Una amistad para el futuro

Una amistad para el futuro
Embajador Ido Aharoni, Cónsul General de Israel en Nueva York.

Un evento único sobresale en el programa de la Conferencia “Somos el Futuro” en Puerto Rico. “Israel y Latinos en la Amistad”, un desayuno que tengo el honor de presentar y que será moderado por el Presidente de El Bronx, Rubén Díaz Jr., es el único evento oficial del programa que será presentado por un país no hispano.
Es un evento único que refleja una relación única: los vínculos crecientes entre el Estado de Israel y las comunidades hispanas de los Estados Unidos. Un número creciente de medios hispanos y delegaciones de esparcimiento, grupos empresarios y líderes de la comunidad han visitado Israel, mientras que las delegaciones israelitas han venido a los Estados Unidos para trabajar en proyectos conjuntos con las comunidades hispanas.
Se han realizado diferentes eventos culturales, educativos y profesionales conjuntos en Nueva York y en otros lugares del país.
Cuando el Presidente de Israel, Reuven Rivlin, visitó Nueva York el invierno pasado, fue natural que su programa incluyera un evento que celebrara las relaciones entre Israel y las comunidades hispanas en el Museo de El Bronx.
Israel tiene una historia rica de relaciones con los países latinoamericanos, y por supuesto, tenemos nuestras propias comunidades pujantes de judíos latinoamericanos que viven como ciudadanos de Israel. Pero la relación con las comunidades de habla hispana de los Estados Unidos es reciente y se enfoca completamente en el futuro.
Muchos de los desafíos que esperan las comunidades hispanas de los Estados Unidos en el futuro son las mismas sobre las cuales Israel ha adquirido experiencia y pericia para sobrepasar. Entre las mismas se encuentran las políticas proactivas para absorber e integrar a los inmigrantes, las técnicas lingüísticas para adultos, el empoderamiento de los jóvenes y las estrategias de los servicios de salud basados en la tecnología.
Israel no tiene un amigo más importante en el mundo que los Estados Unidos, y por lo tanto, es imperativo para nosotros profundizar y expandir nuestra comprensión de estas comunidades, sus preocupaciones, aspiraciones y su visión.
Para que la relación entre Israel y los Estados Unidos sea tan sólida y rica en la próxima generación como lo es hoy, debemos lograr que la conversación entre nosotros sea tan extensa, sincera y directa como fuera posible.
Este año, como el pasado, espero ansioso participar de la conferencia Somos. El entusiasmo y la energía creativa que caracteriza esta conferencia me hace sentir en casa y me recuerda lo mucho que Israel tiene en común con la comunidad hispana de Estados Unidos. Avancemos juntos.