Escuelas comunitarias acercan a los padres a la sala de clases

Hay 130 de este tipo de instituciones en toda la ciudad.

Nueva York- Que la escuela pública de sus hijos sea un lugar tan cómodo como su propio hogar es la premisa de un modelo que comenzará a operar en 130 instituciones de la ciudad. “La idea es que la escuela no está separada y lejos de la comunidad. Este es uno de los lugares más importantes para nosotros, porque aquí es donde criamos a nuestros hijos”, dice Frances Lucerna, directora ejecutiva de El Puente.

Esta es una de las muchas organizaciones que, junto al Departamento de Educación, están trabajando para crear las llamadas “escuelas comunitarias”. “Lo que hacen estas escuelas comunitarias es reunir a organizaciones sin fines de lucro con la dirección de las escuelas para entregar en ellas una serie de servicios, como oportunidades de educación expandidas, apoyo socio-emocional, servicios sociales y de salud”, dice Christopher Caruso, director ejecutivo de la Oficina para Escuelas Comunitarias en la Alcaldía. “Todo esto busca disminuir las barreras educacionales para los estudiantes”.

Esto significa que la escuela ya no es sólo un lugar de salas de clases, sino que se pueden obtener apoyos como atención médica, clases de inglés y asesorías. Pero, más allá de eso, la idea es que los padres hagan de este lugar su espacio. “Queremos que, cuando caminen por la escuela sientan que ellos son los dueños del lugar también”, explica Frances Lucerna. “Y, además, queremos que construyan relaciones profundas con los profesores y el equipo, que sepan que acá pueden hablar en confianza de sus vidas y de la de sus hijos”.

La institución que dirige Lucerna estará trabajando con el Junior High School 50 John D. Wells, en Williamsburg. Otro caso de organización con acento latino que está involucrada en esta iniciativa es Aspira of New York, una institución que trabaja para que más hispanos se gradúen de la escuela y la universidad.

“Esto marca una gran diferencia particularmente para los padres latinos en los servicios que entregamos”, dice Mark González, director ejecutivo de Aspira. “La escuela se transforma en una plataforma. Los padres ya no se preocupan de conseguir citas al médico u otros temas, porque todo está aquí. Y, además, todo es bicultural y bilingüe”.

Aspira está trabajando en cinco escuelas comunitarias (cuatro en El Bronx y una en Brooklyn) y dicen que los padres, cuando descubren estas posibilidades, se sienten muy contentos. “La respuesta inicial es de entusiasmo. Y para padres que son inmigrantes recientes o incluso indocumentados, esto es especial, porque todo esto sucede entre gente que conocen”, explica Mark González.

“Esto lo que hace es igualar la cancha. Para muchos padres inmigrantes, la institución escolar se siente foránea, lejana. Las escuelas comunitarias logran, con todos estos apoyos, crear una igualdad que tanto se necesita”, dice Frances Lucerna.

La idea del Departamento de Educación es seguir creciendo y expandir el programa. “Queremos asegurarnos que lo estamos haciendo bien y comenzar con 130 escuelas es apropiado para asegurarnos que entregamos la mezcla correcta de servicios, y que eventualmente este modelo será algo común”, dice Christopher Caruso.