Protestan por sorpresivo cierre de Sweet’N Low en Brooklyn

Trabajadores y funcionarios se unen en manifestación frente a fábrica de azúcar en Brooklyn que dejará sin empleo a 320 trabajadores
Protestan por sorpresivo cierre de Sweet’N Low en Brooklyn
El sindicato informó que Cumberland ha tomado al menos $1.7 millones de subsidios de los contribuyentes desde 2006. Suministrada.

Funcionarios electos de la ciudad se unieron a trabajadores y sindicalistas este martes para protestar por el sorpresivo cierre de la fábrica de Sweet’N Low y Sugar in the Raw que fue anunciado el pasado viernes y que dejará sin empleo a más de 300 personas, según se indicó.

Hay empleados que llevan hasta 30 años en la compañía. Suministrada.
Hay empleados que llevan hasta 30 años en la compañía. Suministrada.

La Defensora del Pueblo, Letitia James, el presidente del condado Brooklyn, Eric Adams, y los concejales Laurie Cumbo, Stephen Levin y Daneek Miller se unieron al NYC Central Labor Council y a la central sindical UFCW 2013 para exigir a la empresa fabricante de azúcar -Cumberland Packing Company- mantenga sus operaciones en Brooklyn y salve más de 300 empleos que se perderían tras el repentino anuncio de cierre.

Hay 320 trabajadores afectados. Suministrada.
Hay 320 trabajadores afectados. Suministrada.

En la manifestación realizada en la afueras de la histórica fábrica -ubicada en el 2 Cumberland St., Brooklyn- líderes sindicales, funcionarios electos, organizaciones comunitarias y trabajadores afectados indicaron que la pérdida de más de 300 empleos es un golpe devastador a la economía local y a las familias.

“Luego de 60 años en la comunidad, Cumberland Packing Corp. ha cerrado sus puertas dejando a cientos de empleados afuera, en el frío, sin trabajo o medio de vida”, dijo la Defensora Pública, Letitia James. “Cumberland Packing Corp. debe ser responsabilizada por sus acciones y nuestra Ciudad debe comprometerse a hacer todo lo posible para proteger a todos aquellos que enfrentan desempleo. Tenemos que trabajar junto con funcionarios locales y la UFCW Local 2013 para combatir este golpe a la economía de Brooklyn”.

El viernes pasado, Cumberland sorpresivamente anunció que cerrará su fábrica. UFCW Local 2013 indicó que había estado negociando con la empresa desde septiembre y que durante las conversaciones nunca se trató ningún asunto o preocupación que los forzara a irse de Brooklyn. “Por el contrario -indicó UFCW en un comunicado- durante las negociaciones, los propietarios de la compañía señalaron que disfrutaban de una buena relación con los miembros del sindicato”.

Según se indicó, la mayoría de los trabajadores son hispanos que tienen entre 10 y 30 años trabajando para la compañía. “La realidad es que la empresa ha sacado ventaja de la enorme fuerza laboral inmigrante”, dijo el sindicato indicando que las tres cuartas partes de sus empleados ganan menos de $15 por hora. “Además, la UFCW Local 2013 descubrió una alarmante diferencia de pago de $2.13 entre hombres y mujeres, y trabajamos duro para acabar con el trato discriminatorio”.

El sindicato informó que Cumberland ha tomado al menos $1.7 millones de subsidios de los contribuyentes desde 2006. Los manifestantes del martes pidieron a la compañía “mantener completamente sus operaciones en Nueva York y proveer un pago justo e igualitario para todos los trabajadores de la planta”.

Llamadas realizadas a la empresa en busca de comentarios no fueron respondidas hasta el cierre de esta nota.