Salud de taxistas representa alto riesgo para pasajeros

Advierten que muchos conductores pasan años sin hacerse ningún tipo de chequeo médico
Salud de taxistas representa alto riesgo para pasajeros
La TLC solo exige un examen medico inicial
Foto: Getty Images

Montarse en un taxi en la Gran Manzana puede representar un gran riesgo para los pasajeros, pero no sólo por los comunes accidentes de tránsito que pueden ocurrir en las convulsionadas calles de la ciudad, sino también por la mala salud de los choferes que pasan años sin acudir a un médico.

Datos publicados por medios locales este lunes reflejan el peligro que la falta de atención médica de estos trabajadores representa para los usuarios, ya que la mayoría no hace ningún ejercicio y duermen muy poco, los cual los hace propensos a convulsiones, ataques cardíacos u otras dolencias durante largas jornadas de trabajo.

El principal problema es que a los taxistas se les hace un examen inicial cuando solicitan su primer servicio, pero luego no tienen volver a presentarlo cuando hacen las renovaciones de sus licencias.

Un portavoz de la Comisión de Taxis y Limosinas (TLC) dijo al New York Post que la agencia tiene previsto abordar el tema de la autorización médica. “Dado que recientemente aumentamos el período de licencia de dos a tres años, estamos en el proceso de revisión de la práctica actual”, dijo Allan Fromberg.

Este tema cobró fuerza la semana pasada cuando un taxista giró en sentido contrario por University Place en Manhattan, se subió a la acera y chocó una mujer. El conductor dijo que sufrió una convulsión. La mujer resultó gravemente herida.

“Estamos poniendo nuestras vidas en sus manos. Abordamos los taxis y no prestamos importancia al tema pero es serio, ellos deberían estar obligados a chequearse cada año”, dijo al Post Theresa Stafford, de 45 años, mientras esperaba por un taxi en Crown Heights, Brooklyn.

El año pasado, el famoso corresponsal de “60 minutes”, Bob Simon murió cuando su conductor de limusina perdió el conocimiento y se estrelló en el West Side. Más tarde se reveló que el operador de limusina tenía permiso para conducir, a pesar de que sólo podía usar un brazo después de un intento de suicidio.

En contraste, el MTA requiere exámenes anuales para todos sus conductores de tren y autobús y los pone en servicio restringido si sus informes médicos no están al día, dijo un portavoz de la agencia.