Una ley que ayudaría a las latinas y a sus familias

Es injusto que una mujer se vea obligada a seguir con un embarazo no deseado debido a quién es o por el lugar donde vive.
Una ley que ayudaría  a las latinas y a sus familias
La Ley de Cada Mujer aseguraría que las mujeres tengan acceso a servicios de salud reproductiva.

Debido a sistemas de desigualdad, las latinas y otras mujeres de color tienden a tener ingresos más bajos que las mujeres blancas. Las latinas también tienen tasas más altas de una serie de preocupaciones de la salud, incluyendo el embarazo no deseado. Y desgraciadamente debido a un sinnúmero de barreras tales como culturales, lingüísticas, económicas, las latinas también tienen más problemas para obtener atención médica.

Cuando una mujer está viviendo de cheque a cheque, negarle el acceso a atención médica puede llevarla aun más a la pobreza. Por ejemplo, la interferencia política en obtener servicios de salud reproductiva impacta a un gran número de mujeres y sus familias. Es más, los estudios demuestran que una mujer que busca un aborto pero se le niega el acceso, tiene más probabilidad de caer en la pobreza que una que pudo obtener un aborto.

Pero hay esperanza para un cambio. Las congresistas Barbara Lee, Jan Schakowsky y Diana DeGette recientemente introdujeron el proyecto de ley de Igualdad de Acceso a la Cobertura de Aborto por Seguro Médico o la Ley de Cada Mujer.

Si es esta legislación es aprobada,  en la actualidad cuenta con 70 copatrocinadores en la Cámara de Representantes, aseguraría que cada mujer que recibe atención médica o seguro médico a través del gobierno federal, tendría cobertura para los servicios de aborto. La Ley de Cada Mujer también prohibiría la interferencia política en las decisiones de las compañías privadas de seguros de salud para ofrecer cobertura para servicios de aborto.

Ya era tiempo que una legislación de esta naturaleza existiera. Cuando se trata de las decisiones más importantes en la vida, como cuándo o si alguien quiere convertirse en madre, es vital que una mujer sea capaz de considerar todas las opciones disponibles, sin importar la cantidad de dinero que gane o dónde viva. Es el momento de hacer esto una realidad para todos.

Por demasiado tiempo este país ha penalizado a las personas que tienen dificultades económicas. Por demasiado tiempo ha impedido que las mujeres de bajos ingresos y las mujeres de color obtengan abortos seguros y legales. Esto tiene que parar.

Todo el mundo, independientemente de su raza, condición económica, sexo, idioma o estatus migratorio, tiene el derecho de decidir cuándo y si tiene  un niño(a), el derecho a la autonomía corporal y el derecho a criar a su hijo(a) en un ambiente seguro. Un político nunca debería tener el poder de intervenir y crear obstáculos, pero tal y como existe el sistema lleno de injusticias reproductivas, sucede.

Desde su aprobación en 1978, la Enmienda Hyde ha permitido a los políticos negarle a una persona cobertura de salud reproductiva según sus ingresos o su proveedor de seguro médico. Desde que se aprobó la Enmienda Hyde, los políticos que están en contra de la salud reproductiva han añadido más restricciones al aborto.

Los individuos en la comunidad latina y otras comunidades de color son más afectados por estas restricciones, ya que son más probables de calificar para los programas de seguro del gobierno que restringen la cobertura del aborto. Es injusto que una mujer se vea obligada a seguir con un embarazo no deseado debido a quién es o por el lugar donde vive.

Las mujeres de niveles socioeconómicos más bajos, específicamente aquellas que tienen menos capacidad para pagar gastos de su bolsillo, ya sufren de tasas desproporcionadamente altas de condiciones adversas a su salud. Negar el acceso a servicios de aborto sólo aumenta las disparidades de salud existentes.

Nuestro gobierno tiene que servir a todas las personas por igual. Legislaciones como la Ley de Cada Mujer tienen el potencial para dar a las mujeres en este país finalmente la cobertura completa de salud reproductiva que se merecen.

Durante 40 años, la mayoría de los estadounidenses han estado diciendo que el aborto debe ser legal y seguro. Y eso significa que debería ser legal y seguro para todos -no sólo para aquellas que tienen recursos económicos. Planned Parenthood le pide a los miembros del Congreso que mantengan el movimiento de nuestro país hacia adelante, no hacia atrás, mediante el apoyo a la Ley de Cada Mujer.

Tenemos el derecho de cuidar y proteger nuestro propio bienestar y el futuro de nuestros seres queridos. Tenemos que ser capaces de ejercer ese derecho.

Planned Parenthood of New York City seguirá trabajando todos los días para ofrecer servicios médicos de salud que son seguros y asequibles a las mujeres de la Ciudad de Nueva York. También pedimos que se unan a nosotros en alentar a los legisladores a aprobar la Ley de Cada Mujer para asegurar que todas las mujeres tengan acceso a la gama completa de servicios de salud reproductiva – sin excepciones.