“Human Rights Watch” investiga condiciones de niños centroamericanos detenidos en EEUU y México

La organización humanitaria destaca en su informe anual retos y progresos en América Latina en el área de derechos humanos
“Human Rights Watch” investiga condiciones de niños centroamericanos detenidos en EEUU y México

WASHINGTON.- La organización humanitaria “Human Rights Watch” (HRW) afirmó este miércoles que realiza una serie de investigaciones, tanto en la frontera sur de EEUU como en México, para verificar las condiciones de detención de niños y migrantes centroamericanos que huyen de la violencia en la región.

“No estamos aún en condiciones de adelantar un juicio, pero sí puedo decir que también estamos investigando el mismo tema en México, específicamente en relación con centros de detención de inmigrantes indocumentados centroamericanos”, dijo durante una conferencia de prensa, el director del programa de las Américas de HRW, José Miguel Vivanco.

En el caso de México, la investigación se centra en determinar si en los estados fronterizos con EEUU, ese país cuenta o no con instalaciones apropiadas para detener a los inmigrantes indocumentados, sin mezclarlos con delincuentes, precisó.

“Nuestra impresión, muy preliminar, es que esas instalaciones no existen en algunos sitios en México, o son altamente insuficientes”, advirtió Vivanco.

Las normas internacionales dictan que un país no sólo debe asumir responsabilidad por la seguridad integral de las personas bajo su custodia sino que también debe darle a conocer sus derechos, incluyendo el derecho a solicitar refugio o asilo político.

Aunque algunos migrantes indocumentados pueden estar sujetos a una detención temporal, en ningún caso pueden estar mezclados con la población penal, mucho menos si se trate de menores, dijo.

Más adelante, en declaraciones a este diario, Vivanco dijo que HRW lleva a cabo “estudios muy complejos, muy difíciles” sobre los migrantes deportados y los que califican para asilo, pero espera que la organización prevé tener listo un informe “en los próximos meses”.

Abusos contra migrantes

En los últimos días, activistas proinmigrantes han destacado la aparente contradicción en la que, por un lado, EEUU emita alertas de viaje a los estadounidenses por la violencia en Centroamérica y, por otro, siga deportando a los centroamericanos a situaciones de alto riesgo para su seguridad.

“Lo que necesitamos es datos empíricos y poder estar en condiciones de afirmar que aquellos que son deportados a sus países de origen lo son porque se trata de inmigrantes económicos, o hay suficientes datos que demuestran que son casos genuinos de personas que huyen de la violencia y que son injustamente deportados”, explicó Vivanco.

“Si logramos constatar, confirmar, que hay personas que califican para refugio porque no pueden ser deportados a una situación de peligro”, Estados Unidos estaría violando sus compromisos internacionales respecto a la protección de refugiados, advirtió el activista.

Vivanco hizo esas declaraciones en Washington en el marco de la divulgación del informe anual de “HRW” sobre los derechos humanos en América Latina y resto del mundo en 2015.

El informe sobre América Latina, no obstante, sólo analiza las condiciones en 14 de los 35 países de la región –por falta de recursos, dijo Vivanco- y excluye a El Salvador, uno de los países del “triángulo del Norte” en Centroamérica aquejados por la violencia.

Análisis regional

Haciendo un repaso de la situación regional en materia de seguridad pública, en particular la lucha contra los carteles de la droga y grupos violentos, sumado a los escándalos de corrupción e impunidad, no cabe duda de que “el 2015 fue un año muy duro, donde se produjeron gravísimos abusos”, dijo.

“Salvo contadísimas excepciones, las noticias fueron malas en derechos humanos”, pero también hubo progresos, observó Vivanco.

Entre los puntos negativos, el informe citó los incidentes de violencia y extorsión por parte de organizaciones delictivas en Guatemala; la continua violación de derechos humanos en Cuba, y la persistente impunidad en México de personas implicadas en abusos a los derechos humanos.

El documento de HRW enfatiza que el número de desaparecidos en México alcanzó ya las 25,500 personas, y aunque el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ha tomado “iniciativas potencialmente prometedoras”, éstas han sido “poco efectivas”.

Pero, a juicio de Vivanco, uno de los puntos positivos ha sido la independencia del Poder Judicial brasileño para investigar presuntos actos de corrupción por parte de la cúpula política y empresarial en ese país.

“Al Poder Judicial brasileño no le ha temblado la mano. No creo que pudiéramos esperar algo parecido en México. El contraste es muy fuerte”, enfatizó Vivanco.

El activista también aplaudió las elecciones legislativas del mes pasado en Venezuela,  aunque insistió en que el gobierno del presidente Nicolás Maduro “siga aferrado al poder, buscando perpetuarse con triquiñuelas”.