Adicción a medicamentos es una epidemia silenciosa

Entre los neoyorquinos adultos, una de cada cuatro muertes por sobredosis está relacionada con analgésicos

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Adicción a medicamentos es una epidemia silenciosa
La mayoría de los adolescentes y jóvenes adultos obtienen medicamentos con receta médica de parte de sus amigos y familiares.
Foto: Shutterstock

Cuando Alexandra Rodríguez tenía 15 años, una tarde encontró en un gabinete del baño de su casa unas pastillitas azules que le llamaron la atención, principalmente por el color y la forma.

La joven colombiana sabía que su madre las tomaba de vez en cuando en los momentos en los que no lograba conciliar el sueño. La adolescente quiso experimentar en carne propia que se sentía, y se tomó una.

“Me gustó el efecto, porque me sentía como si estuviera volando y nada me preocupaba”, recuerda la jovencita, quien hoy tiene 22 años y estudia criminalística en un colegio comunitario de Nueva York. “Empecé a consumirlas todo el tiempo cuando estaba estresada o simplemente cuando quería sentirme tranquila, pero luego no pude parar y comencé a robarlas de las casas de mis amigos o en cualquier lugar donde creyera que podían usarlas”. La chica se hizo adicta al Valium.

Se estima que anualmente más de 6 millones de personas caen en la adicción de medicamentos recetados, y el reporte más reciente del Departamento de Salud del estado de Nueva York muestra que unas 15,000 personas mueren al año por sobredosis de analgésicos.

Y al ver cómo esta amenaza silenciosa estaba llevándose por delante la vida de cientos de personas, muchas de ellas jóvenes, en el 2011 el Fiscal General del estado, Eric Schneiderman, promovió la iniciativa I-STOP, con la que se hace un seguimiento exhaustivo sobre la entrega de medicamentos recetados y los pacientes que las consumen.

Además se creó una base de datos que se usa para detectar el movimiento de medicamentos potencialmente peligrosos, identifica los patrones de abuso por parte de los pacientes, médicos y farmaceutas, y ayudar a aquellos que sufren de adicciones a prevenir la potencial dependencia, algo que ya está dando resultados y que ha salvado muchas vidas.

“Antes de que I-STOP entrara en efecto, alguien que estuviera abusando de los analgésicos de venta o vendiéndolos en el mercado negro, podría ir de médico en médico y acumular numerosas recetas sin ser detectado. Esta práctica, conocida como ‘doctor shopping’, se redujo en 75% en los primeros tres meses después de la entrada en vigor”, comentó Schneiderman.

El Fiscal General explicó que antes de escribir una nueva receta, “ahora los médicos están obligados a comprobar el historial de prescripción de un paciente, que se actualiza en tiempo real, por lo que los médicos pueden determinar si un paciente está visitando a un doctor para conseguir más medicamentos”.

Adolescentes en línea de fuego

Lo que comenzó como una simple curiosidad de adolescente, en cuestión de meses se volvió una pesadilla para la joven Alexandra. Su familia no entendía lo que le estaba pasando a la adolescente y cuando ella quiso parar, su cuerpo no le respondía.

“Fue espantoso, porque me volví irritable, grosera y me sentía mal físicamente si no las tomaba”, recuerda la joven, quien solo es una de las miles de personas que son adictas a medicamentos recetados en el país, una serio problema que va en ascenso y que resulta más difícil de controlar, especialmente cuando los niños y principalmente los adolescentes, tienen acceso a drogas formuladas que sus padres dejan a su alcance.

Además, las autoridades han comprobado que existe un mercado negro de estas medicinas incluso en las escuelas secundarias.

El Departamento de Salud de la ciudad admitió que la adicción a medicamentos también es un problema muy serio en la Gran Manaza, algo que están tratando de erradicar, por lo que hizo un llamado al público en general para que se eduque sobre los riesgos que conlleva el mal uso.

Las autoridades de Salud locales aseguran que entre los neoyorquinos adultos, una de cada cuatro muertes por sobredosis está relacionada con analgésicos recetados

“Por desgracia, el abuso de analgésicos prescritos, heroína y opioides ha acabado con demasiadas vidas en la ciudad de Nueva York. Estamos comprometidos con la protección de los neoyorquinos mediante la adopción de medidas decisivas para detener la ola de abuso de sustancias”, indicó un comunicado de Salud.

