigración en Texas han comenzado a ordenar la puesta en libertad de mujeres y niños detenidos sin fianza en el centro de detenciones en Dilley.
El acuerdo, adoptado para resolver una demanda colectiva de 1985, exige que las autoridades busquen alternativas a la detención de menores y apliquen medidas favorables a su puesta en libertad.
“El dictamen no es definitivo y estaremos siguiendo de cerca lo que responda el gobierno, porque esta situación no puede seguir así”, dijo a este diario la congresista demócrata por California, Zoe Lofgren, al final de la audiencia.
El año pasado, a raíz de la crisis humanitaria en la frontera sur, el gobierno federal adoptó la política de detención masiva de familias inmigrantes para disuadir la emigración ilegal desde Centroamérica.
Sin embargo, ante presiones políticas de grupos de la comunidad inmigrante, y el dictamen de otro juez federal en febrero pasado, la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) indicó el mes pasado que dejaría en libertad a quienes demuestren elegibilidad para asilo político.
Pero el proceso ha estado dominado por el caos, según activistas y abogados de inmigración, que criticaron nuevamente el uso de grilletes electrónicos para vigilar a las mujeres puestas en libertad en Karnes y Dilley.