Necesitamos vivienda asequible

Dos de las problemáticas hoy más agudas en la ciudad de Nueva York son los buenos empleos y las viviendas asequibles: ambos van de la mano. Uno no puede pagar por una vivienda si no gana un buen salario.

Nuestra unión ha estado a la vanguardia del movimiento de la Lucha por los $15, que ha estado recorriendo el país; y ahora nos estamos uniendo a la lucha por el plan del Alcalde de Blasio para construir —y proteger— 200,000 unidades de viviendas asequibles que darían abasto para medio millón de personas.

Los 70,000 afiliados de la 32BJ SEIU en la ciudad de Nueva York son gente trabajadora que está lidiando con los mismos crecientes alquileres y el alza del costo de vida que experimenta todo neoyorquino. Nuestros afiliados incluyen limpiadores de oficinas, porteros, auxiliares de limpieza, oficiales de seguridad y personal de servicios en los edificios que miles de neoyorquinos llaman su hogar. Como el resto de la gente trabajadora de esta ciudad, nuestros afiliados están descubriendo lo difícil que es encontrar viviendas asequibles en sus propios vecindarios, pese a gozar de empleos que les permite sustentar a sus familias.

Es por eso que en los días y semanas entrantes estaremos movilizando a nuestros afiliados para apoyar el Plan de Viviendas Inclusivas Obligatorias del alcalde, que exige que los constructores reserven por lo menos del 25% al 30% de las unidades de todo proyecto de vivienda residencial que construyan como viviendas asequibles. Y también su Plan de Zonificación para Calidad y Asequibilidad, el cual creará más viviendas asequibles de calidad.

El primer cambio consistirá en hacer obligatorio —no voluntario— la construcción de viviendas asequibles en toda nueva zonificación. Se acabaron las promesas que los constructores podían eludir. Ellos no podrán de iniciar ninguna obra sin proporcionar viviendas que sean permanentemente asequibles para las familias trabajadoras.

Los cambios en zonificación pondrán al día las obsoletas reglas que encarecen y dificultan innecesariamente la construcción de nuevas viviendas asequibles.

No nos podemos dar el lujo de tener ese tipo de desperdicio en medio de la peor crisis de viviendas asequibles jamás vista; y, a medida que nuestros afiliados envejecen y se jubilan, debemos también ayudar a allanar el camino para todo nuevo proyecto de construcción para personas ancianas que se necesitan.

Necesitamos que la Comisión Municipal de Planificación y el Concejo Municipal respalden estos ambiciosos planes. La propuesta del alcalde de Blasio es audaz y visionaria y necesitamos que se implemente ahora.

Debemos asimismo forjar un movimiento robusto y amplio para obligar a que el estado y el gobierno federal asignen fondos para construir suficientes unidades que cubran la demanda de viviendas para personas de medianos y bajos ingresos. Y mientras tanto, debemos también asegurarnos de que los constructores brinden buenos empleos a quienes construyen y mantienen esas viviendas.

Vivimos un momento crítico: La falta de viviendas asequibles y la continua presión de la clase media podría cambiar la ciudad de Nueva York de modo permanente, al eliminar la vibrante diversidad que la hace un lugar singular para vivir y trabajar.

La solución es más unidades de viviendas asequibles para las familias trabajadoras y de clase media, además de una mayor cantidad de empleos decentes que permitan sustentar familias; así como más apartamentos para nuestros ancianos y jubilados.

Nuestros afiliados —y todos los neoyorquinos— necesitamos una nueva generación de viviendas asequibles. Estaremos luchando al lado del alcalde para que esto se ejecute tan pronto como sea posible.

Presidente del sindicato 32BJ SEIU