Reglas básicas para cuando viajas en avión

Ten consideración con los demás cuando estés en espacios tan pequeños
Reglas básicas para cuando viajas en avión
Dice mucho de nuestra personalidad y educación, la forma como actuamos al estar rodeados de otras personas./Shutterstock

Pareciera que todos sabemos cómo debemos o no comportarnos cuando estamos viajando por avión, sin embargo y desafortunadamente, me he dado cuenta de que no siempre es el caso.

Les digo amigos míos, que dice mucho de nuestra personalidad y educación, la forma como actuamos y/o reaccionamos al estar rodeados de otras personas, como lo es el caso de estar a bordo de un avión.

Recientemente me tocó quedarme literalmente atrapada en un avión por varias horas hasta que se detuviera la lluvia y el capitán pudiera despegar la aeronave. Entre mirar mi reloj, mi teléfono y tratar de quedarme dormida en más de una ocasión, aproveché para observar a los demás pasajeros. Algunos hablaban duro, otros comían y tiraban la basura debajo de las sillas y otros parecían sentirse dueños del espacio.

Sentada y tratando de relajar mi mente, pude tomar nota de las tres reglas básicas de etiqueta que debemos tener en cuenta:

  1. Cuidado con el volumen de tus conversaciones

Ya sea que estés hablando por teléfono o con el pasajero de al lado, es importante tener en cuenta que las demás personas no están precisamente interesadas en escuchar. Trata de hablar en voz baja y evitar sostener conversaciones con personas que estén  sentadas muy lejos de ti,  para que no tengas que levantar el tono.

  1. Ten consideración con los olores

No solamente estoy hablando de la higiene personal, la cual debe ser tomada en cuenta, como usar desodorante o cepillarse los dientes. Si vas a comprar algo de comer que tiene un olor muy fuerte, trata de evitarlo. Al abrir una caja de comida que tenga ingredientes como por ejemplo, mucha cebolla o ajo, el olor se concentrara en el espacio cerrado, y hará que medio avión tenga que oler tu comida.

  1. Se consciente del espacio

A quien no le moleste tener que sentarse en la mitad de dos asientos, es un santo. Sin embargo, existen ocasiones en las que a todos nos ha tocado esa silla. No me dejarán mentir que una de las cosas más horribles es tener a una persona al lado que, a propósito, se adueñe del espacio como que fuese el único que está allí. Deja lugar para que los demás también guarden su equipaje, para que acomoden el codo en la silla y para que pasen al baño si así lo desean.

Así como con todo en esta vida, no hagamos lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. Tengamos consideración con los demás y no olvides que nunca sabes quién te puede estar observando, puede ser un futuro jefe, amor o compañero de trabajo.

Espero sus comentarios,

Carolina Sarassa

@CarolinaSarassa