Tribunal Supremo estudia caso sobre soberanía de Puerto Rico

Dictamen entre abril y junio tendría amplias repercusiones políticas

Tribunal Supremo estudia caso sobre soberanía de Puerto Rico
Foto: EFE

WASHINGTON.- La Administración Obama instó este miércoles al Tribunal Supremo a que reconozca que el destino político de Puerto Rico yace en manos del Congreso, tras una importante audiencia oral que podría decidir la futura soberanía de la isla.

Los nueve magistrados escucharon hoy los argumentos orales en el caso “Puerto Rico v. Sánchez Valle” que, según el gobierno puertorriqueño, constituye el caso más importante respecto a la “relación constitucional entre Puerto Rico y Estados Unidos”, desde que la isla, como Estado Libre Asociado (ELA), adoptó su propia Constitución en 1952.

En su calidad de ELA, Puerto Rico tiene autonomía para ciertos asuntos nacionales –elección de gobernador, legislatura, y otros asuntos internos- pero, como territorio de EEUU, también está sujeto a las leyes de este país.

Durante la vista, la fiscal general adjunta, Nicole Saharsky, afirmó sin tapujos que la “última fuente de poder de los territorios, como Puerto Rico, se deriva del Congreso” de Estados Unidos.

En un intercambio con Saharsky, el juez Stephen Breyer, de tendencia progresista, buscó aclarar lo que estaba escuchando: si en realidad el Ejecutivo de EEUU está adoptando la postura de que “el Congreso , si lo desea, puede quitar (la delegación de autoridad) y Puerto Rico tendría independencia solo en principio”.

“La pregunta de mayor peso es si el Congreso puede revisar los arreglos que mantiene con Puerto Rico. Y nosotros pensamos que la respuesta es sí, y que eso se deriva de la estructura de la Constitución y su historia”, replicó Saharsky.

En ese sentido, la jueza Elena Kagan pareció dar la razón a Saharsky, al indicar más adelante, en un intercambio con el abogado del gobierno de Puerto Rico, Christopher Landau, que en lo que se refiere a la relación con Puerto Rico, el Congreso “tiene el timón”.

Pero la jueza Sonia Sotomayor, de origen boricua, precisó que el gobierno federal de EEUU no puede vetar una ley aprobada por el gobierno puertorriqueño.

De todos los jueces, los conservadores Samuel Alito y Clarence Thomas no hicieron preguntas durante la audiencia.

¿Cómo llegó el caso hasta Washington?

El caso en cuestión tomó un tortuoso camino hasta el Tribunal Supremo de EEUU, que deberá pronunciarse entre abril y junio próximos.

El caso implica a dos acusados, Luis Sánchez Valle y Jaime Gómez Vázquez, acusados de violar las leyes de armas de la isla y que alegan que Puerto Rico y el gobierno federal no pueden enjuiciarlos simultáneamente por el mismo delito.

En 2008, la fiscalía puertorriqueña los acusó por separado de vender armas sin la debida licencia pero, antes de que iniciara el juicio, la fiscalía federal también les presentó cargos similares bajo los estatutos federales.

En los tribunales federales, Sánchez Valle fue sentenciado a cinco meses de prisión y Gómez Vázquez, a 18 meses en la cárcel,  pero ambos apelaron sus sentencias ante tribunales puertorriqueños argumentando que se violó la Quinta Enmienda que prohíbe la “doble exposición”, y los cargos fueron desechados.

En efecto, los jueces puertorriqueños determinaron que la isla forma parte de la soberanía nacional de EEUU, por lo tanto está prohibida a la “doble exposición”, es decir, no se puede juzgar dos veces a una persona por un mismo delito.

Posteriormente, una corte de apelaciones anuló esos dictámenes insistiendo en que Puerto Rico es una entidad “soberana” por sí sola, dejando en vigor las sentencias contra los dos acusados.

Ambos llevaron su caso ante el Tribunal Supremo de Puerto Rico, cuyo dictamen 4-3 que indicó que la isla forma parte de la soberanía de EEUU.

El vaivén continuó cuando el propio gobierno de Puerto Rico argumentó que la isla tiene autoridad para adoptar leyes porque así lo consagra su Constitución, y no porque haya sido delegada por el Congreso estadounidense.

El Tribunal Supremo de Puerto Rico está poblado principalmente de jueces partidarios de que la isla se convierta en el estado número 51 de Estados Unidos.

Escenarios posibles

Ahora la papa caliente está en manos del Tribunal Supremo de EEUU, que deberá decidir, entre abril y finales de junio próximo, si Puerto Rico tiene o no soberanía propia, sobre todo en lo que se refiere al principio constitucional de “doble exposición” –conocido en inglés como “double jeopardy”– que prohíbe que un acusado sea sometido a juicio dos veces por el mismo delito.

Sin embargo, hay excepciones que permiten el enjuiciamiento de un acusado bajo leyes estatales y federales, debido a los poderes autonómicos que tiene cada estado.

En el abanico de escenarios posibles, el Tribunal Supremo puede desestimar el caso por falta de jurisdicción;  reafirmar que Puerto Rico sigue sujeto a la autoridad del Congreso, o mantener las soberanías paralelas respecto al concepto de “doble exposición”, entre otros.

El desenlace del caso – independientemente del eterno debate sobre la estadidad o independencia de Puerto Rico- podría tener amplias repercusiones legales y políticas en la isla de 3,5 millones de habitantes, afectando asuntos como la recolección de impuestos, el desembolso de beneficios federales, la representación en el Congreso, la protección de bancarrota, y la defensa, dijo en un documento el abogado de EEUU ante el Tribunal Supremo, Donald Verrilli, al argumentar que Puerto Rico no es territorio soberano.