Sanders amplía ventaja sobre Clinton a tres semanas de las primarias en New Hampshire

Ambos precandidatos se disputan el apoyo de las minorías, pero partidarios de Clinton advierten de presunto peligro de tener a un "socialista" en la papeleta
Sanders amplía ventaja sobre Clinton a tres semanas de las primarias en New Hampshire
Foto: EFE

WASHINGTON.- Tres semanas antes de las primarias de New Hampshire, la precandidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, se asoma a la “posibilidad real” de perder en Iowa y New Hampshire ante el avance del senador Bernie Sanders, mientras su campaña afila su estrategia para consolidar el apoyo de las minorías.

Según una encuesta divulgada el martes por CNN/WMUR, Sanders, de 74 años, ha conquistado un mayor apoyo de los votantes en New Hampshire, aventajando a Clinton 60% contra 33%, gracias en buena parte a su popularidad entre los distintos sectores demográficos del estado.

Hace apenas seis semanas, la ventaja de Sanders en esa misma encuesta era de tan solo el 10%, pero el senador, que se describe como un “socialista demócrata”, ha aprovechado la ansiedad de los estadounidenses sobre la economía y el futuro rumbo del país, en unos momentos en que la creación de empleos es el asunto más acuciante entre los votantes demócratas.

En esa misma encuesta, el exgobernador de Maryland, Martin O’Malley obtuvo apenas el uno por ciento, por lo que Sanders es, en la actualidad, la real amenaza al avance de Clinton.

New Hampshire realizará sus primarias –las primarias en la nación- el próximo 9 de febrero, ocho días después de las “asambles populares” en Iowa, otro estado clave en el proceso electoral.

Parte de la popularidad de Sanders se debe a su vasta experiencia política de más de tres décadas en el estado colindante de Vermont, además de que, según el gerente de su campaña, Jeff Weaver, los votantes buscan una alternativa “a las políticas del establecimiento”.

Un problema de imagen

Clinton ganó las primarias de New Hampshire en 2008 pero, según el sondeo, ahora el 55% de los votantes demócratas cree que ella es la “menos honesta” de los candidatos, en comparación con el 2% y el 5% que opinaron lo mismo de Sanders y O’Malley, respectivamente.

El 58% de los encuestados opinó que Sanders tiene las “cualidades y características que debe tener un presidente”, en contraste con solo un tercio que opinó lo mismo de Clinton, mientras que el 36% no tuvo opinión sobre la honestidad de los tres candidatos.

Asimismo, el 55% dijo que Clinton es la mejor candidata para hacer frente a la amenaza del grupo extremista islámico ISIS, en comparación con el 26% que le confió la tarea a Sanders. Pero Sanders tuvo el apoyo del 57% para el manejo de la economía, en contraste con el 33% que escogió a Clinton para esa labor.

La directora de comunicaciones de la campaña de Clinton, Jen Palmieri, trató de restar importancia al vaivén de encuestas, asegurando que Sanders quiere proyectarse como el eventual ganador con base a “encuestas sin significado”, cuando en realidad la exsenadora de Nueva York es, a su juicio, la única que puede evitar que la Casa Blanca caiga en manos de un republicano en noviembre próximo.

Aún así, la campaña de Clinton, que ha invertido mucho tiempo en New Hampshire desde comienzos del año, asegura que no da nada por sentado y ahora afila su estrategia para afianzar el apoyo de los afroamericanos en Carolina del Sur, de cara a las primarias demócratas del próximo 27 de febrero, y en otros estados sureños con primarias a finales del mes próximo.

Clinton ha prometido que, si gana, defenderá y ampliará el legado del presidente Barack Obama.

En general, Clinton goza de un amplio apoyo entre los afroamericanos y en Carolina del Sur, el 80% de éstos respaldan su candidatura, cuatro veces más que los que apoyan a Sanders.

Sanders representa a un estado rural y de mayoría blanca y, según observadores, uno de sus principales retos es mejorar su acercamiento con los afroamericanos y latinos en zonas urbanas.

La estratega demócrata, Donna Brazile, ha señalado que sería un error subestimar el potencial de Sanders, tomando en cuenta que, en cada foro público, esté apela a los ideales que promovió Obama como candidato en 2008.

Su campaña espera que el hecho de que Sanders participó en el movimiento de los derechos civiles –estuvo en la gran marcha de Washington en 1963- y que ahora como candidato sigue promoviendo asuntos de justicia social, incluyendo educación universitaria gratuita y salarios dignos, le ayude a arañar votos a Clinton entre las minorías.

Ambos candidatos han adoptado un tono cada vez más combativo conforme se acercan las primarias, y líderes y grupos aliados con Clinton, de hecho, han empezado a sembrar dudas sobre la posibilidad de que un “socialista” pueda ganar en noviembre próximo.

El gobernador demócrata de Missouri, Jay Nixon, figura entre quienes en los últimos días han empezado a sonar la alarma sobre el peligro de tener a un “socialista” en las papeletas de votación en noviembre: “El tiene derecho a sus posturas, porque es un partido inclusivo, pero si surge como candidato en las papeletas, sería un colapso” para el partido.