Piden investigar muerte súbita de ‘carwashero’ en El Bronx

Realizan vigilia por William Alberto Castellano, quien falleció luego de enfermarse durante su jornada laboral el pasado 31 de enero
Piden investigar muerte súbita de ‘carwashero’ en El Bronx
Compañeros y activistas pro derechos de los trabajadores, durante la vigilia.

Nueva York— Lo apodaban ‘El Toro’ por ser un hombre robusto y saludable, pero el domingo 31 de enero William Alberto Castellano se desmayó en el C&P Car Wash, en El Bronx, en donde trabajó por nueve años. El salvadoreño estuvo vomitando y quejándose de un dolor agudo, pero según sus compañeros, el gerente no llamó a la ambulancia.

Tras finalizar su jornada laboral, el hombre de 36 años se fue a su apartamento en donde falleció mientras estaba solo. Su cuerpo no fue encontrado sino hasta el 2 de febrero.

La súbita muerte de Castellano, quien estaba aparentemente sano, despertó la preocupación entre trabajadores, sindicatos y activistas, quienes están pidiendo que la Ciudad y el Estado que investiguen si los químicos utilizados en la industria del lavado de autos podrían estar vinculados con este deceso y las enfermedades reportadas por otros trabajadores en el pasado.

“A él no le importaba trabajar los siete días con tal de darle lo mejor a su familia. Era un hombre bien fuerte”, recordó José Linares, quien fue compañero de Castellano por cinco años. “Siempre estaba hablando de volver a nuestro país para conocer a su hija de 10 años. Nos duele que este encuentro sea ahora en un ataúd”. El trabajador emigró de El Salvador dejando a su hija recién nacida.

Los trabajadores de C&P Car Wash realizaron una vigilia anoche para recordar a ‘El Toro’ y pedir una investigación acerca de su muerte.

De acuerdo con Rocío Valerio, directora laboral adjunta de New York Communities for Change (NYC), Castellano se desmayó el domingo 31 de enero durante su turno laboral de 12 horas. Los trabajadores habrían insistido al gerente para que llamara una ambulancia, pero supuestamente sus súplicas no fueron escuchadas.

“El gerente lo frotó con alcohol y le dio una galleta y un juego para que se reanimara”, contó Linares, un salvadoreño de 45 años. “El pobre estaba tambaleándose y estuvo como 15 minutos sentado en el piso. Sentimos mucha impotencia de no poder ayudarlo”.

Valerio explicó que tras terminar su turno, Castellano –todavía con vómito y débil– se fue a su apartamento en el sur de El Bronx en un autobús. “No está claro qué provocó su muerte. No sabemos cómo transcurrieron sus últimas horas de vida”, dijo la organizadora de carwasheros.

Aparentemente, el inmigrante -quien no tenía familia en la ciudad- habría sido llevado por su compañero de piso al Hospital Lincoln. El trabajador pasó cuatro horas en la sala de emergencia, pero los activistas desconocen el diagnóstico.

El Diario trató de obtener una reacción por parte de la empresa, pero este esfuerzo no tuvo resultados.

Más preguntas que respuestas

Castellano esperaba reencontrarse este año con su esposa y su hija  Allison Gómez en El Salvador. El pasado lunes llamó a su empleador para pedirle una semana de enfermedad, que supuestamente le fue concedida, pero sin pago. Sin noticias de él, sus compañeros lo buscaron en su apartamento, en donde lo encontraron muerto la mañana del 2 de febrero.

El compañero de piso del trabajador no pudo ser localizado por este rotativo.

“Hay muchas preguntas sin respuesta acerca de lo ocurrido a William desde que dejó su lugar de trabajo hasta que su cadáver fue encontrado”, dijo Valerio. “Por eso estamos pidiendo que la Ciudad y el Estado investiguen cada pista”.

Los trabajadores de C&P Car Wash comentaron que Castellano no se había quejado de dolor en el pasado, pero afirmaron que los químicos utilizados en la industria son corrosivos, y quieren saber si los tóxicos estarían asociados con la súbita muerte del ‘carwashero’.

“Los trabajadores de lavado de coches están en contacto con productos químicos agresivos y queremos que las agencias apropiadas investiguen si esto podría afectar la salud de los trabajadores”, dijo Stuart Appelbaum, presidente de Retail, Wholesale and Department Store Union.

En una protesta el año pasado frente a Vegas Auto Spa, en Park Slope, varios trabajadores reportaron erupciones, hemorragia nasal y problemas respiratorios, una serie de padecimientos que vincularon al uso de potentes detergentes y ácidos.

Posibles muertes y lesiones por químicos

Un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), divulgado en agosto de 2015, encontró nuevas pruebas de que los productos químicos utilizados comúnmente en la industria del lavado de autos podrían ser peligrosos para los trabajadores.

El reporte, enfocado en el estado de Washington, precisa que 48 empleados evaluados entre 2001 y 2013 sufrieron quemaduras por ácido fluorhídrico (HF), una sustancia utilizada para el prelavado. Un caso investigado por los CDC reveló que un trabajador de 38 años murió después de ingerir accidentalmente un poco de ácido fluorhídrico.

“La exposición al ácido fluorhídrico causa quemaduras químicas corrosivas y toxicidad sistémica potencialmente mortal”, dice el informe de los CDC.

Los trabajadores evaluados por la agencia reportaron quemadura en ojos, cabeza y manos, mientras manipulaban la sustancia. El informe indica que siete de los 48 empleados evaluados fueron hospitalizados y dos requirieron cirugía por sus quemaduras.

Derecho a conocer y entender el riesgo

La guía Hazard Communication Standard (HCS) de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) requiere a los empleadores informar y educar a los trabajadores acerca de los posibles peligros de los productos químicos.

En marzo de 2012, la agencia alineó su HCS con el U.N.’s Globally Harmonized System of Classification and Labeling of Chemicals (GHS), un sistema que otorga al trabajador el derecho a comprender el riesgo. La modificación exige nuevos elementos de etiquetado en los productos químicos y  entrenamiento adicional para su uso.

Pero los activistas reclaman que la industria de lavado de autos no está lo suficientemente regularizada, por lo que las medidas de seguridad no se implementan de forma adecuada o se evaden.