Detención de menores no puede existir sin daños a salud mental aseguran expertos

Academia Americana de Siquiatras y Asociación de Trabajadores Sociales instan al gobierno de Obama a liberar a menores centroamericanos detenidos con sus madres, alegando que la detención les repite traumas y causa daños irreparables.
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Detención de menores no puede existir sin daños a salud mental aseguran expertos
Los menores detenidos cruzando la frontera con alguno de sus padres (generalmente la madre) terminan en "centros de detención familiar" mientras intentan pelear su caso de asilo.
Foto: Archivo / EFE

Dos instituciones que representan a 9,000 psiquiatras infantiles y a 130,000 trabajadores sociales de todo Estados Unidos ofrecieron su opinión profesional sobre la detención de menores junto a sus padres o madres en “centros de detención familiar” de la Agencia de Inmigración de Aduanas (ICE): no es posible detener a menores de edad, aún con sus miembros de sus familias, sin amenazar gravemente su salud mental y exponerlos a repetidos traumas que llevan incluso a ideas de suicidio.

En un documento de 40 páginas presentado hace pocos días ante el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, los expertos describieron las conclusiones que sacaron luego de reunirse con docenas de familias en los “centros familiares” de Berks, Pennsylvania y en Karnes City, Texas. Se trata en su mayoría de madres con hijos menores provenientes de países como Honduras, Guatemala y El Salvador, que declaran venir huyendo de la violencia en sus países buscando refugio en Estados Unidos.

El documento explica cómo se sienten los niños en el entorno de la detención y los efectos que la misma tiene en su salud mental.

“El entorno del sistema de detención migratoria daña la salud mental de un niño. Los niños inmigrantes en centros de detención de ICE están confinados en instalaciones seguras, sin licencia y se les priva de su libertad de movimiento. Huyendo de un traumatismo en casa, sólo para encontrarse con un trauma mayor en los Estados Unidos, estos niños están “desorientados, confundidos y asustados por medio ambiente de la detención. Los niños inmigrantes detenidos sienten impotencia y el miedo en un entorno en el que tiene pocos estímulos y están constantemente vigilados. A menudo, los niños detenidos no entienden por qué están detenidos o cuánto tiempo podrían durar su detención. Este entorno confuso y hostil es muy estresante para los niños, especialmente aquellos que recientemente han huido circunstancias traumáticas. La investigación demuestra que los factores de estrés post-migratorios, tales como tasas de aumento del Trastorno de Estrés Postraumático (PTSD) y depresión en los niños inmigrantes”.

La conclusión de las organizaciones expertas es que el gobierno de Barack Obama debería cumplir lo antes posible con la orden dada el 24 de julio pasado por la jueza federal Dolly Gee y liberar lo antes posible a todos los menores detenidos. La jueza Gee dijo en su decisión de ese día que la detención de estas familias, mientras se considera su caso de asilo o luchan contra su deportación, violaba el acuerdo Flores, un precedente legal establecido hace casi dos décadas (1997), tras diez años previos de litigación.

El acuerdo Flores establece que los menores de edad no deben ser detenidos en centros “seguros” (de los que no pueden salir libremente) excepto bajo circunstancias extraordinarias, estén o no estén con sus padres y ordena la liberación de los mismos “lo antes posible”.

No obstante una fecha límite del 23 de octubre (pasado) dada por la jueza al gobierno para la liberación de menores de los centros familiares existentes, el gobierno ha apelado la decisión al Noveno Circuito y ha continuado deteniendo a familias con menores de edad.

Varias organizaciones interesadas en el bienestar de los niños han fustigado esta actitud del gobierno. Victor Nieblas Pradis, presidente de la Asociación Nacional de Abogados de Inmigración, dijo que “al ignorar la decisión de la corte, el gobierno ha traicionado los principios fundadores de nuestro país y la obligación moral de ofrecer protección a quienes buscan refugio”.

Nieblas agregó que “los abogados voluntarios que están cada día en estos centros ven cómo los niños y sus madres continúan detenidos por largos períodos, recibiendo cuidado médico y sicológico inadecuado. La práctica de detención familiar es innecesaria e inhumana”, dijo Nieblas.

El documento agrega que:

“Menores detenidos por sólo unas pocas semanas en estas instalaciones exhibieron numerosos síntomas de trastorno de salud mental, incluyendo ideación suicida. Los profesionales médicos que se reunieron con las familias de detención (en centros familiares de) ICE llegaron a la conclusión de que la detención de la familia no puede ser implementada de manera que no ponga en peligro el bienestar mental de los niños”.

Las madres de estos menores, detenidas con ellos, han pedido ayuda públicamente en semanas recientes, por medio de cartas enviadas a los medios de comunicación, como por ejemplo esta misiva en la que firman “madres desesperadas”