Mano dura contra venta de armas de fuego

Quieren imponer un impuesto de $100 a la compra de armas nuevas, así como obligar a los dueños a reportar cuando las pierdan o se las roben
Mano dura contra venta de armas de fuego

Nueva York – Frases como “suficiente es suficiente” ya se han dicho mil veces sobre la violencia por las armas de fuego, pero cuando las dicen madres como Jackie Rowe-Adams, cobran aún más relevancia. “Necesitamos que todo el Congreso deje de actuar de manera tan temerosa”, dijo la mujer que perdió a dos hijos, uno en 1987 y otro 1998. “Estamos cansados de estar tan cansados sobre este problema”.

Rowe-Adams, un grupo de oficiales electos y activistas se juntaron en la Alcaldía este lunes para apoyar una nueva propuesta para atacar el flagelo de las armas de fuero, que cobraron la vida de más de 400,000  personas entre 2001 y 2013 en todo el país. “Nuestra ciudad y nuestro estado tienen una de las mejores legislaciones del país al respecto, pero la verdad es que no podemos luchar contra esto solos”, dijo la congresista Nydia Velázquez, que detalló su proyecto de ley que presentará en el Congreso en Washington.

La iniciativa crearía un impuesto de $100 cuando se adquiera un arma de fuego nueva, fondos que irían a parar al Departamento de Justicia, el cual los utilizaría para programas locales antiviolencia y de salud mental. Además, se obligaría a las dueños a reportar cuando un arma se pierda o sea robada. Quien no realice este procedimiento arriesgará una multa de $10,000.

Las nuevas medias buscan frenar un problema que hoy está enfrentando Nueva York: El que 90% de las armas utilizadas en crímenes provienen de fuera del estado, principalmente de lugares donde las leyes son más flexibles. Por ejemplo, en dos de las últimas muertes de agentes policiales, las armas habían sido compradas en casas de empeños en Georgia.

“Durante el año pasado hemos desbaratado una serie de redes de tráfico de armas que se aprovechan de las leyes de armas más blandas en lugares como Georgia y nos llenan de armas”, dijo el fiscal del distrito de Brooklyn Ken Thompson, quien apoyó la medida de Velázquez. “Necesitamos hacer más para lidiar con estos mercaderes de la muerte”.

El proyecto también propone que el Departamento de Justicia y el Instituto Nacional de Tecnología estudien nuevas formas de rastrear las armas, ya sea con un chip u otro tipo de sistema. “Ha llegado el momento de dejar atrás los números de serie, que muchas veces son borrados”, explicó Velázquez.

La directora ejecutiva de la organización New Yorkers Against Gun Violence valoró la medida. “La gente con problemas mentales no son el problema. Ellos tienen más probabilidades de ser víctimas que ser los perpetradores. Esto se trata de armas que llegan a las manos incorrectas, a manos peligrosas”, dijo Leah Gunn Barrett.

“Estamos en medio de una epidemia de violencia por armas de fuego en este país, que debería remover la conciencia de cada estadounidense decente”, dijo el congresista Hakeem Jeffries. “Necesitamos que algunas personas despierten de su adicción a la Segunda Enmienda y darse cuenta que se pueden hacer cosas para equilibrar la seguridad pública y la propiedad de armas de fuego”.

El problema que enfrentarán los demócratas Velázquez y Jeffries para que avance este nuevo proyecto es la mayoría republicana en el Congreso, la que tradicionalmente se ha opuesto a limitar el acceso a las armas. Sin embargo, la congresista se mostró esperanzada. “Quince o diez años antes quién habría pensado que las leyes de igualdad en el matrimonio habrían tenido esta aceptación en Washington”, comentó Velázquez. “Esto es sobre el público… Esto tiene un costo en nuestra nación”.

Leyes en Nueva York

Nueva York, como estado, tiene una de las leyes de control de armas más duras de todo el país. En enero de 2013 se firmó la Ley SAFE, en respuesta a la masacre del 14 de diciembre de 2012 en la escuela elemental Sandy Hook, en Newtown, Connecticut, donde fueron asesinados 20 menores y seis adultos. La ley neoyorquina prohíbe, entre otras cosas, la obtención de armas semiautomáticas de asalto como algunos modelos de los rifles AR 15, 

La Ley SAFE ha sobrevivido a numerosos intentos legales por detenerla, el último la semana pasada cuando una corte de apelaciones falló en que la legislación neoyorquina es constitucional. Sin embargo, muchas de las restricciones a las armas que se aplican en la ciudad gracias a esta ley, no son exactamente las mismas que se hacen en el resto del estado.

 

Estado de Nueva York Ciudad de Nueva York
Permiso para comprar No es necesario para armas largas, como rifles. Sí para armas cortas, como pistolas. Es necesario siempre.
Licencia de dueño No es necesario para armas largas, como rifles. Sí para armas cortas, como pistolas. Es necesario siempre.
Registro del arma No es necesario para armas largas, como rifles. Sí para armas cortas, como pistolas. Es necesario siempre.
Armas de asalto Prohibidas. Prohibidas de manera más estricta que a nivel estatal (límite de 5 balas por cartucho en armas largas y 10 en armas cortas).

 

Armas ilegales recuperadas

Sólo en lo que va de este año, alrededor de 1,100 personas han sido heridas o muertas por balas en los cinco condados de la Gran Manzana, muchas por armas ilegales. En Nueva York éstas llegan desde estados sureños con leyes más débiles, como Georgia y Carolina del Sur, lo que los expertos llaman “la tubería de hierro”. Estos son los números de armas confiscadas en la ciudad:

2010: 4,526 armas.

2011: 3,980 armas.

2012: 3,928 armas.

2013: 4,022 armas.

2014: 3,552  armas.