Técnicas para lidiar con el dolor crónico

Beneficios de la terapia cognitiva conductual en la que se enseñan técnicas y estrategias psicológicas probadas científicamente para manejar una enfermedad más allá de medicamentos
Técnicas para lidiar con el dolor crónico
El dolor cronico afecta la salud física y mental de quien lo padece.
Foto: Shutterstock

Es un problema de salud que sigue en aumento y que para la mayoría de las personas que lo padecen “les vira la vida al revés”. O por lo menos, es lo que sienten los pacientes de dolor crónico o recurrente, una de las afecciones de salud prevalentes en casi cualquier sociedad moderna. De hecho, se estima que está presente en un 53% de las consultas médicas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP), se trata de un problema extenso que afecta a 1 de cada 5 personas. Por eso es considerado como un serio problema sanitario con importantes consecuencias de sufrimiento y deterioro de calidad de vida de los pacientes, además de afectar el entorno familiar, laboral y social.

Pero no es solamente el dolor, también es vital que se tengan en cuenta las emociones negativas que surgen en cada persona que lo padece, no importa cuál sea el origen. Un ejemplo son los pacientes de artritis reumatoidea, dice la doctora Vilmania Mambrú, directora del Programa Graduado de la Escuela de Escuela de Ciencias Sociales, Humanidades y Comunicaciones, de la Universidad Metropolitana, del Sistema Universitario Ana G. Méndez (SUAGM).

Ella lo sabe por experiencia doble. Lo ve en los pacientes que acuden a su oficina en busca de alivio a través de los tratamientos no farmacológicos que ofrece en su práctica privada como psicóloga clínica, además de vivirlo personalmente desde que fue diagnosticada con esta afección.

“Por casi un año sufrí de intensos dolores antes de que me diagnosticaran. El dolor crónico es muy limitante. En mi caso, mi esposo me tenía que ayudar hasta para virarme de la cama y para levantarme porque el entumecimiento y el dolor son muy fuertes”, recuerda Mambrú.

Precisamente, señala que el dolor crónico causa un deterioro de la calidad de vida de la persona, lo que también puede promover abatimiento, desesperanza, impotencia, mucha ansiedad y alteraciones de humor.

“Se han hecho muchas revisiones de literatura y discusiones sobre estos aspectos, especialmente entre los psicólogos de la salud y los psicólogos clínicos. Y en las  últimas investigaciones se ha comprobado que el dolor crónico no sólo afecta a nivel físico sino también a nivel psicológico”, sostiene la especialista, mientras resalta la importancia de que estos pacientes también obtengan tratamiento para todas las emociones que surgen como consecuencia del dolor.

Ajustes psicológicos

De hecho, la psicóloga habla sobre los beneficios de la terapia cognitiva conductual “que ha sido validada empíricamente y que se menciona mucho en todo lo que es la psicología de la salud, debido a que mejora no solamente el dolor sino también el ajuste psicológico que el paciente tiene para lidiar con la enfermedad”.

Se trata, afirma, de un beneficio adicional para el paciente porque es una forma de manejar la enfermedad más allá del medicamento. La terapia consiste en enseñar una serie de técnicas y estrategias psicológicas probadas científicamente para que la persona afronte su problema emocional y lo maneje hasta eliminarlo.

“El modelo cognitivo conductual trabaja con el pensamiento, sentimiento y conducta del paciente con condiciones como el dolor y se puede usar en conjunto con el tratamiento farmacológico”, explica la psicóloga, quien cree que si se comienzan a recibir estas terapias, aun antes de empezar a tomar medicamentos, el tratamiento general será más efectivo.

Especialmente porque la persona aprenderá a reducir significativamente la ansiedad y los síntomas depresivos, además de relajarse y ser más tolerante con las consecuencias de la enfermedad. De hecho, sostiene que el paciente que tiene un tratamiento psicológico con este modelo, logrará una mayor adherencia al tratamiento médico y a la misma vez tendrá una mejor oportunidad de saber qué opciones tiene para manejarlo, cómo reducirlo y cómo tolerarlo.

En ese sentido, destaca que como es un modelo psicoeducativo hace que el paciente pueda identificar pensamientos irracionales que lo limitan para hacer ciertas cosas. De hecho, muchos de los diagnósticos en los que el dolor crónico es uno de los síntomas principales, como en el caso de las enfermedades autoinmunes, causan muchas emociones negativas y sentimientos de desesperanza.

“Además, el paciente pasa por muchas fases, iguales que las que se pasan cuando hay una pérdida. Y, en realidad, son pacientes que tienen pérdidas. Por ejemplo, pierden la salud física, surgen limitaciones que no tenía antes; algunos tienen que dejar el trabajo, tienen que hacer modificaciones en su ambiente familiar y a veces no tienen el apoyo de su familia”, explica Mambrú.

Cambiar creencias. Y en un panorama como este, es normal que surja este tipo de emociones que, a su vez, impactan la salud mental y la calidad de vida. Además de que minan la tolerancia para manejar las actividades cotidianas.

Por eso, la terapia que recomienda la psicóloga es esencial para educar al paciente y hacerlo más consciente de lo que es la enfermedad, de cómo lo afectará y de cómo la puede afrontar. Y una forma, dice Mambrú, es cambiando esas creencias de que el dolor ha puesto su vida al revés.

“Al ser una terapia psicoeducativa, con unas técnicas que se pueden hacer, tanto de forma individual como grupal, te va a educar sobre cómo enfrentar esos cambios de una forma adecuada”, agrega la psicóloga, tras señalar que la terapia está compuesta de muchas técnicas.

Entre ellas, menciona la de relajación y respiración, de manejo de tensión, además de trabajar con la reestructuración del pensamiento “para evitar los pensamientos negativos de la limitación”. También ayuda con el manejo de las emociones y las soluciones de los problemas a corto plazo.

Asimismo, se ha comprobado que aprender técnicas de meditación y yoga que ayuden a la relajación y a disminuir el estrés pueden ser muy efectivas.

De hecho, los cambios en el estilo de vida también son parte importante del tratamiento para el dolor crónico. Dormir bien y dejar de fumar es importante, subrayan los expertos. Precisamente, se sabe que la nicotina en los cigarrillos puede hacer que algunos medicamentos sean menos efectivos.

– Ileana Delgado Castro