Exigen investigar caso de ecuatoriana muerta en Long Island

Organizaciones y familiares reclamaron una investigación completa en el caso de la Lilia Esperanza Aucapiña

Lilia Aucapiña desapareció en otubre y fue hallada un mes después por un cazador.
Lilia Aucapiña desapareció en otubre y fue hallada un mes después por un cazador.
Foto: Cortesía / El Diario

Nueva York— Conmovida y con lágrimas, María Duchi pidió al Departamento de Policía de Southampton una investigación exhaustiva en torno al caso de su tía Lilia Esperanza Aucapiña (40), quien fue reportada como desaparecida el 10 de octubre y hallada un mes después colgando de un árbol en una zona descampada a 500 pies de su casa.

Tenemos más preguntas que respuestas. Nos enfrentamos a un limbo que mantendrá las heridas abiertas. No habrá resignación hasta que la muerte de esta madre dedicada sea aclarada”, dijo Duchi. “Creemos que la pesquisa policial no ha sido eficiente hasta ahora. Su familia y los miembros de la comunidad de Southampton demandamos justicia para Esperanza”.

Decenas de residentes de Southampton pidieron una investigación policial completa en el caso de Aucapiña.
Decenas de residentes de Southampton pidieron una investigación completa en el caso de Aucapiña. Foto Crédito: SEPA Mujer

La sobrina de Aucapiña formó parte de un grupo de líderes religiosos y activistas que protestaron este martes para reclamar porque, según denuncian,  la Uniformada local no se esforzó lo suficiente para localizar a Lilia, quien fue encontrada por un cazador el 22 de noviembre. Una coalición de organizaciones de Long Island lideró una vigilia frente a la Alcaldía de Southampton para exigir a las autoridades policiales una pesquisa completa.

El día que desapareció Aucapiña, un empleada doméstica, su ex esposo Carlos Aucapiña (50) la confrontó en un estacionamiento en el sector de Wainscott cuando la observó conversando con otro hombre -identificado como Ángel Tejeda, según The Daily Beast- y la acusó de infiel. Sin embargo, la pareja estaba en un proceso de divorcio. Trascendió que la madre obtuvo una orden de protección que su ex pareja habría violado en dos ocasiones.

María Duchi, sobrina de Lilia Esperanza, pidió justicia a la Policía local.
María Duchi, sobrina de Lilia Esperanza, pidió justicia a la Policía local. Foto Crédito: SEPA Mujer

El abogado Colin Astarita, de la firma Astarita & Associates, quien representa a Carlos Aucapiña, dijo que su cliente fue arrestado dos veces por violar la orden de protección. La primera el 6 de octubre por traspasar la vivienda de Lilia en el sector de Sagaponack, en Southampton y la segunda el 10 de octubre por acercase a ella en el estacionamiento del centro Meeting House Lane Medical Practice, en Wainscott.

Inicialmente, la Policía de Southampton consideró a Carlos Aucapiña como sospechoso de la desaparición de la mujer, pero la detective Lisa Costa aclaró en un comunicado de prensa que “el caso está bajo investigación y no se sospecha de una causa criminal”.

Carlos Aucapiña fue procesado en la corte de Southampton por la primera violación de la orden de restricción, pero consiguió su libertad bajo una fianza de $10,000. Más tarde fue arrestado por la policía de East Hampton por violar el orden en Wainscott.

María Duchi comentó que su tía estuvo al lado de Carlos por más de 20 años y que tuvieron dos hijos, ahora de de 14 y 21 años.

“Era un mujer que vivía para sus hijos y para compartir con los demás”, expresó Duchi. “Siempre fue muy amable y dulce, muy entregada a Dios. Era muy querida”.

Fieles de la iglesia cristiana Ministerio Restauración a las Naciones, a la que acudía Lilia Esperanza, dijeron que la mujer intentó dejar a Carlos en numerosas ocasiones, pero presuntamente el hombre habría recurrido a preceptos religiosos para retenerla.

“Era muy reservada y nunca habló de su vida privada, pero sabemos que él la manipulaba. Era muy posesivo”, dijo Abelardo, un feligrés residente de East Hampton. “Cuando desapareció, sus compañeros de la iglesia hicimos una brigada para encontrarla. Aún estamos en shock”.

“Su madre, sus hermanos y sus hijos tienen el corazón roto por la muerte de Esperanza y merecen saber qué ocurrió exactamente”, dijo Foster Maer, litigante principal de LatinoJustice PRLDEF. “La familia tiene derecho a una investigación profunda. Sin embargo, hoy están aquí pidiendo que ese derecho sea respetado”.

La policía negó negligencia en la búsqueda y recordó que solicitó refuerzos para dar con Aucapiña, incluyendo los departamentos de East Hampton y Quogue, la Unidad de Aviación y de perros especializados K-9 de la Policía del Condado de Suffolk, la Policía del Estado de Nueva York, la oficina del Sheriff y oficiales forestales del Departamento de Conservación Ambiental.

El caso de la ecuatoriana Aucapiña es similar al de su connacional Gabriela Alejandra Armijos (21), quien en septiembre del año pasado desapareció por más de 24 horas y más tarde fue encontrada colgando de un árbol a en las inmediaciones de su casa en East Hampton. Aunque la policía local declaró el caso como un suicidio, su hermana Alexandra Ramón y la organización LatinoJustice PRLDEF están presionando por una investigación criminal, reclamando que el ex novio de la joven podría estar involucrado.

A la vigilia acudió el pastor Hoover Ariza, de la iglesia a la que acudía Lilia, la organización SEPA Mujer y Alexandra Ramón, hermana de Gabriela Alejandra Armijos.

Los activistas aseguran que la justicia no se imparte por igual en The Hamptons, un cúmulo de opulentos enclaves en la península de South Fork, en Long Island.

“La policía tienen la obligación de servir a todos independientemente de su origen étnico o estatus migratorio”,  dijo Jason Starr, director de La Unión de Libertades Civiles de Nueva York (NYCLU), que es parte de la Coalición para la Reforma Policial en Long Island (LIPR).

“La pobre investigación en la desaparición y muerte de Esperanza plantean serias preocupaciones acerca de la calidad del trabajo policial”.

En tanto, la supervisora de Southampton, Anna Throne-Holst, emitió una comunicación dirigida a la familia Aucapina.

“He solicitado y estoy en espera de un reporte escrito y completo del jefe de la policía y los pasos que se han hecho para la investigación”, dijo Throne-Holst en el comunicado.

“Igualmente estamos esperando los resultados oficiales de la oficina del forense del condado de Suffolk y cuando tengamos la información en la mano nosotros la compartiremos con ustedes”, añadió.

La funcionaria calificó la muerte de Aucapina como una tragedia y expresó condolencias a la familia.