El Congreso debe abordar la crisis fiscal de Puerto Rico

La inacción del Congreso de los Estados Unidos sobre la crisis fiscal de Puerto Rico es inaceptable.

El Proyecto ómnibus de presupuesto, antes de ser aprobado, debe agregar una propuesta para permitir al Gobierno de la Isla del Encanto reestructurar su deuda, que ronda los $72,000 millones de dólares.

El Proyecto ómnibus debe darle acceso al Gobierno de Puerto Rico al capítulo 9 de la ley federal de quiebras, para que la Isla pueda sanear su economía, cumplir con sus compromisos fiscales sin afectar los servicios que brinda a sus ciudadanos (escuelas, hospitales, policía, bombero, etc.) y poder tomar la vía del progreso.

Estoy profundamente decepcionado de que poco alivio para Puerto Rico fue incluido en el Proyecto ómnibus de presupuesto. Es una oportunidad perdida para hacer frente a la crisis fiscal de la Isla, que es crítica y no puede ser ignorada.

Estoy con los líderes latinos de todo el país para pedir una solución que permitirá a la Isla seguir adelante y prosperar. Los líderes del Congreso deben actuar rápidamente para proteger a los más de tres y medio millones de ciudadanos estadounidenses que llaman a Puerto Rico su casa.

Los aportes que ha hecho el pueblo boricua a esta nación en términos sociales, culturales, económicos y políticos son incontables.

El pueblo puertorriqueño forma parte del tejido de la sociedad estadounidense, y en innumerables ocasiones ha tomado las armas y luchado con valor y coraje en defensa de esta nación.

Informes de la Administración Obama revelan que Puerto Rico se ha sumido en una recesión de una larga década, durante la cual más de 300,000 personas abandonaron la isla, la economía de la isla se hundió y el desempleo se disparó, y el agujero fiscal de la Isla se hizo más profundo. Puerto Rico ha tomado medidas de emergencia para hacer frente a estos desafíos, pero esas medidas quedarán agotadas este invierno. Puerto Rico ya ha dado pasos importantes para hacer frente a su crisis fiscal, pero se requieren más medidas.

Entre los planes del presidente Barack Obama para atender la crisis de la Isla, figuran autorizar la reestructuración de toda la deuda pública de Puerto Rico, y crear una junta federal de supervisión fiscal.

Pero, tal como asegura la Administración Obama, sólo el Congreso tiene la autoridad para proporcionar a Puerto Rico las herramientas necesarias para hacer frente a sus desafíos a corto plazo y promover el crecimiento a largo plazo.

Los líderes del Congreso no le pueden fallar a Puerto Rico.

-Adriano Espaillat es  senador estatal de Nueva York