DHS finaliza planes para redadas a gran escala contra indocumentados a inicios de 2016

Estarían dirigidas contra adultos y niños con órdenes de deportación, y generan rechazo de grupos proinmigrantes

¡Mantente al día con las noticias de interés de los Hispanos!

Sigue a El Diario NY en Facebook

DHS finaliza planes para redadas a gran escala contra indocumentados a inicios de 2016
Las detenidas pasan meses en espera de recibir asilo o ser deportadas.
Foto: John Moore / Getty

WASHINGTON.- La Administración Obama prevé realizar una serie de redadas a gran escala contra centenares de inmigrantes indocumentados en todo EEUU, tan pronto como el mes próximo, lo que generó indignación entre grupos proinmigrantes en víspera de Navidad.

El plan en ciernes, el primero de su tipo desde la crisis humanitaria en la frontera sur en 2014, se llevaría a cabo en cualquier sitio donde se encuentren los indocumentados, que de inmediato quedarían sujetos a la deportación, según fuentes anónimas citadas por el diario The Washington Post.

Las redadas se efectuarían en unos momentos en que, en paralelo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) ha comenzado a abrir nuevas instalaciones ante la llegada de más niños indocumentados no acompañados de Centroamérica.

Centenares en el blanco de las redadas

Las redadas estarían dirigidas específicamente contra adultos y niños que ya han recibido órdenes de deportación de parte de un juez de Inmigración.

Aunque el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no ha querido precisar cifras, la Oficina Ejecutiva para la Revisión Migratoria (EOIR), que depende del Departamento de Justicia, dijo hoy a este diario que entre el 18 de julio de 2014 y el pasado 24 de noviembre, 9,109 niños no acompañados han recibido órdenes de deportación, de un total de 46, 956 casos referidos por DHS.

Durante ese mismo periodo, 6,180 adultos con niños fueron referidos a tribunales de Inmigración, de los cuales 726 están en la lista para la deportación.

En la categoría de 8,752 individuos que cruzaron recientemente la frontera y fueron referidos a EOIR,  1,855 ya han recibido órdenes de expulsión, indicó la fuente.

La cifra final de eventuales deportados por ICE, sin embargo, podría variar porque los afectados tienen derecho a apelar la decisión del juez.

Respuesta del gobierno

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no ha querido hacer comentario sobre cuántos estarían afectados por el plan que, según el diario, no ha recibido la autorización final.

Sin embargo, en declaraciones a este diario, Gillian Christensen, portavoz de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), dijo que la agencia “se enfoca en individuos que suponen una amenaza a la seguridad nacional, la seguridad pública, y la seguridad en la frontera”.

Esos “deportables”, según explicó Christensen, incluye a “individuos, solos o con familiares, que han sido detenidos mientras intentan entrar ilegalmente en EEUU, los que han cruzado recientemente, y los que recibieron una orden final de deportación desde 1 de enero de 2014”.

Christensen reiteró la advertencia del secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, de que la frontera “no está abierta a la inmigración ilegal, y si los individuos vienen acá ilegalmente, no califican para asilo u otro alivio, y tienen órdenes de deportación, serán devueltos de acuerdo con nuestras leyes y valores”.

Indignación y rechazo

El plan de redadas sería una respuesta a la nueva ola de inmigrantes indocumentados que huyen de la perenne violencia en Centroamérica, en particular en el llamado “Triángulo del Norte” compuesto por Guatemala, El Salvador y Honduras.

Por ello, grupos proinmigrantes reaccionaron con indignación y rechazo al plan del DHS porque, a su juicio, sería una victoria para quienes promueven la xenofobia.

“Si se materializa este plan, aún así no sería suficiente para muchos líderes políticos y activistas antiinmigrantes, pese al impacto real y devastador que tendrá en muchos adultos y niños que buscan refugio en este país”, dijo a este diario Kalia Abiade, directora de asesoramiento del grupo “Center for New Community”, en Chicago (Illinois).

“Estos grupos antiinmigrantes están influyendo en la retórica de la contienda y en políticas que afectan la vida de las personas. Es algo indignante y nos preocupa mucho”, agregó.

Por su parte, Philip Wolgin, director asociado para asuntos de inmigración del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP, en inglés), dijo a este diario que, aún sin conocerse los detalles del plan, éste “nos regresaría a la era de redadas a gran escala que aterrorizaron a las comunidades inmigrantes”.

Para Wolgin, el plan contradice las declaraciones que el propio presidente Barack Obama hizo la semana pasada durante una ceremonia de naturalización, en la que reconoció que los niños que huyeron de la violencia en Centroamérica son refugiados.

“El realizar redadas a gran escala para disuadir a futuros solicitantes de asilo contraviene nuestras obligaciones legales y morales de proteger a quienes huyen de la persecución… estas familias deberían tener derecho a presentar sus casos y, en vez de redadas, EEUU debería centrarse en corregir las causas de la violencia en el Triángulo de Norte que genera la emigración ilegal”, argumentó Wolgin.

En ese sentido, grupos como la Asociación de Abogados de Inmigración de EEUU (AILA, en inglés) y “America´s Voice”, consideran que el plan, filtrado en víspera de Navidad, sería un doble castigo para familias que huyen de la violencia y buscan refugio en este país.

Frank Sharry, director ejecutivo de “America’s Voice”, consideró que el plan también sería “una pesadilla política” para los líderes demócratas porque, así como urgen la protección de sirios que huyen de una violencia indecible, ahora tendrán que denunciar este plan.

“Deberíamos estar hablando de una respuesta regional y nacional para dar protección y refugio seguro (a los indocumentados), en vez de redadas que minan nuestros valores fundamentales”, dijo Sharry.
El plan ha salido a la luz poco después de que el DHS indicara que, al cierre del año fiscal 2015, entre octubre de 2014 y septiembre pasado, ICE deportó a 235,413 indocumentados, de los cuales el 91% tenía antecedentes criminales.

Las autoridades del DHS se congratularon de que las nuevas cifras de deportación reflejan las nuevas prioridades fijadas por la Administración Obama para arrestar y deportar a personas con antecedentes criminales o que representan una amenaza para la seguridad fronteriza, pública y nacional.

Desde la contienda presidencial, el asunto de cómo resolver la inmigración ilegal genera profundas divisiones ideológicas: la mayoría de los republicanos propone más acciones policiales contra los indocumentados, mientras que los demócratas defienden su legalización.

Te recomendamos