Carwasheros al poder

Los trabajadores de la industria del lavado de autos lograron otra victoria laboral como parte de una campaña que busca regularizar a los car wash en NYC.
Carwasheros al poder
Los trabajadores de SLS Car Wash celebraron una vitoria laboral en Brooklyn. Foto Crédito: Zaira Cortés/El Diario

Nueva York— Una lluvia torrencial no disipó el grito de júbilo por otra victoria para los trabajadores de la industria del lavado de autos. Los empleados de SLS Car Wash, en Bushwick, consiguieron unirse al Retail, Wholesale and Department Store Union (RWDSU) con 35 votos a favor de un total de 40 empleados.

Los organizadores pidieron al propietario de SLS Car Wash que respete la elección de los trabajadores y se espera que las negociaciones por un contrato empiecen en los próximos días.

Los empleados quieren una garantía de contrato que respete el salario mínimo por hora y el pago de horas extra, entre otras protecciones laborales. La administración de SLS Car Wash declinó hacer comentarios. 

Después de dos años de lucha, el hondureño Rigoberto Quintero y sus compañeros consiguieron que su lugar de trabajo, también conocido como Atlantis Wash & Lube, se convirtiera en el undécimo car wash de la ciudad en unirse al RWDSU.

Stuart Appelbaum, presidente del sindicato, explicó en una conferencia de prensa que hasta ahora nueve centros de lavado de autos en Nueva York han firmado contratos.

Los trabajadores lograron sindicalizarse con 35 votos de un total de 40 trabajadores. Foto Crédito: Zaira Cortés/El Diario
Los trabajadores lograron sindicalizarse con 35 votos de un total de 40 trabajadores.
Foto Crédito: Zaira Cortés/El Diario

“Es un triunfo para los trabajadores de SLS Car Wash, pero también es una victoria para todos los trabajadores de la industria. Es un gran paso en una lucha que cada día toma más fuerza”, dijo Appelbaum.

Quintero, un residente de Brooklyn de 46 años, contó que hace dos años se frustraron los primeros intentos de organización. Para entonces el miedo y las barreras del idioma impidieron que los trabajadores emprendieran una lucha por justicia laboral.

Pero activistas de las organizaciones  New York Communities for Change y Se Hace Camino Nueva York no desistieron en su esfuerzo por crear un frente contra el abuso.

“Ningún trabajador merece ser humillado por llevar el pan a la mesa de su familia”, dijo Quintero frente a SLS Car Wash. “Somos humanos, no máquinas para producir dinero a expensas de nuestra dignidad”.

Quintero trabaja desde hace dos años en SLS Car Wash en el turno nocturno, pero sus ingresos apenas le alcanzan para costear un alquiler, así que en el día se desempeña como trabajador de la construcción.

“Estaba cansado de trabajar hasta que me dolieran los huesos, pero estaba más cansado de que mis derechos fueran pisoteados”, expresó el padre de seis niños.

Pese a la lluvia, los trabajadores celebraron su victoria laboral. Foto Crédito: Zaira Cortés/El Diario
Pese a la lluvia, los trabajadores celebraron su victoria laboral.
Foto Crédito: Zaira Cortés/El Diario

De acuerdo con Rocío Valerio, directora ejecutiva de New York Communities for Change, el grupo de trabajadores de SLS Car Wash es uno de los más diversos de la ciudad.

“Las barreras del idioma implicaron un desafío, porque no pudimos llegar a algunos trabajadores africanos; sin embargo, esta gran victoria es de todos”, sostuvo. “Aunque los dueños de los car wash estén tratando de aplastar los esfuerzos de los trabajadores, triunfos como este están animando a otros trabajadores a alzar la voz”.

Los defensores calculan que en la ciudad existen unos 200 empresas de lavado de autos que emplean a cerca de 5,000 trabajadores. El 80% de ellos son latinos.

 

Las organizaciones New York Communities for Change y Se Hace Camino Nueva York, con el   RWDSU, han estado abogando en nombre de los trabajadores por los últimos cuatro años como parte de una campaña para regularizar la industria.

Desde el lanzamiento de la campaña, nueve sitios de lavado de autos en Brooklyn, Queens y El Bronx han ganado contratos que proveen protecciones básicas a los carwasheros.

Pero los activistas expresaron que, pese al progreso de la campaña, muchos trabajadores actualmente tienen un pago de $1.95 la hora en algunos lugares de trabajo. El robo de salario y las condiciones inseguras de trabajo, como la falta de protección y entrenamiento para el uso de químicos y detergentes corrosivos, siguen siendo un problema grave.

Ley en espera

El verano pasado, el Concejo Municipal aprobó una legislación que requiere licencias de operación a las empresas de lavado de autos de los cinco condados, lo que sería la primera medida en su tipo para intentar regular la industria. Bajo este mandato, el Departamento de Asuntos del Consumidor tendría la capacidad de negar, revocar o suspender la licencia de los establecimientos por violaciones laborales o ambientales.

Pero la legislación, presentada por la presidenta del Concejo Municipal, Melissa Mark-Viverito, enfrenta la oposición de la Association of Car Wash Owners, una coalición de dueños de unos 90 negocios.

“Necesitamos las regulaciones gubernamentales”, dijo Rocío Valerio. “La supervisión de la Ciudad es clave para frenar el abuso laboral en esta industria”.

Rigoberto Quintero y sus compañeros esperan que su triunfo anime a otros trabajadores. Foto Crédito: Zaira Cortés/El Diario
Rigoberto Quintero y sus compañeros esperan que su triunfo anime a otros trabajadores.
Foto Crédito: Zaira Cortés/El Diario

La coalición de propietarios presentó una demanda en noviembre pasado con el argumento de que los establecimientos no sindicalizados tendrían que depositar una fianza $150.000 antes de solicitar una licencia, en comparación con los $30.000 que pagarían los negocios con sindicato.

Se espera que Departamento de Asuntos del Consumidor divulgue las regulaciones en las próximas semanas. Una vez publicadas, los propietarios presentarán documentos adicionales para la demanda en función de lo que dicen los reglamentos. La Ciudad tendrá entonces cuatro semanas para responder, antes de que el asunto sea abordado por un juez.

La ley presentada por Mark-Viverito es similar a una legislación actualmente vigente en California.