Tráfico de marihuana de EEUU a México calienta debate

El gobierno mexicano ha mantenido durante décadas su postura de persecución del cultivo y tráfico de marihuana sin ceder un ápice
Tráfico de marihuana de EEUU a México calienta debate
Polémica por el consumo de marihuana.
Foto: Shutterstock

MÉXICO – Los dealers que pelean discretamente la esquina de Michoacán y Vicente Suárez, en la colonia Condesa, uno de los barrios de moda en la capital mexicana, agregaron recientemente un par de productos de marihuana especializada “para consumidores de alto nivel” diseñada en Estados Unidos.

Gerardo V., uno de sus clientes que mantiene el anonimato por razones laborales, jura y perjura que es “la mejor mota” que ha probado en su vida a pesar de que una bolsita plástica donde caben unos cinco gramos le cuesta alrededor de 50 dólares, en su equivalente en pesos.

“Con una fumada ya estas en otra dimensión”, dice sobre la yerba modificada genéticamente en laboratorios para concentrar los efectos, intensificar los olores y sabores, como si fuera un cigarro con curiosos nombres como “Gypsy Window”.

En el mundo de los negocios los nombres de las marcas deben ser atractivas y así ingresan a México vía clandestina desde que se legalizó la droga para usos recreativos y medicinales en Washington y Colorado, en 2012, y otras  entidades como California prevén abrirse totalmente  la legalización.

Se trata de un narcotráfico a la inversa desde el otro lado de la frontera norte hacia México donde existen actualmente más de 5.7 millones de consumidores, según la última Encuesta Nacional de Adicciones (2013), y los productores locales son sistemáticamente perseguidos por una legislación prohibitiva incluso para uso medicinal.

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU reportó en marzo pasado que el 94% de la marihuana decomisada en el mundo se hace en México: mil toneladas anualmente.

“Sembrar marihuana ya no es rentable”, dijo por esas fechas Mario Valenzuela, alcalde del municipio de Badirahuato, cuna del prófugo narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, la organización que  comenzó su carrera delictiva con el tráfico de la famosa yerba.  “El precio ya no es rentable y hay un alto riesgo para el que la siembra”.

El gobierno mexicano ha mantenido durante décadas su postura de persecución del cultivo y tráfico de marihuana sin ceder un ápice a pesar de diversas voces de legisladores y gobernantes como el jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, que han pedido flexibilización al menos para una discusión seria.

La Suprema Corte de Justicia aceptó discutir para la próxima semana la producción de la droga para consumo personal por parte una organización que la demandó, pero es un caso aislado. “No queremos hacer empresario al Chapo”, dijo recientemente Arturo Escobar, un alto funcionario de la Secretaría de Gobernación

Anteriormente,  ex vocero presidencial de Vicente Fox,  Rubén Aguilar, llamó la atención en su libro La Guerra Fallida sobre las desventajas en que está México por “no entrarle” al tema.

Tenemos un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, ¿por qué nosotros no podemos exportar droga, marihuana en particular, hoy a Colorado o Washington o a estos 17 o 19 estados que tienen legalizada la marihuana médica?”