Viudas de India podrán participar en festival que las censuraba

Las mujeres enviudadas tenían prohibida la celebración de la fiesta Holi dentro de los templos religiosos, donde sólo podían mendigar y cantar salmos
Viudas de India podrán participar en festival que las censuraba
Holi es un festividad tradicional india que se celebra en primavera.
Foto: SANJEEV GUPTA / EFE/EPA

Nueva Delhi – Más de un millar de viudas indias se embadurnaron hoy con polvos de colores, agua y pétalos de flores para celebrar por primera vez la tradicional festividad hindú de Holi en el interior de un templo de la ciudad de Vrindavan, lugares en los que suelen estar relegadas a “mendigar y cantar salmos“.

Cuatro años después de aventurarse a festejar Holi por primera vez, las viudas, vetadas por el hinduismo de participar en festividades, han ido un paso más allá para adentrarse en el centenario templo Gopinath, indicó a Efe la encargada de este proyecto de la ONG Sulabh International, Vinita Verma.

“Antes un templo para ellas era un lugar para mendigar y cantar salmos, no se les permitía jugar a Holi ni a ningún otro ritual”, explicó, al reconocer que fue “difícil” obtener el beneplácito de las autoridades religiosas.

El festival Holi es una mezcla de música, baile y polvos de colores, que tiñen la ropa de las personas que acuden a las celebraciones al aire libre.
El festival Holi es una mezcla de música, baile y polvos de colores, que tiñen la ropa de las personas que acuden a las celebraciones al aire libre.

Equipadas con unos 12,000 kilos de “gulal” o polvos de colores, centenares de estas mujeres olvidaron por un día el repudio social que sufren y, desde primera hora de la mañana, tiñeron sus ropajes blancos de tonalidades acordes al culto al dios Vishnú y su avatar Krishna.

Viudas de la ciudad sagrada de Benarés, por su parte, viajaron más de 600 kilómetros (372 millas) para unirse a las celebraciones en Vrindavan, considerado el lugar en el que Krishna vivió en su niñez y a donde millares de mujeres se trasladan para vivir sus últimos años tras enviudar.

Hasta el jueves, la India se llenará del sonido de tambores, cantos, bailes y muchas tonalidades para dar la bienvenida a la primavera con un festival que en la práctica ha dejado de ser hindú para unir en su celebración a personas de todas las religiones, castas y orígenes.