O´Malley promete forjar consenso con republicanos porque “no son nuestros enemigos”

Exgobernador demócrata acusa a Clinton de guiarse por encuestas para apoyar causa proinmigrante
O´Malley promete forjar consenso con republicanos porque “no son nuestros enemigos”
Foto: EFE

Washington.- El exgobernador de Maryland y precandidato presidencial demócrata, Martin                O´Malley promete que, si gana en 2016, forjará consenso con los republicanos sobre una reforma migratoria, porque éstos “no son nuestros enemigos”.

O´Malley participó ayer en un foro sobre inmigración en Las Vegas (Nevada) y, en entrevista telefónica con este diario, defendió su plan “progresista” para la reforma migratoria, ayuda para Puerto Rico, y sus ventajas frente a los otros dos rivales por la nominación demócrata, la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, y el senador independiente por Vermont, Bernie Sanders.

Si el Congreso queda en manos republicanas, que se oponen a una reforma migratoria, ¿Cuál es su plan para romper el estancamiento actual?

Este Congreso no estará con nosotros para siempre y pienso trabajar con un firme liderazgo en el partido para que los demócratas mantengan las gobernaciones y la mayoría en las asambleas estatales. Como gobernador pude persuadir a republicanos a que apoyaran asuntos como la abolición de la pena de muerte y la equidad matrimonial.

Perjudicas tu agenda si declaras, como lo ha hecho Hillary Clinton, que todos los republicanos son nuestros enemigos. No son nuestros enemigos: son nuestros vecinos, tíos, paramédicos que atienden nuestras emergencias.

Estamos en esto juntos, y para superar estos tiempos de división se requerirá nuevo liderazgo, no la visión polarizadora de “nosotros contra ellos” que ha practicado Clinton, o la terca ideología de Bernie Sanders que, pese a denunciar la desigualdad salarial,  difícilmente puede mostrar una trayectoria legislativa con logros.

¿Entonces ofrecería una rama de olivo a los republicanos para impulsar una agenda progresista, aunque se opongan?

Pienso enfocar la atención en los asuntos clave, como hacer que funcione la economía para todos. Si aprobamos la reforma migratoria, por ejemplo, los estudios han demostrado que ésta aumentaría el salario para una familia promedio en un promedio anual de $250, haría más solvente el sistema del Seguro Social y reduciría el déficit.

Pienso que sí podemos romper el estancamiento si nos enfocamos en los beneficios económicos de la reforma migratoria.

Los legisladores son individuos, y los buenos presidentes, ejecutivos eficaces, cogen el teléfono y llaman a los miembros del Congreso todo el tiempo, trabajando en todos los asuntos, porque si se oponen en uno eso no quiere decir que no te apoyarán en otro.

 ¿Cuál es su plan para una reforma migratoria?

 He propuesto lo que los activistas consideran como el plan más progresista para una reforma migratoria y audaces medidas ejecutivas para la reunificación familiar mediante la expansión de “DACA” y “DAPA” (para los indocumentados), y el cierre de cárceles privadas con fines de lucro y los vergonzosos campos de detención donde se encierra durante meses a madres y niños sin ninguna razón de seguridad pública.

Otro asunto en la contienda ha sido la crisis fiscal en Puerto Rico ¿Cuál es su posición? ¿Apoya la estadidad?

Fui el primero de todos los candidatos en viajar a Puerto Rico, estuve en la toma de posesión del gobernador Alejandro García Padilla, y he recibido el apoyo de cerca de una decena de senadores puertorriqueños.

Fui el primero en apoyar que Puerto Rico pueda ampararse a la ley de bancarrotas, y ayudar al gobernador contra los fondos de riesgo que quieren imponer condiciones de pago muy onerosas. También he apoyado que se trate a Puerto Rico con más justicia respecto las tasas de reembolso en Medicare y Medicaid.

Todo esto mucho antes de que Hillary Clinton abriera la boca para apoyar al pueblo puertorriqueño.

Sobre la estadidad, pienso que eso debe quedar en manos de nuestros vecinos estadounidenses en Puerto Rico.

Las encuestas no le han sido favorables ¿Cómo evaluaría la situación de su campaña ahora?

Cada nueva encuesta es mejor que la anterior desde que empezamos a tener debates como Partido Demócrata. No me hice ilusiones, cuando entré en esta contienda supe que estaba comenzando como lo hizo Jimmy Carter, Bill Clinton en 1991, o Gary Hart, en 1993.

Con estos debates, la gente se da cuenta de que tienen una alternativa demócrata viable a la persona que va a la cabeza (Hillary Clinton), así es que estoy muy entusiasmado por lo que haremos en los próximos 90 días…los resultados de las asambleas populares (“caucus”) en Iowa nunca se parecen a lo que anticipaban las encuestas previas en octubre o noviembre.

¿Qué ventajas ofrece su campaña?

Tengo una trayectoria probada con logros progresistas, no solo hablo de ellos, en torno a un aumento al salario mínimo, la reforma sobre el uso seguro de las armas, licencias para los inmigrantes (indocumentados), el “Dream Act”,  equidad matrimonial para todos, y la abolición de la pena de muerte.

En Iowa, tenemos 37 personas de la campaña, he visitado 48 condados y he hablado con centenares de activistas.

No encontrarás a un mayor defensor de una reforma migratoria integral, con un mejor récord en esto en ambos partidos, que yo.

Hillary Clinton ha dicho que en el tema de inmigración, las cosas en 2015 son distintas a 2007  ¿No pueden cambiar sus posturas los políticos?

Hay una enorme diferencia entre seguir las encuestas y esperar hasta que las cosas sean populares para apoyarlas, y Clinton ha afinado la práctica de liderar desde la retaguardia, y eso es particularmente cierto en lo que respecta a asuntos que afectan a los inmigrantes en EEUU.

Cuando estaba en la contienda (en 2007), ella llamó al (entonces) gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, y le rogó que retirara la propuesta para las licencias de conducir (para los indocumentados).

En 2006, fui atacado por mis opositores por apoyar las licencias pero fuimos el primer estado en aprobar el “Dream Act” y reafirmarlo en un referendo, pese a que no era un asunto popular en Maryland.  Los niños del “Dream Act” no tenían un comité de acción política (“PAC”) ni bancos que los apoyaran en Wall Street para defender el referendo; yo recaudé fondos y logramos aprobarlo con el 58% del voto.

Tampoco esperé a las encuestas para aceptar a niños refugiados de Centroamérica, y Maryland acomodó a más niños per cápita que ningún otro estado.

No suscribo las antiguas filosofías de Hillary Clinton y Bernie Sanders, que en el pasado, creo, han dicho que los inmigrantes nos quitan empleos… creo que los inmigrantes nos fortalecen y es una de mis 15 metas estratégicas para el aumento de salarios, reconstruir el “Sueño Americano” y a dar a nuestros niños un mejor futuro.