Capturan a dos mandos policiales en Michoacán

Por presunta protección a narcotraficantes del grupo criminal Llos Caballeros Templarios
Capturan a dos mandos policiales en Michoacán
Foto: Archivo

MORELIA, México . Las autoridades mexicanas han detenido a los directores de Seguridad Pública de los municipios de Ecuandureo y Zamora, en el occidental estado de Michoacán, informó la Fiscalía estatal.

Los jefes policiales, arrestados el martes, son investigados por su presunta responsabilidad en diversos casos de homicidio y secuestro registrados en los últimos días en dichos municipios, colindantes entre sí, indicó la Fiscalía michoacana.

Los detenidos fueron identificados como Bernardino Gómez Ávila y Jesús María Tienda Espinoza, directivos de policía en Ecuandureo y Zamora, respectivamente.

Tienda Espinoza cuenta con formación en el Ejército Mexicano, donde alcanzó el rango de teniente coronel, con el cual se retiró de esa institución.

Una fuente de la Fiscalía dijo que ambos funcionarios también son investigados por la supuesta protección que brindaban a narcotraficantes de la banda de los Caballeros Templarios.

En los primeros 19 días de 2016, en Michoacán se han registrado 49 homicidios, de los cuales seis han ocurrido en Ecuandureo y ocho en Zamora.

Los Caballeros Templarios mantienen una lucha por el control de la producción y tráfico de drogas con los cárteles de los Guerrero, Jalisco Nueva Generación, la Familia, los Viagras y H-3, entre otros.

En el último bimestre de 2015, el Gobierno mexicano envió a Michoacán a grupos de militares y de la Gendarmería Nacional para asumir la seguridad de distintas ciudades, ante la ola de violencia generada por los cárteles de la droga.

En febrero de 2013, habitantes de más de 20 municipios de Michoacán se levantaron en armas y conformaron los grupos civiles de autodefensa para combatir a sicarios de los Caballeros Templarios.

Las autodefensas lograron debilitar a esta organización criminal, lo que fue sido aprovechado por las otras agrupaciones que han buscado apoderarse de forma total del negocio de la droga, secuestros y extorsiones.