“Nadie aquí ha superado la catástrofe”

A tres años del huracán Sandy, residentes de Far Rockaway siguen lidiando con la reconstrucción y el miedo a la furia de la naturaleza
“Nadie aquí ha superado la catástrofe”
Los Gonzalo volvieron a su hogar a los tres años de Sandy.
Foto: Mariela Lombard / El Diario Nueva York

Nueva York — El paso del huracán Joaquín a comienzos de este mes por la costa Este reavivó la desesperación que la dominicana Teresa Surillo (70) sintió hace tres años cuando la Supertormenta Sandy devastó su casa en Far Rockaway, Queens. La mujer empacó lo que pudo de su sótano a medio reconstruir imaginando una inundación como la 2012.

“Nadie aquí ha superado la catástrofe del todo”, dijo mientras observaba fotografías de su hogar en ruinas luego del paso de Sandy. “Las alertas de huracán me provocan una angustia tremenda. No tendría fuerza para enfrentar otra desgracia”.

Pero la familia lleva a cuestas más que el temor y tristes recuerdosPedro Surillo (72), esposo de Teresa, fue diagnosticado con cáncer pulmonar a finales de 2014. El puertorriqueño depende de un inhalador de oxigeno portátil para respirar.

Teresa y su esposo, Pedro Surillo en su casa de Far Rockaway.
Teresa y su esposo, Pedro Surillo en su casa de Far Rockaway.

“Los químicos que usé para limpiar el moho del sótano acabaron conmigo”, contó con dificultad. “No podía esperar la ayuda para reconstruir y exponer a mi esposa enferma de asma”.

Los Surillo, quienes recibieron ayuda de la organización Faith in New York y de voluntarios de la comunidad, aseguraron que a tres años de Sandy los estragos aún son parte de su presente.

“Quién diga que Sandy es cosa del pasado se equivoca”, dijo Pedro. “Muchas seguimos a la deriva”.

De igual manera se siente la cubana Pura Gonzalo (95) y su hijo Jorge Gonzalo (68), quienes contaron que Sandy “consumió la mayor parte de sus ingresos del retiro”, pese a recibir fondos de ayuda de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y de otras agencias.

“El huracán acabó con todo menos con nuestra esperanza”, expresó Pura, quien ha vivido en Far Rockaway por 35 años. “Qué más podemos hacer que pedir a Dios la voluntad para olvidar y mirar hacia adelante”.

Jorge Gonzalo todavía está lidiando con reparaciones.
Jorge Gonzalo todavía está lidiando con reparaciones.

Los Gonzalo se mudaron a su casa en agosto pasado, luego de tres años de trabajos de reconstrucción, pero el desnivel del edificio -que data de 1898- como consecuencia de la inundación, obligó a Jorge a hacer reparaciones por su cuenta.

“Quiero un descanso de esta pesadilla que no termina”, comentó Jorge, un veterano del Ejercito de Estados Unidos.

Además de Far Rockaway Sandy golpeó con todo su poder destructivo otras áreas de la Gran Manzana como Staten Island y el Bajo Manhattan. En toda la ciudad de Nueva York se registraron 43 muertos y al menos $ 19,000 millones en impacto económico.

Manuel Umaña, organizador comunitario de Faith in New York y residente de Far Rockaway por 20 años, comentó que la zona vive un lento proceso de recuperación luego de Sandy, lo que impacta más gravemente a los inmigrantes sin estatus legal y residentes sin acceso a vivienda accesible.

“Todas las voces son necesarias para analizar el progreso en la recuperación, lo que sigue pendiente en la agenda comunitaria y el proyecto de los funcionarios electos para asegurar el desarrollo equitativo de Far Rockaway”, indicó Umaña. “Hay graves rezagos sin la atención necesaria. El huracán agudizó problemas sociales y aumentó la disparidad económica”.

Una lección para NYC  

Elizabeth Yeampierre, directora de UPROSE (United Puerto Rican Organization of Sunset Park), una organización de Brooklyn con programas centrados en justicia ambiental, apuntó que la ciudad de Nueva York sí está mejor preparada para hacer frente a fenómenos climáticos de la magnitud de Sandy, pero no lo suficiente en cuanto a un plan de contingencia enfocado en las comunidades en riesgo.

“Cada sector de la población reacciona distinto a las catástrofes naturales. La respuesta depende del idioma, el estatus migratorio y la zona geográfica”, expresó la activista medioambiental. “Urge desarrollar un plan de acción cuadra por cuadra y asegurar los recursos para que cada grupo fortalezca sus habilidades de resistencia y recuperación”.

Far Rockaway hoy con todavia inundaciones.
Far Rockaway hoy con todavia inundaciones.

Según un panel de científicos convocados por la oficina del alcalde Bill de Blasio, la ciudad de  Nueva York enfrentará la subida del nivel del mar de 11 a 24 pulgadas para de la década de 2050, lo que pondría en riesgo de inundación a una cuarta parte de la urbe.

Juan Camilo Osorio, director de investigación de The New York City Environmental Justice Alliance (NYC-EJA), dijo que la Ciudad y el Estado dieron un paso importante al incluir la discusión del cambio climático es sus planes de previsión de desastres luego de Sandy.

“Hace falta un estudio serio acerca del impacto de Sandy en la salud pública”, advirtió Osorio. “No tenemos la suficiente información de posibles enfermedades vinculadas a metales pesados y sustancias tóxicas derivadas de las plantas industriales en las zonas costeras”.

Marcha y foro comunitario

Los residentes de Far Rockaway conmemorarán el tercer aniversario de Sandy con una marcha solemne que se realizará este jueves a las 6:00 pm y que partirá de First Church of God, situada en el 1425 de Beach Chanel Drive y de St. Gertrude Churcha, ubicada en Beach 38th y Beach Chanel Drive. El contingente caminará hacia Peninsula Prep Charter School en 611 Beach en la calle 19 y la Avenida New Haven.

Después de la marcha, las preocupaciones de la comunidad y de los activistas medioambientales se discutirán a las 7:00 pm en un foro comunitario en Peninsula Prep Charter School, en el que participan funcionarios electos.

La actividad es organizada por Faith in New York, una organización que fue pilar en las labores de voluntariado y ayuda para las víctimas de Sandy en Far Rockaway.