Recuperan dos osamentas, datan de dictadura de Trujillo

El estadounidense George Scruggs y el nicaragüense Alejandro Selva formaron parte de la expedición de Junio de 1949

SANTO DOMINGO.- El Museo Memorial de la Resistencia Dominicana (MMRD) y las Federación de Fundaciones Patrióticas exhumaron en la costa norte del país dos osamentas que, según sospechan, pertenecen a un revolucionario estadounidense y otro nicaragüense que vinieron al país en junio de 1949 como parte de una expedición armada que procuraba derrocar el régimen de Rafael Leónidas Trujillo y acabar con una férrea dictadura que para entonces llevaba 19 años.

Expedicionario

El MMRD trasladó a esta capital los restos que se suponen son del estadounidense George Scruggs y el nicaragüense Alejandro Selva. Explicó que ambos cuerpos quedaron abandonados en la loma de Luperón, Puerto Plata, “el primero porque su padre se negó a repatriarlo y el segundo porque no se localizó a sus familiares”.

El museo destaca que además de Scruggs, entre los luchadores internacionalistas  que llegaron en el hidroavión Catalina por la Bahía Luperón, figuraban los estadounidenses Herbert Maroot y John M. Chewing, cuyos cadáveres fueron recuperados y, en su momento, repatriados por sus familiares.

Indica que la recuperación de los que se suponen son restos de Scruggs y Selva se produjo el domingo 27 de septiembre, siguiendo un protocolo “ético y científico”.

Explica que una vez se haya terminado la experticia de identificación con ADN, y confirmado que son los restos buscado, un hijo de George R. Scruggs que trabajan desde el pasado mes de julio con las funcaciones y el museo, retornará los restos del expedicionario hacia Estados Unidos.

“El expedicionario Alejandro Selva recibirá sepultura en el Monumento a los Héroes de Luperón, junto a sus compañeros de lucha”, indicó el MMRD, una entidad que rescata las memorias de las diversas lucha libradas por los dominicanos contra el régimen dictatorial de Trujillo y el represivo de Joaquín Balaguer, que gobernó duranta la dictadura y luego durante 22 años, entre 1966 y 1978 y entre 1986 y 1994.

El 19 de  junio de 1949 llegó al país un grupo de 12 hombres comandados por Horacio Julio Ornes, en el hidroavión Catalina que partió del lago Izabal, en Guatemala, y acuatizó en la bahía de Luperón, Puerto Plata.

Otro avión de expedicionarios que venía con el grupo aterrizó de emergencia en Yucatán debido a una tormenta y otro en la isla Cozumel en donde sus tripulantes bajaron a abastecer la nave de combustible. Las autoridades mexicanas los sorprendieron y frustraron su propósito de llegar a República Dominicana a combatir la dictadura de Trujillo.

Conflicto

Aunque el MMRD y la Federación de Fundaciones Patrióticas, alegan que trabajan hace varios meses en la investigación y localización de las osamentas, la noticia sobre su hallazgo la divulgó la Policía de Puerto Plata, lo cual provocó un conflicto.

La Policía dijo que los restos fueron localizados en una finca ubicada en el paraje Balataes, propiedad de Gregorio María Lora y que el cura católico Lorenzo Burgos hizo los rituales religiosos “correspondientes” durante su exhumación.

El MMRD cuestionó la difusión de la noticia y de imágenes sobre la exhumación de los restos.

También, al alcalde de Luperón, Danilo Morrobel, a quien acusó, junto a un grupo de sus seguidores, de violentar “el momento de recogimiento durante el cual el hijo de George Raymond Scruggs veía la exhumación de los restos de su padre”.

“Nuestros especialistas tuvieron que retirar rápidamente los restos y trasladarlos a un lugar seguro, en la actualidad se encuentran bajo la custodia del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, hasta que sea confirmada su autenticidad”, indicó la institución estatal en un comunicado firmado además por las distintas fundaciones patrióticas.

El MMRD recordó que en 1999, el entonces procurador general, Abel Rodríguez del Orbe, entregó a la Fundación Héroes de Luperón todos los documentos y posesiones de los expedicionarios que reposaban como evidencia en la dependencia que dirigía.

“Junto a los documentos estaban los informes y experticios de la época sobre el incidente”, destaca.

“Estos documentos y posesiones, la Fundación los prestó por varios años al Museo Nacional de Historia y Geografía, pero una vez se inició la construcción del Museo de la Resistencia, la Fundación reclamó sus reliquias para que descansaran en el mismo”, añade.

Reseña que entre los documentos, estaban las recuperaciones de los cadáveres de los expedicionarios y faltaban dos cuerpos, por los que más adelante, la fundación y el MMRD iniciaron la investigación de una serie de documentos e informes del Departamento de Estado de Estados Unidos,  que explican que “George Scruggs y Alejandro Selva habían quedado en la loma de Luperón”.

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