Inglés y alfabetización para inmigrantes: es tiempo de hacer una nueva inversión

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Inglés y alfabetización para inmigrantes: es tiempo de hacer una nueva inversión
Convertirse en ciudadano es un sueño que a veces es inalcanzable para muchos residentes porque no existen para ellos los programas de alfabetización y enseñanza del idioma inglés. /ARCHIVO

Hace algunos meses escribí acerca de la importancia de obtener la ciudadanía estadounidense para casi 9 millones de residentes permanentes legales en los Estados Unidos. La ciudadanía se correlaciona con mayores ingresos y más oportunidades educativas, y garantiza una mayor participación social, la votación en las elecciones, y la protección contra la deportación. Es buena para los inmigrantes y promueve un ambiente sano para la sociedad. Desafortunadamente, para muchos de los recién llegados y residentes de largo plazo, convertirse en ciudadano es un sueño que a veces es inalcanzable porque no existen para ellos los programas de alfabetización y enseñanza del idioma inglés.

Esta inquietante realidad afecta directamente a Nueva York. El Centro Futuro Urbano informa que la población de inmigrantes en el estado de Nueva York creció casi 400,000 personas en los últimos 10 años. Sin embargo, la financiación para la enseñanza del idioma inglés disminuyó en un 32% durante el mismo período, de modo que sólo el 3% de los neoyorquinos elegibles pudieron tener acceso a la enseñanza del idioma inglés. Visto de otro modo, de cada 100 estudiantes que pudieron haber calificado para aprender inglés, ¡97 de ellos no tuvieron acceso a una clase! Al mismo tiempo, este año la ciudad de Nueva York permitió la cancelación de varios millones de dólares en fondos para programas de alfabetización.

Los costos de estas reducciones son graves ya que la falta de dominio del inglés puede ser un obstáculo para terminar la escuela secundaria, lo cual, a su vez, conduce a menores ingresos de manera significativa: los adultos de habla hispana que carecen de dominio en el idioma inglés ganan $3,000 dólares menos al año que los que dominan la lengua, y los ingresos de las personas jóvenes que no tienen un diploma de escuela secundaria son un 25% más bajos que los que se graduaron de la escuela secundaria. Para los adultos de bajos ingresos en Nueva York, la educación es un necesario primer paso para la obtención de empleo y una buena entrada en el mercado de trabajo.

Los fondos para la enseñanza del idioma inglés y alfabetización de adultos deberían ser una preocupación inmediata e importante ahora que la ciudad de Nueva York considere que sus prioridades para el próximo año. En este momento, un déficit crónico para la financiación de profesores de inglés y la enseñanza en aulas de clase en los cinco condados ha dado lugar a que un estimado de 14,000 inmigrantes estén en lista de espera para ser inscritos. Según la Coalición de la Ciudad de Nueva York para la Alfabetización de Adultos, una inversión de $16 millones por parte de la ciudad daría soporte a 13,300 estudiantes con programas de alfabetización de adultos, incluyendo Inglés para Hablantes de Otros Idiomas (conocido por sus siglas en inglés como ESOL), Educación Básica en Idioma Nativo (conocida por sus siglas en inglés como BENL), Educación Básica para Adultos (conocida por sus siglas en inglés como ABE), y la preparación de Equivalencia para Escuela Secundaria (HSE, por sus siglas en ingles).

Las inversiones en la alfabetización de adultos crearán retornos positivos para Nueva York. De acuerdo al Centro Futuro Urbano, cada uno los residentes de la ciudad de Nueva York que obtiene un diploma de escuela secundaria o su equivalente traería a la ciudad un beneficio neto de $324,000 durante toda su vida gracias a sus contribuciones fiscales y el ahorro en ayudas públicas. La alfabetización también mejora el bienestar general de nuestras familias y comunidades de muchas otras formas: las personas son más capaces de comunicarse con los encargados de hacer cumplir la ley, y con los profesionales de la salud; pueden entender y participar más activamente en la educación de sus hijos; y puedan participar más en la vida social y cívica de sus comunidades. Recordemos que los sueños de los inmigrantes son nuestros propios sueños: compartir y participar en el sueño americano.

C. Mario Russell es abogado senior y director del Departamento de Inmigrantes y Refugiados de Caridades Católicas