En vez de “coronación”, Clinton consigue incómodo empate virtual con Sanders en Iowa

Próxima batalla se traslada a New Hampshire, donde Sanders mantiene una fuerte ventaja
En vez de “coronación”, Clinton consigue incómodo empate virtual con Sanders en Iowa
Clinton y Sanders
Foto: EFE

WASHINGTON.- Pese a tener bolsillos profundos y el apoyo de la maquinaria demócrata, la precandidata presidencial, Hillary Clinton, no logró anoche la “coronación” que esperaba en Iowa, pero respira con alivio porque el menor de los males ha sido un empate virtual con el senador independiente por Vermont, Bernie Sanders.

En las primeras horas de la madrugada, los resultados preliminares los mostraban separados por menos de un uno por ciento, con un desenlace tan dramático como incómodo e impredecible para Clinton.

“Al estar frente a ustedes esta noche, respirando con gran alivio, gracias, Iowa. Quiero que sepan que seguiré haciendo lo que he hecho toda mi vida, defendiéndolos, luchando por ustedes”, dijo Clinton, rodeada por su esposo, el expresidente Bill Clinton, y su hija, Chelsea.

En una contienda que ha sido comparada con la épica batalla bíblica entre David y Goliat, el propio Sanders advirtió de que sería un error subestimar su candidatura.

“Hace nueve meses, vinimos a este bello estado. No teníamos una organización política, no teníamos dinero, ni éramos conocidos. Y estábamos enfrentándonos a la organización política más poderosa en EEUU”, señaló Sanders.

En sus respectivos discursos en Des Moines, tanto Clinton, de 68 años, como Sanders, de 74, continuaron presentándose como el candidato más progresista de la contienda. Pero Sanders, que en cada foro público insta a una “revolución política”, fue el que arrancó más aplausos con su harenga contra el “establecimiento” y los intereses corporativos.

Adiós, O´Malley

La contienda demócrata se cobró su primera baja, después de que el exgobernador de Maryland, Martin O´Malley, anunció que suspende su campaña ante los pésimos resultados en Iowa, donde no alcanzó ni el uno por ciento del apoyo de los votantes.

Desde que lanzó su candidatura en mayo de 2015, su oferta de un nuevo tipo de liderazgo jamás encontró eco en los votantes, y O´Malley tampoco pudo recabar suficientes fondos para montar una campaña con futuro.

En el lado republicano, el senador por Texas, Ted Cruz, dio la sorpresa al imponerse frente al magnate empresarial, Donald Trump, mientras el gobernador Mike Huckabee también suspendió su campaña electoral.

Los retos y aciertos

A juzgar por las encuestas, Clinton obtuvo su mayor respaldo en Iowa entre las mujeres, los mayores, los moderados, y los partidarios del presidente Barack Obama.

Uno de sus retos será continuar destacando su conexión con las comunidades minoritarias, y el trabajo que ha realizado con las minorías desde la década de 1970 en Texas y otros estados.

“Con las multitudes que atrajo Sanders en el verano, la gente se dio cuenta de que esta contienda iba a ser reñida y larga. Pero esto es solo un estado, y Clinton sigue teniendo muchos seguidores. Muchas personas le deben sus carreras políticas a los Clinton”, dijo a este diario Christian Ucles, director político de LULAC en Iowa.

Aunque nadie duda de su experiencia política, especialmente en la arena internacional, uno de los puntos débiles de Clinton es la percepción de que no se puede confiar en ella. Los republicanos han machacado, por ejemplo, el escándalo en torno al uso de un servidor personal para sus correos electrónicos, entre éstos varios documentos secretos.

Por su parte, Sanders se describe como un “socialista demócrata” y su mensaje de combatir la desigualdad salarial, y centralizar la educación y la cobertura médica  -aunque eso conlleve un aumento de impuestos- ha resonado entre los más progresistas del partido, los independientes, los jóvenes y los que votan por primera vez.

Pese a que su campaña ha contratado a más hispanos, Sanders tendrá que generar aún más interés y apoyo entre los latinos, y también tendrá que tener un  mayor acercamiento con los afroamericanos en el sur del país.

“Acá en Iowa, los latinos tuvieron la oportunidad de escuchar su mensaje; Sanders tuvo más eventos que Clinton en el estado, y eso le ayudó. En Des Moines, hace unas semanas, estaba a 22 grados bajo cero con la sensación térmica, pero un centenar de latinos vinieron a verlo”, dijo Ucles.

“La lección para Clinton es que no dar por hecho el voto latino, como lo hizo en Iowa”, advirtió.

El reto mayor de Sanders es traducir esos baños de multitudes en votos firmes, sobre todo en estados como Carolina del Sur y Nevada, que tienen grandes concentraciones de minorías.

Un tortuoso camino hacia la convención

Tras las “asambleas populares” en Iowa, donde los votantes hispanos previsiblemente marcaron la diferencia, Clinton y Sanders ahora se enfocan en las primarias de New Hampshire el próximo 9 de febrero, con la meta de ampliar su ventaja en las encuestas.  En New Hampshire, Sanders aventaja a Clinton con al menos 20 puntos.

Geoffrey Skelley, analista del Centro para Políticas de la Universidad de Virginia, dijo que “la estrecha victoria de Clinton sigue siendo una victoria”,  y una rotunda derrota en Iowa, seguida por otra en New Hampshire, hubiesen sonado las alarmas en círculos demócratas sobre la viabilidad de su campaña.

“Por ahora, Clinton sigue firmemente como la favorita del partido, y le esperan contiendas en estados mucho más diversos, como Nevada y Carolina del Sur, que si los gana le ayudarían a consolidar su nominación”, precisó Skelley.

Lejos del mundo blanco de Iowa y New Hampshire, ambos candidatos tendrán que retomar su mensaje de la reforma migratoria, sobre todo en estados con alta concentración hispana, señaló.