Golpe a licencias de conducir para indocumentados en Nuevo México

Propuesta de comité senatorial dispone que los indocumentados podrán tramitar "permisos de conducir", pero ya no podrán obtener las "licencias” que les otorgó una ley estatal en el 2003
Golpe a licencias de conducir para indocumentados en Nuevo México

Jorge Cancino – @cancino_jorge

Una semana después de la Cámara de Representantes de Nuevo México Arizona aprobó una iniciativa de ley que elimina los carné de manejar (licencias de conducir) para inmigrantes indocumentados, el Comité de Asuntos Públicos del Senado aprobó el martes un acuerdo que cambia los requisitos para obtener el documento por el reglamento del Real ID.

Y a diferencia de lo que hizo la Cámara, reemplazó las licencias para extranjeros sin papeles de estadía legal por “permisos de conducir”, y de esa forma permitirles contar con un documento reconocido por las autoridades.

El nuevo acuerdo faculta a los residentes de Nuevo México obtener carné de manejar que cumplen con las regulaciones federales de la Ley de Identificación Verdadera (Real ID Act), que entre otras exigencias obliga a los estados comprobar el estatus migratorio de los solicitantes.

La propuesta del comité señala que los indocumentados podrán tramitar “permisos de conducir”, pero ya no podrán obtener las “licencias” que les otorgó una ley estatal en el 2003.

Defensores de los derechos de los inmigrantes apoyan una iniciativa que establece el doble sistema, que permitiría a los inmigrantes que no cumplan con los requisitos del Real ID obtener un documento que les permita conducir sin violar la ley del estado.

Pero asoma la duda si los permisos para los indocumentados serán válidos para ingresar a un aeropuerto y volar en aviones, como lo permiten las licencias concedidas bajo el reglamento del Real ID.

El debate de la Cámara

El miércoles de la semana pasada, en un encendido debate y una cerrada votación, la Cámara de Representantes de la Asamblea estatal de Nuevo México aprobó una iniciativa de ley que elimina los carné de manejar (licencias de conducir) para inmigrantes indocumentados.

El proyecto reemplazaría el actual documento por uno nuevo diseñado con las normas del Real ID Act, documento federal que aprobó el Congreso en abril de 2005 y que todavía no está en vigor.

La iniciativa HB 99, patrocinada por el legislador estatal Paul A. Pacheco (republicano) fue aprobada con 39 votos a favor y 30 en contra.

Pacheco dijo que “debemos terminar con la peligrosa práctica de dar licencias de conducir a los inmigrantes indocumentados”, durante un discurso para defender el proyecto ante el pleno.

La organización Somos Un Pueblo Unido, en Santa Fe, dijo que a pesar de la votación en la Cámara, continuarán batallando para promover una ley que autorice a todos los conductores en Nuevo México a solicitar su licencia de conducir sin importar el estatus migratorio.

En el vecino estado de Arizona, Kat Rodríguez, del Centro Colibrí por los Derechos Humanos, dijo a Univision Noticias que lo actuado por la Cámara de Nuevo México “es algo triste y feo”, y que “grupos antiinmigrantes insisten en querer quitarle a los indocumentados más y más derechos a nivel local”.

“No están preocupados en pasar leyes sino en hacer miserable las vidas de otras personas”, agregó.

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Esfuerzo fallido

La bancada demócrata intentó frenar el plan de Pacheco y sustituirlo con una iniciativa de ley que en la última sesión legislativa aprobó el senado. Esta medida concede a los residentes de Nuevo México la oportunidad de obtener licencias de conducir que cumplan con las regulaciones del Real ID Act, al mismo tiempo que mantienen los carné de conducir para los inmigrantes sin papeles de estadía legal en Estados Unidos.

La iniciativa HB 99 estipula que todos los residentes de Nuevo México deberán renovar sus licencias de conducir para cumplir con la Ley de Identificación Verdadera (Real ID), que exige a los estados verificar la identidad y el estatus migratorio de los solicitantes.

Los inmigrantes indocumentados obtendrían el carné siempre y cuando comprueben dos años de residencia en el estado.

Críticos del proyecto republicano señalan convierte al personal del Departamento de Motores y Vehículos (DMV) en agentes federales de inmigración.

La propuesta HB 99 fue enviada al Senado donde podría encontrar fuerte oposición por parte de los demócratas.

El Real ID

La Ley de Identificación Verdadera o Real ID Act fue aprobada por el Congreso en abril de 2005. Su implementación ha sido postergada por el rechazo de los estados y las dudas sobre un reglamento que pueda ser implementado a nivel nacional.