Medicinas más adictas

Opiaceos formulados para el dolor:  
Hidrocodona (Vicodin)
Oxicodona (Oxycontin)
Oximorfona (Opana)
Hidromorfona (Dilaudid)
Meperidina (Demerol)
Difenoxilato
Codeína
Fentanil
Morfina

Sedantes formulados para la ansiedad y los trastornos del sueño:
Barbitúricos
Pentobarbital sódico
(Nembutal)
Benzodiazepinas
Diazepam (Valium)
Alprazolam (Xanax)
Clonazepam (Klonopin)

Estimulantes:          
Dextroanfetamina (Dexedrina)
Metilfenidato (Ritalina y Concerta)

Anfetaminas (Adderall)

Consejos para tener en cuenta:

  • No use analgésicos recetados para una condición si piensa tratar otra distinta. Por ejemplo, no use Vicodin para dormir ni para la depresión.
  • Nunca tome más analgésico del que le han recetado. Si cree que necesita una dosis más alta, hable con su médico. Es posible que lo mejor para usted sea tomar otro medicamento.
  • El uso regular de opioides lleva a una mayor tolerancia. Por ejemplo, se necesita más medicamentos para lograr el mismo efecto, lo que puede ocasionar sobredosis.
  • La mezcla de opioides con otros medicamentos, principalmente sedantes como las benzodiazepinas (Xanax, Klonopin) o el alcohol pueden causar una sobredosis accidental, problemas respiratorios y la muerte.
  • El efecto de la mezcla de medicamentos es mayor que el efecto de medicamentos separados.
  • Las personas que tienen enfermedades como VIH/ SIDA, enfermedad del hígado, diabetes y/o enfermedad del corazón están en mayor riesgo de una sobredosis por el mal uso de medicamentos.
  • Las sobredosis por analgésicos con receta médica causaron la muerte de cerca de 15,000 personas en EE. UU. en el 2008, más de 3 veces las 4,000 muertes que provocaron estos medicamentos en 1999.
  • En el 2011, 6.1 millones de personas (2.4 por ciento) de 12 años o mayores usaron incorrectamente o abusaron de algún tipo de medicamento con receta médica.
  • La mayoría de los adolescentes y jóvenes adultos obtienen medicamentos con receta médica de parte de sus amigos y familiares, algunas veces sin su conocimiento.
  • A pesar de lo que muchos adolescentes y adultos piensan, el abuso de medicamentos con receta médica no es más seguro que el uso incorrecto de drogas ilícitas.
  • El uso no médico de medicamentos con receta médica entre los jóvenes de 12 a 17 años y los jóvenes adultos de 18 a 25, durante 2011, fue la segunda categoría de uso más predominante de drogas ilícitas, después de la marihuana.
  • Esté alerta con los medicamentos en su hogar.
  • Tenga conversaciones abiertas con sus hijos sobre el uso adecuado comparado con el uso inadecuado de medicamentos.
  • Informe a sus amigos y familiares que el abuso de medicamentos puede ser tan peligroso como consumir drogas ilegales.
  • Pregunte a su proveedor de atención médica si alguno de los medicamentos con receta médica para su familia tiene un potencial de abuso.
  • Familiarícese con las señales de advertencia del abuso de medicamentos con receta médica y de venta libre.
  • Las señales de alarma pueden ser de comportamiento y físicas y pueden incluir aislamiento de actividades normales, irritabilidad, solicitudes inusuales de dinero, cambios inexplicables de amigos e infecciones nasales o sinusitis frecuentes.

No está solo:

Son muchas las organizaciones que ofrecen ayuda para tratar la adicción por medicamentos y opioides y recibir educación al respecto, entre ellas el Departamento de Salud del Estado y el de la Ciudad:

  • Llama a la línea especial 1-800-LIFENET (en inglés) o 1-877-AYUDESE (1-877-298-3373) en español.
  • HOPE NY: 1 (877) 846-7369
  • Oficina del Estado de Nueva York de Servicios contra el alcoholismo y abuso de sustancias /www.oasas.ny.gov/ o llamando al (518)473-3460
  • La Sociedad en Drug Free: http://www.drugfree.org o llamando al (855)378-4373
  • Al-Anon y Alateen: http://www.al-anon.alateen.org o llamando al (757)563-1600.
  • Centro de SAMHSA para tratamiento por abuso de sustancias: (240)276-1660.
  • Servicios de salud mental y abuso de sustancias: http://www.samhsa.gov o llamando al 877-SAMHSA-7.
  • Instituto Nacional contra el Abuso de Drogas: (800) 662-HELP
  • Consejo Nacional contra la Dependencia del Alcohol y las Drogas: (800)-NCACALL