Jorge Viera relanza “De todo menos perfecto”

El presentador de Noticias Univision 41 en Nueva York y columnista de EL DIARIO presentará su primer libro en el Bronx el 12 de marzo
Jorge Viera relanza “De todo menos perfecto”
"De todo menos perfecto" es el primer libro de Jorge Viera.
Foto: Cortesía

Jorge Viera, presentador de Noticias Univision 41 en Nueva York presenta su primer libro titulado “De todo menos perfecto”, en el que recoge vivencias y travesías de su vida desde que salió de Puerto Rico a los 17 años para aventurarse en el camino que lo llevó a convertirse en el sustituto de una leyenda de las noticias en Nueva York, con la que crecieron tres generaciones de latinos: Rafael Pineda, hombre ancla de Univision 41 en NY.

Entre otras anécdotas, el libro relata la cobertura histórica del asalto por parte de unos rusos al Bank of America en Los Ángeles, California, en 1995. Mientras Viera reportaba en vivo se veían las balas de AK-47 que chocaban en el poste que se ubicaba detrás de él. Su actuación, para tantos temeraria, se convirtió en la oportunidad que cambió el curso de su carrera y de su vida.

Viera aspira a convertirse en motivación para la juventud. “Si yo pude hacerlo, ustedes pueden hacerlo mejor”, dice siempre a los chicos. Con la responsabilidad que eso representa, estuvo en Puerto Rico contando su historia a tantos otros jóvenes con problemas de atención como los que él tenía desde sus años de escuela. Ahora en Nueva York continuará un recorrido por las comunidades de mayor concentración hispana para que jóvenes e inmigrantes puedan utilizarlo de modelo y símbolo de superación. El primero de estos encuentros tendrá lugar el sábado 12 de marzo en The Bronx Museum of the Arts (1040 Grand Concourse, Bronx, NY 10456), a las 5 p.m.

A continuación pueden leer un fragmento del comienzo del libro “De todo menos perfecto”

Después de quince años trabajando como reportero de televisión, decidí que era el momento de dejarlo y comenzar de cero. Había vivido historias duras y había cubierto hechos difíciles y dolorosos: enfrentamientos de fuego cruzado, asesinatos, huracanes, los atentados del 11 de septiembre, manifestaciones, revueltas. Aunque mi profesión me seguía gustando, necesitaba desconectarme por un tiempo para recuperar el entusiasmo. Me urgía quitarme de encima lo malo que había tenido que ver y narrar, y que había terminado pegándoseme a la ropa.

La cadena televisiva donde trabajaba pasaba por un mal momento y me acogí a los recortes: pedí que me incluyeran en los despidos para disponer de la indemnización que recibiría y que utilizaría para volver a comenzar, para reinventarme.

Mi salida de la televisión se concretizó, pero lo que vino después no fue fácil. Tras varios meses en los que la crisis económica nos impactó de pleno y al ser la madre de mis hijos española, decidimos que Barcelona sería un buen lugar para darle un nuevo rumbo a nuestras vidas. Además su familia vivía allí y pensamos que nuestros hijos estarían mejor respaldados para recibir una buena educación.

Cuando preparábamos el viaje, recogí las cosas que me había traído, producto de mi experiencia en la televisión y se las llevé a mi hermano, quien vive en Orlando. Eran dos cajas con recuerdos, premios y reconocimientos.

–Cuídalas bien –le dije–, que ahí va todo lo que queda de mi carrera.

En aquellas dos cajas coexistían quince años de trabajo.