La medida fue agregada como enmienda dentro de la ley de gastos militares para las guerras de Afganistán e Irak como parte de las medidas de seguridad adoptadas tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

El Real ID contiene normas que establecen que todos los nacidos después del 1 de diciembre de 1964 estarán obligados a obtener el nuevo documento de identificación, considerado por muchos como el primer paso para la puesta en vigor del carné nacional de identidad.

Durante el gobierno del presidente George W. Bush (2001-2009), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés) apuntó que la nueva licencia será un documento de identidad más seguro, a prueba de falsificaciones y planeada para que los terroristas no puedan adquirirlo.

El gobierno federal dilató dos años y 10 meses en redactar unas normativas que puedan ser puestas en vigor en los 50 estados. Originalmente, iban a entrar en vigor el 31 de diciembre de 2009 pero el reglamento fue rechazado.

El reglamento

La Ley de Identificación Verdadera establece que la licencia de manejar sólo será otorgada a extranjeros con estadía legal en Estados Unidos.

Agrega que los peticionarios del documento deberán aportar pruebas emitidas por el servicio de inmigración al momento de gestionar un permiso, cuya validez será similar al tiempo de estadía permitido por el gobierno.

También incluye otra serie de restricciones, entre ellas:

  • Autoriza a caza recompensas a perseguir y arrestar a inmigrantes en cualquier parte de Estados Unidos
  • Permite la deportación de inmigrantes antes de que concluyan los procesos de Apelación
  • Elimina la suspensión discrecional (personas que llevan muchos años en Estados Unidos, cometieron un delito y prueban que se han rehabilitado, podrán ser deportadas)
  • Establece procedimientos de expulsión acelerada
  • Autoriza a funcionarios del servicio de inmigración para que actúen como jueces y expulsen a extranjeros cuando buscan ser admitidas en Estados Unidos, y limita por primera vez, desde la Guerra Civil, toda revisión judicial de asuntos migratorios
  • Señala que las decisiones de los agentes y de los jueces de inmigración no podrán ser apeladas
  • Restringe el recurso de Habeas Corpus y elimina las suspensiones temporales
  • Limita por primera vez, desde la Guerra Civil, toda revisión judicial. La medida afectará a muchas personas con recursos legítimos de sus órdenes de detención o deportación

El ‘Real ID’ también faculta a los agentes del servicio de inmigración para que rechacen peticiones de asilo y sometan al extranjero a una deportación acelerada, procedimiento que evita que el fallo sea apelado ante una corte de inmigración.

La justificación

Los ataques terroristas del 2001 fueron el principal motivo para la creación de la Ley de Identificación Verdadera.

El secuestrador Hani Hanjour, que piloteó un avión hacia el Pentágono, tenía cuatro licencias de conducir de tres estados diferentes.

Las licencias bajo la iniciativa tendrían diferentes medidas de seguridad para evitar su falsificación, como la verificación de los certificados de nacimiento, número de seguridad social y comprobación de estatus migratorio para la emisión de licencias.

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Temores permanentes

La Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA, por su sigla en inglés) ha advertido desde la aprobación del Real ID Act que la ley “dificultará la vida de millones de inmigrantes en Estados Unidos”, y que las modificaciones aprobadas por el Congreso obligarán a miles de extranjeros que no tienen estatus legal de estadía “a esconderse todavía más”.

A su vez, el Consejo Nacional de La Raza (NCLR, por su sigla en inglés), la principal organización hispana de Estados Unidos, ha reiterado sus temores, y señala que la legislación tendrá consecuencias devastadoras para los inmigrantes latinos.

El Consejo teme que una vez puestos en vigor los reglamentos mencionados por el DHS, se cierre la puerta de la licencia de manejar a los inmigrantes en todos los estados, y deje a los conductores vulnerables a la discriminación y al abuso.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus sigla en inglés) considera que la Ley de Identificación Verdadera es una medida policial que, en resumen, creará una cédula de identidad nacional, aumentará el riesgo de robo de documentos personales, facilitará el rastreo de individuos y acercará al país a una sociedad orwelliana del “Gran Hermano”.

Advierte que, por ejemplo, los errores en las bases de datos darán pie a trabas burocráticas, largas colas y un alza del costo para obtener esos documentos.

El Real ID Act surgió por iniciativa de la bancada republicana en el Congreso en 2005, encabezada en aquel entonces por el representante James Sensenbrenner (Wisconsin), y el apoyo de la Casa Blanca.