Obama convoca “cumbre” para ayudar a sindicatos a engrosar sus filas  

Sin embargo, su discurso omitió el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), el cual requiere la aprobación del Congreso y afronta oposición de sindicatos
Obama convoca “cumbre” para ayudar a sindicatos a engrosar sus filas  
Foto: EFE

Washington.- En un esfuerzo por frenar el declive de los sindicatos, el presidente Barack Obama convocó este miércoles una inusitada “cumbre” en la que destacó los beneficios que éstos ofrecen para lograr mejoras salariales, aún cuando afronta la oposición de los gremios a un acuerdo comercial con países del Pacífico.

“Convocamos esta cumbre porque creemos que este es un país en el que, si trabajamos duro, todos deben poder avanzar… el reto mayor que sigue afrontando EEUU es asegurar que todo el mundo en esta nueva economía participa” y tiene seguridad económica, afirmó.

Obama hizo esas declaraciones en el marco de la “Cumbre de la Casa Blanca para la Voz de los Trabajadores” -la primera de su tipo- que reunió a líderes demócratas del Congreso, representantes de sindicatos, maestros, empresarios, y activistas comunitarios que, a su juicio, luchan para que los trabajadores de a pie, tengan “un trato digno y salarios que les alcance para vivir y puedan cuidar a sus familias”.

Con el declive de los sindicatos ha aumentado la desigualdad, y “cuando la gente ataca a los sindicatos, están atacando a la clase media”, advirtió Obama, al señalar que es hora de “facilitar que la gente pueda sumarse a  un sindicato”.

Parte del objetivo de la cumbre, explicó, es analizar cómo impulsar un “creciente movimiento” para potenciar a los trabajadores, como ya está ocurriendo a través de organizaciones como “Coworker.org” y con trabajadores del sector de comida rápida, que han logrado importantes victorias en Los Angeles (California) y Nueva York, explicó Obama.

Sin embargo, su discurso omitió por completo el espinoso tema del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, en inglés), pactado entre EEUU y once naciones, y que requiere la aprobación del Congreso, pero afronta una gran resistencia de sindicatos que temen que éste perjudicará a los trabajadores en este país.

Declive de sindicatos

En el siglo pasado, los sindicatos fueron el motor del progreso de la clase media en EEUU, ayudando a establecer normas como una semana laboral de 40 horas, pago por horas de trabajo extra, seguro médico, y pensiones para la jubilación.

Se calcula que el número de trabajadores asalariados afiliados a un sindicato ha bajado de un 20% en 1983 a un 11% en 2014. La federación sindical AFL-CIO ha reconocido que parte de su crecimiento se debe a los trabajadores latinos.

Obama criticó a empresas que culpan a los sindicatos de las penurias de la clase media y en años recientes han recortado salarios y beneficios, e incluso recurren a contratistas “temporales-permanentes” con los que pueden reemplazar a empleados fijos para pagarles menos y con menos seguridad laboral.

Para Obama, el respaldo a los sindicatos no está reñido con el empresariado, porque las empresas que invierten en sus trabajadores tienen mejor rendimiento para sus negocios, la comunidad y el país.

“Tenemos que cambiar la actitud y la mentalidad de que no se puede hacer nada, o de que dar a los trabajadores una voz equivale a deficiencia o que perdamos la competitividad”, señaló Obama, cuya propuesta de aumentar el salario mínimo federal ha caído en oidos sordos en el Congreso.

Carmella Salinas, una maestra preescolar de Española (New Mexico) y activista de la coalición “People for the Kids”, aplaudió las palabras de Obama al considerar que el gobierno estatal “le ha fallado” a los trabajadores del sector.

“Sus palabras me dan esperanza porque es difícil sobrevivir incluso como maestros, porque apenas ganamos $17,000 al año, y con eso no se vive bien. Los trabajadores tenemos derecho a formar sindicatos para que se escuche nuestra voz”, afirmó Salinas, miembro de un sindicato afiliado a la Federación de Maestros Estadounidenses (AFT).

Por su parte, Verónica Méndez Moore, codirectora del Centro de Trabajadores Unidos en la Lucha (CTUL, en inglés) en Minneapolis (Minnesota), dijo que, si tiene oportunidad de hablarle a Obama en un panel de la tarde, le dirá que los trabajadores “necesitan voz, no por tenerla para exigir cambios sino para tener el poder de hacerlos realidad”.