Recetas con el fabuloso amaranto

El amaranto es un cereal sin gluten y con alto contenido nutritivo
Recetas con el fabuloso amaranto
El amaranto contiene vitaminas, calcio y fibra.
Foto: Shutterstock

En la época precolombina el amaranto era uno de los alimentos básicos y con los años los especialistas han descubierto el valor nutricional de este producto, que es benéfico para el colon y el hígado.

El amaranto contiene mucho más calcio que el maíz o el trigo. Esto ayuda a los músculos intestinales para absorber nutrientes y sacar deshechos. Regularmente es utilizado para evitar la diarrea. Además, es ampliamente recomendado para proveer de calcio a los niños, a las embarazadas y a los adultos mayores.

La Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos lo catalogó como el mejor alimento de origen vegetal para consumo humano.

Es un alimento muy noble. Es bajo en calorías, nos aporta un poquito de proteínas, nos aporta hidratos de carbono complejos, calcio y nos da tantita fibra, es un alimento muy completo”, explicó Araceli Martínez Coronado, responsable del Área de Nutrición de la Universidad La Salle.

Un análisis de la organización civil de salud alimentaria El Poder del Consumidor (EPC) especifica que el amaranto tiene más proteínas que los cereales, por lo que si se complementa con otros alimentos de otras categorías del plato de buen comer, puede sustituir a la carne.

“Lo puedo complementar con avena, le pongo leche fría, fresas y le complemento con accesorios como nueces o almendras y ya hago un desayuno balanceado con el amaranto, inclusive estos alimentos remojados quedan muy bien”, sugirió Martínez.

Este pseudocereal, por no contener gluten, puede ser fuente de vitaminas A, B, B1, B2, B3 y C, además de niacina, fósforo y aminoácidos como la lisina, este último es beneficioso para las personas con insuficiencia hepática, padecimiento que afecta la capacidad del hígado para llevar su funcionamiento normal.

Por ser utilizado en rituales, tras la Conquista de México los españoles prohibieron su consumo e intentaron exterminar sus cultivos, de acuerdo con EPC. Sin embargo, en la actualidad la planta se cultiva, principalmente, en Puebla, así como en Morelos, Tlaxcala, la ciudad de México, Estado de México y Guanajuato, donde puede sobrevivir a condiciones de alta temperatura.

Martínez recomienda mezclarlo con otras frutas en el desayuno. “De hecho, podríamos pensar que un desayuno de frutas con amaranto tiene 300 calorías [mientras el consumo diario recomendado es de mil 800], lo que es bajo, completo y balanceado. Sobre todo, porque hay edades donde es importante consumir calcio”, explicó Martínez.

A continuación dos recetas adaptadas por EPC.

Tortillas con amaranto

amaranto-tortilla

Ingredientes:

  • 200 gramos de harina de amaranto
  • 800 gramos de masa de maíz
  • Agua caliente, la necesaria

¿Cómo se prepara?

1. Mezclar la harina de amaranto con la masa de maíz, agregar un poco de agua y amasar.
2. Si es necesario añadir otra poca de agua; se sigue amasando hasta formar una masa manejable y compacta.
3. Se deja reposar de 10 a 15 minutos.
4. Se procede a elaborar las tortillas en un comal.

Crema de amaranto

amaranto-sopa

Ingredientes:

  • ½ litro de caldo de pollo o res
  • ½ litro de leche
  • 200 gramos de hojas de amaranto
  • 1 trozo de cebolla
  • 2 cucharadas de harina de amaranto
  • 2 dientes de ajo
  • Sal al gusto
  • Aceite, el necesario

¿Cómo se prepara?

1. Se cuecen las hojas de amaranto de 7 a 10 minutos.
2. Poner un poco de aceite en una sartén y freír la cebolla hasta que esté acitronada, retirarla y en el mismo aceite dorar la harina de amaranto.
3. Agregar un poco de leche moviendo constantemente para que no se formen grumos, añadir el caldo y dejar hervir.
4. Moler las hojas de amarando y añadirlas.
5. Los dientes de ajo y la cebolla acitronada se vierten sobre la crema, y se sazona con sal al gusto.

– Juan Luis García Hernández