Un regalo que vino del cielo

Doña Gertrudis López cumple el sueño de poder ver al Papa
Un regalo que vino del cielo
Gertrudis López, viajó a Washington para ver al Papa Francisco. /cortesía David Sachs
Foto: El Diario

Gertrudis López Ortiz no lo podía creer cuando recibió la llamada de que había sido escogida para viajar a Washington a conocer al Papa. Había planificado con anterioridad sus vacaciones justo durante las fechas que visitaría el Sumo Pontífice Estados Unidos. “Iba a viajar a ver a mi hija a Carolina del Norte pero hace unos diitas me avisaron de la Union que fui escogida para ir a ver al Papa a Washington”, expresó emocionada ayer esta limeña de 60 años quien pertenece a la parroquia de San Francisco en Newark en la comunidad hispana de Bloomfield Avenue.

Doña Gertrudis, de 60 años y oriunda de Lima, trabaja en el departamento de limpieza en el aeropuerto de Newark y ella fue escogida por la SEIU local 32BJ, para un tour especial por la capital co motivo del viaje papal.

“Para mi fue una alegría y una sorpresa que hayan pensado en mi persona y los planes que yo tenía se desarreglaron pero no importa. Ni por sueño imaginé que iba a tener ese privilegio”, expresa la madre de cinco hijos, quien tiene a cuatro aún en su natal Perú y solo una hija vive en Carolina del Norte. Al conocer que iba a tener la oportunidad de ver al líder de la Iglesia Católica expresó:

“Llamé por teléfono a mi hermana y a mis hijos. Yo soy devota del Señor de los Milagros y esto para mi es un milagro”, expresó doña Gertrudis vía telefónica y quien vio pasar al Papa durante su traslado a la Casa Blanca junto a miles de peregrinos llegados de todo Estados Unidos y del extranjero.

Esta era la segunda ocasión que tenía la oportunida de ver a un Papa, durante la gira por Sudamérica de San Juan Pablo II, logró también estar cerca del Santo Padre. “Tuve la oportunidad de ver a Juan Pablo II en una ciudad, Villa Salvador, cerca de Lima hacia el Sur. Pasó en su papamóvil y yo estaba en la calle esperando a que pasara. El era muy carismático, muy humano, el mejor Papa, robaba corazones, él sigue viviendo con nosotros y ese poder de fe se lo pasó a Francisco”, expresó la limeña quien agradeció al sindicato Local 32BJ por el viaje y envió un saludo a sus compañeros trabajadores del aeropuerto de Newark.

 

Alrededor de la web