Vándalos rompen ventanas de más de 50 vehículos en Washington Heights

El NYPD detuvo a un sospechoso
Vándalos rompen ventanas de más de 50 vehículos en Washington Heights
Los residentes del área piden a las autoridades más cámaras de seguridad y patrullas. (Suministrada/Oficina Adriano Espaillat)
Foto: Senador Adriano Espaillat / Senador Adriano Espaillat

NUEVA YORK – Vándalos han roto las ventanas de más de 50 vehículos en Washington Heights en las últimas dos semanas,  informaron las autoridades.

Los criminales no se robaron nada de los carros. Sin embargo, sí dejaron pilas de vidrios rotos en la avenida Amsterdam y la calle 190 oeste en las afueras del parque Harlem River.

Este acto enojó a los dueños de los vehículos  que ahora tendrán que pagar grandes cantidades de dinero para repararlos. 

Una de las víctimas, Eddy Tolendino (65), dijo que los criminales dañaron su vehículo Mercedes en la citada avenida, el pasado 24 de octubre. 

“Partieron el parabrisas y las ventanas de mi carro y de otros”, relató Tolendino al New York Post. Además, añadió, ahora le tocará pagar entre $4,000 y $5,000

“Nos toca parquear aquí. Pero es muy oscuro. Estamos buscando que la ciudad use cámaras de seguridad y patrullas de la policía para que haya más seguridad por aquí”, indicó Tolendino.

La cadena de destrucción comenzó  el fin de semana del 17 de octubre con 13 vehículos dañados. El resto fueron vandalizados la semana pasada, según informó el senador Adriano Espaillat.

“Este es un parque que usan los niños, las familias y los adultos mayores. Por eso queremos que sea seguro. No queremos que sea un patio de vehículos abandonados y vandalizados”, sostuvo.

La Policía cree que los vándalos son jóvenes del barrio.

Veinte personas se han quejado a la  Uniformada por el vandalismo en el área.  Espaillat motivó a las víctimas a avisarle a la Policía y dijo que el NYPD ya tiene a un sospechoso.

En un incidente no relacionado, agentes arrestaron a Gonzalo Fernández (57)  por presuntamente romper los parabrisas de dos carros parqueados en Fort George Hill, no muy lejos de donde los vándalos hicieron de las suyas.